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Consejo Político 10.02.2007

sábado, 10 de febrero de 2007

UNA LEGISLATURA DE DERECHAS

 

Termina la Legislatura, el Parlamento se disolverá en menos de dos meses, y es tiempo de análisis y de propuesta. Hacer un breve recorrido de lo qué ha sido esta Legislatura es un ejercicio necesario para afrontar el futuro.

 

1. La Legislatura se inició y termina con sendos atentados mortales de ETA, en mayo de 2003 en Sangüesa y en diciembre pasado en Barajas. ETA demuestra que sigue instalada en la lógica militar de la destrucción y tiene mucho camino que recorrer para prepararse para la paz, que supone irreversiblemente el fin definitivo de la violencia y la entrega de las armas. El proceso de paz ha demostrado que existe una voluntad política mayoritaria para que se ponga fin a la violencia, pero sin hacer concesiones políticas por ello. Corresponde a ETA y a Batasuna madurar y modificar sus planteamientos para validar exclusivamente las vías políticas y democráticas. La estrategia de la derecha, tanto en Navarra como en España, está basada en el autoritarismo y la confrontación extrema de quienes pretenden sacar réditos electorales y políticos de la lucha antiterrorista, y supone la contaminación e imposición partidista del Estado de derecho, especialmente de la Justicia. IU seguirá trabajando de forma prioritaria por la paz: estamos obligados a acabar con la violencia y conseguir la paz, por medio de un nuevo pacto político y social incluyente, que permita alcanzar desde el diálogo el mayor consenso posible tanto en Navarra, como en Euskadi y en España.

 

2. En el campo político, esta Legislatura trajo la novedad de un Gobierno de coalición de la derecha navarra unida que, sin llegar a obtener la mitad de los votos, la norma electoral les otorgó la mayoría absoluta en el Parlamento. UPN y CDN han actuado desde la prepotencia de esta mayoría absoluta, adulterando la pluralidad política navarra y desdibujando el papel del Parlamento, imponiendo su postura y rechazando sistemáticamente toda propuesta proveniente de la oposición, a pesar de que ésta represente a la mitad de la ciudadanía navarra.

 

3. Una política contra el Estado del Bienestar y la redistribución de la riqueza. Este ejercicio de poder, dominado por la derecha unida, ha impuesto en Navarra la radicalidad neoliberal, recortando el gasto social, paralizando las inversiones en los servicios públicos (sanidad, educación y servicios sociales), y derivando a la iniciativa privada sectores fundamentales (venta de EHN, sanidad y educación concertadas, servicios sociales de atención a personas dependientes). Junto a esto, impulsan una política fiscal de beneficio a las rentas más altas: ventajas fiscales para los que más tienen. Esta Legislatura finaliza con un alto déficit social que el próximo Gobierno tendrá que resolver.

 

4. Se visualiza el cambio político. La Elecciones Generales del 14-M supusieron una de las mayores movilizaciones ciudadanas (participó el 80% de los navarros) y dejaron a la derecha navarra por debajo del 40% del apoyo, otorgando a la oposición parlamentaria (PSN, IU y nacionalistas) el 60% del apoyo popular. A partir de aquí, todas las encuestas han repetido este agotamiento del régimen político de UPN, manteniendo constante su pérdida electoral. El declive de la derecha se potencia cuanto más despliega su discurso autoritario y de recorte de políticas sociales. Existe una percepción generalizada, incluso en las filas de UPN, de la posibilidad de cambio político en Navarra. IUN trabaja por asegurar este cambio político de verdad, siendo la única garantía de que este cambio sea de izquierdas (ya que la ambigüedad del PSN sobre futuros pactos con la derecha y la presencia de la derecha en la coalición nacionalista no aseguran, por sí mismos, las políticas de justicia social, redistribución de la riqueza y el impulso al Estado del Bienestar en Navarra)

 

5. La utilidad y solidez de IUN-NEB. Esta Legislatura hemos representado la voz de la izquierda navarra en el Parlamento: la voz de los trabajadores, la voz joven, la voz contra las injusticias sociales y por la igualdad, la voz rebelde, la voz solidaria por otro mundo posible, y la voz por la paz. La voz de la izquierda que ha marcado una oposición alternativa a los recortes que ha impuesto el gobierno de derechas en esta Legislatura. 

 

LA GARANTÍA DE UN CAMBIO DE IZQUIERDAS

 

Se perciben ciertos elementos de orfandad en la izquierda navarra, ante la confrontación política de base identitaria que inmoviliza a la política navarra. Es necesario que nuestra organización habite la izquierda, que rompamos el discurso preponderante sobre los derechos colectivos, sobre la Navarra sola o con leche, e impulsemos un discurso social, basado en la conquista de derechos ciudadanos y el desarrollo del Estado del Bienestar. IUN-NEB tiene la capacidad de ser catalizador de la izquierda navarra.

