Opinión |
Lo que nos jugamos el domingo
El próximo domingo es mucho lo que nos jugamos las navarras y los navarros. No nos jugamos, como interesadamente afirma la derecha, seguir siendo Navarra. Navarra va a seguir siendo lo que la ciudadanía decida, porque el futuro está en sus manos y así lo garantizan la Constitución y el Amejoramiento. Quienes amenazan con poco menos que con un Apocalipsis de la Comunidad Foral si cambia el gobierno lo hacen en provecho propio; lo único que está en peligro son las poltronas de UPN-CDN. El pánico electoral que tienen ante un cambio de gobierno les hace recurrir a fabulaciones sobre supuestos pactos con ETA para integrar a Navarra en la Comunidad Autónoma Vasca. La gran ventaja de las teorías conspiratorias es que no necesitan avalarse con pruebas; si no hay pruebas, su ocultamiento o destrucción se convierten en parte de la propia conspiración, la falta de pruebas es para algunos recurso con que avalar cualquier mentira.
Lo que se juega Navarra es seguir en los próximos años con un gobierno de la derecha que siga haciendo las mismas políticas que ya conocemos. Políticas fiscales insolidarias, con rebaja de impuestos a quienes más tienen socavando la capacidad de gasto e inversión de la Administración. Políticas económicas neoliberales, de sometimiento al mercado, de pasividad ante la deslocalización y ante el deterioro de la calidad del empleo, sin proyectos industriales propios. Políticas energéticas y ambientales de relumbrón que no ponen freno al deterioro del medio ambiente y se pasan por el arco del triunfo el Protocolo de Kyoto. Políticas sociales muy publicitadas pero muy lejos de los niveles europeos a que debemos aspirar. Política cultural rácana al servicio de la agitación y propaganda gubernamental. Política educativa de segregación social y deterioro permanente de la enseñanza pública. Política lingüística sectaria y anclada en la exclusión de una de las lenguas de Navarra. Política sanitaria de permanente degradación del servicio público, hurtando las inversiones precisas para atender a una población que crece en número y en necesidades. Política de manipulación de la propia identidad de Navarra, de utilización partidista del terrorismo, de sembrar miedo, seguidista del catastrofismo y la demagogia del PP.
Pero cabe la alternativa. Este domingo tenemos que elegir entre este régimen de derechas o en un verdadero cambio de izquierdas. Tenemos que elegir entre un gobierno desgastado y que no ofrece nada nuevo para resolver los problemas de la gente o un Gobierno de izquierdas, plural, dialogante, sin aventuras identitarias. Desde Izquierda Unida de Navarra-Nafarroako Ezker Batua apostamos por el cambio de izquierdas, no sólo un cambio de gobierno sino sobre todo un cambio de políticas. Políticas integradoras en lo institucional, que contemplen con normalidad la pluralidad identitaria, cultural y lingüística de nuestra comunidad. Políticas de participación ciudadana, de protagonismo social en la toma de decisiones como mejor garantía de que desde las instituciones se sirve a los intereses generales y no a los de unos pocos. Políticas sociales valientes, un auténtico giro social con un incremento fuerte del gasto para equiparar nuestro Estado del Bienestar con el de los países más avanzados de Europa. Invertir en Sanidad y Educación para hacer frente a la mercantilización y privatización de los servicios públicos. Con la vivienda como un derecho y no como una mercancía para especular. Políticas activas de igualdad de derechos superando las discriminaciones por razón de género, de orientación sexual, de nacionalidad o condición social. Política fiscal solidaria y papel activo del sector público en el desarrollo económico. Y un desarrollo sostenible que luche contra el cambio climático, promoviendo los cambios en los modos de producción, consumo y movilidad que sean necesarios para combatir los graves riesgos ambientales que nos amenazan.
Esto es lo que nos jugamos: impulsar una nueva etapa de izquierdas que ponga fin al viejo enfrentamiento navarrismo-nacionalismo. El futuro pasa por una Navarra plural, integradora, social, participativa, ambientalmente sostenible, una comunidad para todos y todas; y se escribe desde la izquierda. La derecha representa al pasado: la Navarra insolidaria, conservadora, donde tanto tienes tanto vales, con las oportunidades cada vez más desigualmente repartidas, con un Gobierno centrado en el marketing electoral y vinculado al gran poder económico, en contra del interés general de las navarras y los navarros.
IU va a poder decidir la política en Navarra en función de la fuerza que tenga. El cambio, en estos momentos, sólo será posible con una IU fuerte. La ciudadanía navarra puede impulsar el cambio de izquierdas. IU garantizará, con la fuerza de los votos que obtenga, que se produzca no sólo el relevo del gobierno sino una nueva cultura política ciudadana que construya la Navarra social y alternativa, esa Navarra que ha sido abandonada por la derecha durante tantos años.
| < Anterior | Siguiente > |
|---|