 

IUN-NEB mantiene un espacio electoral consolidado, las encuestas nos indican que crecemos en apoyo social, lo que nos permite ser ambiciosos en cuanto a incrementar nuestra representación institucional en el Parlamento de Navarra y en los Ayuntamientos. IUN-NEB se convierte en un agente político imprescindible para articular la alternativa a la derecha, sin nosotros no hay cambio en Navarra. Las claves políticas por las que los navarros van a optar en las próximas elecciones serán o continuar con el régimen político de la derecha, que lleva instalado en el poder 16 años, u optar por la alternativa de izquierdas. La confrontación en estas elecciones no es entre navarristas contra nacionalistas (que es lo que ha interesado a UPN y a nacionalistas durante los últimos 25 años), sino si queremos que en Navarra se haga una política progresista de avance social profundo o se mantenga la política de derechas. Y en esta alternativa de izquierdas, la propuesta política, programática e institucional de IUN-NEB se convierte en el elemento imprescindible en cualquiera de sus composiciones.

 

La fortaleza de IUN-NEB está en su propuesta política, la izquierda fiable, constante y comprometida. Una propuesta política sólida y coherente, sin ambigüedades ni discursos tibios sobre la necesidad de ganar Navarra para la izquierda.

 

IUN-NEB es garantía de un cambio de verdad, conectando con la mayoría social que apuesta por desterrar el Gobierno de UPN. La fuerza de IU servirá para mandar a la oposición a UPN y buscar modelos alternativos a la derecha, garantizando un cambio profundo y real en los contenidos y las formas de hacer política en Navarra.

 

IUN-NEB es garantía de izquierdas: la propuesta política y el programa de nuestra formación articulan un modelo de izquierda alternativa, transformadora, verde y republicana para Navarra.

 

Una izquierda entroncada con el movimiento contra la globalización económica neoliberal, articulando una globalización de los derechos humanos. Desde el principio del Foro Social Mundial de pensar globalmente y actuar localmente, trabajar desde Navarra en la necesidad de otro mundo posible desde la solidaridad y la paz.

 

Los derechos sociales como prioridad política. Articular una carta de derechos sociales, que generen derechos subjetivos en materia de vivienda, educación, sanidad, atención a la dependencia, empleo seguro y decente y medio ambiente, y que se incorporen en el Amejoramiento para asegurar su permanencia. Unos derechos sociales para todas las personas que viven y trabajan en Navarra.

 

La apuesta por una política movilizadora que potencie la participación ciudadana. El protagonismo ciudadano en la toma de decisiones políticas, por medio de las consultas populares, los presupuestos participativos, y otra forma de hacer y entender la política que abra las instituciones a la gente.

 

Una Navarra sostenible, que articule medidas estructurales para luchar contra el cambio climático y apostar por un modelo de desarrollo integrado ambientalmente. Una política sostenible que afecta a todas las administraciones y que implican al conjunto de la ciudadanía para buscar la sostenibilidad de los procesos humanos. Debemos definir qué desarrollo queremos.

 

Impulsar la segunda transición en Navarra que supere la confrontación identitaria, y haga de la pluralidad social, lingüística, cultural, identitaria un valor en positivo. Hacer de Navarra un espacio común de convivencia plural, que integre toda su pluralidad. Impulsar el diálogo político y social como la mejor herramienta para profundizar en la Navarra democrática. 

 

EL GOBIERNO NO ATIENDE LOS PROBLEMAS DE LA GENTE

 

A pesar de un claro clima preelectoral que venimos respirando, la actualidad política navarra está siendo marcada por diferentes problemáticas de orden social que afectan a la mayoría de la ciudadanía. Problemática de marcado carácter social que desde el Gobierno se pretende obviar, haciendo el discurso oficial desde la autocomplacencia del “todo va bien”, pero que marcan las verdaderas preocupaciones de los navarros y navarras, porque son los problemas cotidianos que afectan a la gente, y a los que estamos obligados a dar respuesta desde la izquierda.

 

En el mes de octubre pasado, desde el Consejo Político de IUN-NEB ya señalábamos esta situación: “debemos mantener un eje estratégico de nuestra actividad en torno a los problemas sociales, económicos y ambientales que afectan a miles de ciudadanos y ciudadanas navarras, los cuales no pueden quedar solapados por la tensión preelectoral que ya soportamos en Navarra.”

 

“La acción política e institucional de IUN-NEB seguirá dirigida a dar una respuesta de izquierdas a las políticas que la derecha sigue imponiendo desde el Gobierno y su actual mayoría absoluta de rodillo en el Parlamento.”

 

La vivienda, la educación, el sistema sanitario, el empleo y la política industrial, así como el medio ambiente, están siendo los ejes de actualidad social y política de la gente.

 

El problema de la vivienda social, que los poderes públicos tienen la obligación de hacerla accesible al conjunto de la población, sigue siendo una necesidad política de primer orden en Navarra. El hecho de que más de 3.000 solicitantes hayan pasado el primer día de apertura del plazo por las oficinas de VINSA para informarse de la convocatoria para la adjudicación de 2.000 viviendas en la Comarca de Pamplona (habiendo otras 6.000 que recibirán la información por haber sido solicitantes no adjudicatarios de anteriores convocatorias) eleva el derecho a una vivienda digna a principal problema social de Navarra.

 

La Mesa del Suelo de la Comarca de Pamplona, integrada por Ayuntamientos y Gobierno foral, habían iniciado un proceso de planificación urbanística que debía poner en el mercado en los próximos años en torno a 70.000 nuevas viviendas, de las cuales el 50% debían ser protegidas (y de éstas, la mitad VPO), desde una perspectiva de ordenar la Comarca de Pamplona y desarrollar socialmente la política de vivienda.  Ya esta normativa fue vulnerada por el Ayuntamiento de Pamplona que excepcionó de la misma la promoción de Salesianos, en el centro de la ciudad, y en Soto de Lezkairu, donde sólo se alcanzará un 18% de vivienda social.

 

Pero todo este acuerdo político saltó por los aires, en el momento en que el Gobierno puso en marcha la mayor operación urbanística bajo la excusa de crear un banco de suelo público en la Comarca. Los promotores y constructores lanzaron una operación urbanística en torno a Guenduláin con el apoyo del Gobierno de Navarra. La creación de la segunda ciudad de Navarra en Guenduláin, con 60.000 habitantes en torno a la idea de construir 19.000 nuevas viviendas, en la periferia de la Comarca de Pamplona, es un disparate político, urbanístico y social, que debe ser paralizado.

 

La operación de Guenduláin supone la mayor desordenación territorial conocida en Navarra, nacida de los intereses de los promotores y constructores privados, con el aplauso del Gobierno foral, y sin un criterio mínimo de planificación desde las necesidades reales de la sociedad navarra. El hecho de no estar prevista esta construcción en la Estrategia Territorial de Navarra demuestra la falta de planificación con la que actúa este Gobierno. El papel de planificación territorial que otorga la legislación a los poderes públicos persigue precisamente el interés general frente a los intereses privados y especulativos de promotores y constructores. El Gobierno foral renuncia a planificar bajo el principio de la cohesión social y la integración urbana, y concede el carácter de inevitable a los intereses privados de quien promueve esta operación.

 

La propia Ley foral de ordenación del territorio y urbanismo establece como finalidades de la Administración en esta materia la del derecho a disfrutar de una vivienda digna, de un medio ambiente adecuado, el uso racional de los recursos naturales y la protección del Patrimonio. Parece evidente que cediendo a los intereses de promotores y constructores, imponiendo un urbanismo desarrollista incontrolado, creando una ciudad de vivienda protegida que segrega socialmente el territorio de la Comarca en función de las rentas de sus habitantes, modificando la planificación de infraestructuras y servicios generales para poder atender las necesidades de 60.000 personas en lo que ahora es un campo agrícola alejado del continuo periurbano de la Comarca, e incorporando como vía urbana un tramo de la autovía A-12 Pamplona-Estella no se cumplen esas finalidades.

 

La política de vivienda, de cara a resolver el problema social de acceso a una vivienda digna para el conjunto de la población, debe venir impulsada por el principio de universalización del derecho subjetivo a una vivienda para toda persona que viva o trabaje en Navarra, con carácter de ley y exigible ante los tribunales. Francia se ha visto obligada a recoger legalmente esta reivindicación, como consecuencia de la movilización de las capas sociales más débiles por medio de “los hijos de Don Quijote”.

 

IUN-NEB se compromete a trasladar al Parlamento de Navarra en la próxima Legislatura una Proposición de Ley que regule el derecho universal a la vivienda en nuestra Comunidad: Planificar las necesidades reales de vivienda, fundamentalmente en la Comarca de Pamplona, impulsando un urbanismo que consiga la cohesión social. Incorporar una política activa de vivienda en alquiler que permita el acceso a una vivienda digna al conjunto de la población, por medio de promoción de vivienda nueva en alquiler y poner en el mercado de alquiler las viviendas vacías que actualmente no cumplen otra función que la especulativa (gravar fiscalmente las más de 20.000 viviendas vacías que se calculan existen en Navarra).

 

En el ámbito educativo, el Gobierno de Navarra sigue adelante con una política segregadora, en detrimento de la educación pública. El hecho de que los centros públicos acojan al 80% de alumnado inmigrante no favorece la integración social y escolar, y debe ser la Administración foral la que fomente un reparto equitativo. Y es que, mientras que la LOE dice que "las Administraciones deberán establecer la proporción de alumnos de estas características que deban ser escolarizados en cada uno de los centros públicos y privados concertados", el Decreto foral de admisión de alumnado cambia la idea y señala que "el departamento de Educación proporcionará una adecuada y equilibrada escolarización del alumnado con necesidad específica de apoyo educativo". 

 

El conflicto ha saltado ahora por la regulación de este nuevo Decreto foral sobre admisión de alumnado en los centros educativos de Navarra, que cuenta con el rechazo de diversos sindicatos, asociaciones de padres y madres, asociaciones de profesores y otros colectivos de enseñanza.

 

Desde IUN-NEB exigimos al Departamento de Educación la paralización en la tramitación del citado Decreto Foral, ya que el mismo no va a resolver sino agravar el desequilibrio en el reparto de estudiantes inmigrantes, su concentración en colegios públicos y la imposibilidad de desarrollar políticas de integración social adecuadas. Esta situación peligra sobre todo por la zonificación que se pretende establecer en la comarca de Pamplona, con dos macrozonas que no van a asegurar la opción por un centro cercano al domicilio de los alumnos sino a facilitar la política de segregación.

 

Desde IUN-NEB proponemos una normativa que establezca  un proceso de admisión de alumnos igual en todos los centros sostenidos con fondos públicos, y una zonificación racional que asegure el cumplimiento de la equidad en la admisión, la escolarización del alumnado en su zona de residencia y en la opción lingüística elegida asegurando la calidad educativa para todos, la cohesión social y la igualdad de oportunidades. Esta política educativa alternativa debe ser una prioridad política del Gobierno alternativo.

 

Se hace imprescindible que la regulación de la admisión de alumnos vaya acompañada de una suficiente y adecuada provisión de recursos adicionales de apoyo a los centros que acogen un número apreciable de alumnos con necesidades especiales, sea por su origen inmigrante o debido a otras causas (minorías étnicas, grupos desfavorecidos, discapacidades, etc.) que impulse un verdadero sistema educativo integrador y de calidad; y la reforma de las Comisiones Locales de Escolarización.

 

La política industrial que se viene realizando en Navarra está siendo puesta en cuestión por agentes económicos y sociales, así como por nuestra formación política. Los anuncios de cierres o recortes de puestos de trabajo en empresas del sector industrial ponen en evidencia, sin caer en alarmismos innecesarios, que es necesario impulsar otra política industrial en Navarra.

 

El sector industrial y el empleo industrial están perdiendo peso en la economía navarra y en su mercado de trabajo. La tendencia a la baja es clara y pronunciada, aunque se ha producido un repunte en el último año a la vez que ha aumentado la temporalidad.

 

Lo que baja la industria lo sube el sector servicios. Pero dentro del sector servicios la subida se está concentrando en sectores de baja productividad, bajos salarios, bajas cotizaciones sociales y, en general, peores condiciones laborales. El empleo en el sector servicios es un empleo con unos costes laborales más bajos que los del sector industrial. Perdemos empleo industrial con salarios más altos y mejores condiciones de trabajo y ganamos empleo en servicios peor pagados y con menor productividad.

 

Es decir, en Navarra el incremento en el volumen de empleo no se produce en la industria sino fundamentalmente en los servicios; se crea un empleo con menor productividad, con menor generación de riqueza y en consecuencia con menores salarios y derechos. Y todos estos cambios se producen en el marco de un proceso de globalización económica neoliberal que supone una serie de cambios y transformaciones profundas que vienen acompañados por el peligro real para nuestras sociedades de las deslocalizaciones empresariales, de la huida de importantes sectores productivos a otros países que ofertan a las empresas condiciones de costes laborales y fiscales mucho menores. Este proceso está ocasionando alteraciones muy profundas en nuestro sistema de relaciones laborales.

 

La amenaza de deslocalización se está traduciendo en una mayor disposición de los trabajadores a aceptar empeorar sus condiciones de trabajo en materias tales como los salarios y el tiempo de trabajo. Estamos asistiendo en definitiva a un deterioro cierto y grave del modelo social europeo. Y también en Navarra en sectores y empresas estratégicas y de enorme repercusión económica y social los trabajadores se han visto presionados a negociar convenios con importantes cargas en materia salarial y de organización del tiempo de trabajo.

 

En Navarra los efectos de la amenaza de deslocalización, además de incidir en la erosión de las condiciones laborales recogidas en importantes acuerdos y convenios, se ha concretado ya en algunos casos de huida de empresas o de traslado de parte de la actividad de las empresas. Recordemos el caso de la planta de Bosch Siemens en Etxarri Aranatz, de SANYO en Tudela, la situación por la que atraviesa el conjunto de sectores como el textil o el calzado, o los casos recientes de Mepamsa, Caucho Metal o BSH.

 

En Navarra los sindicatos llevan tiempo denunciando lo que consideran pasividad, ausencia de ideas y actuaciones del Gobierno de Navarra para hacer frente a esta situación. El Gobierno parece instalado en una especie de autocomplacencia que le lleva a no saber o a no poder poner en marcha una estrategia específica, negociada y acordada con los agentes sociales para neutralizar el riesgo de huida de empresas y de pérdida de condiciones laborales de los trabajadores. La deslocalización es un riesgo y una amenaza real y reciente, en su dimensión y gravedad actual es un factor nuevo, y sin embargo el Gobierno de Navarra no ha reaccionado, sigue en materia industrial haciendo lo de siempre, como si nada grave estuviese pasando. Es una especie de autismo autocomplaciente que Navarra, y los trabajadores navarros, no pueden permitirse. Con un riesgo evidente, ya que de la buena salud industrial depende el desarrollo económico, y de éste las políticas de cohesión social y de redistribución de la riqueza.

 

Para revertir esta situación y garantizar un empleo decente y el mantenimiento de la producción, desde IUN-NEB proponemos constituir de forma urgente una mesa industrial, participada por Administración y agentes económicos y sociales, que impulsen una verdadera política industrial activa en Navarra. Asimismo, proponemos un Plan Extraordinario de Inversión Industrial que haga factible esta nueva política industrial, basada en el apoyo a PYMES y emprendedores, impulso de la I+D+i, la reindustrialización de los sectores maduros, y volver a impulsar políticas sectoriales: la agroindustria, el desarrollo de las energías renovables, la domótica, la biomedicina y el sector industrial ligado a la atención a la dependencia.

 

La política sanitaria navarra está siendo cuestionada por la falta de recursos. La huelga de médicos de Atención Primaria, apoyada por los usuarios del Servicio Navarro de Salud, reclamando un mínimo de 10 minutos para poder atender en condiciones de calidad, ha sido llevada esta semana al Parlamento por IUN-NEB. La necesidad de implementar los recursos humanos del personal sanitario y rebajar así el número de Tarjetas Sanitarias asignadas a cada profesional, permitirían una mejora en la atención del pilar básico de toda la asistencia sanitaria de Navarra en los Centros de Salud, fundamentalmente en la Comarca de Pamplona, que es donde se produce el retraso de atención con cita previa de hasta una semana.

 

Por otro lado, la política de recortar recursos al Sistema Público de Atención Especializada está suponiendo la deriva a los Centros Privados Sanitarios de un importante número de servicios sanitarios, que aportan importantes beneficios a las Clínicas privadas. La deriva a la privada de 22.000 pacientes durante los 10 primeros meses de 2006, la previsión de incremento en 2007 de un 25% del presupuesto público para derivar a la sanidad privada o que se vaya a duplicar este año el pago a  la Clínica Universitaria y a la Universidad de Navarra por atender a usuarios de la red pública demuestra la evolución privatizadora de la sanidad navarra que pretende UPN, mientras mantienen servicios sanitarios públicos infrautilizados o con retrasos injustificados en su puesta en marcha. Se trata de una política clásica de reducir la calidad del sistema público de forma consciente, para justificar la necesidad de concertar con la privada.

 

Esta política de privatización encubierta de los servicios sanitarios debe ser contestada social y políticamente, fortaleciendo el Sistema Público de Salud, mejorando su gestión e implementando recursos económicos que reduzcan drásticamente las listas de espera, excusa utilizada por la derecha para favorecer los intereses privados sanitarios.

 

La huelga de la pasada semana de los Médicos Internos Residentes (MIR) reincidió en la denuncia que venimos realizando en relación al preocupante deterioro de la sanidad navarra. En este caso, el colectivo MIR denuncia el abuso de su utilización como mano de obra barata, siendo el colectivo con menor percepción salarial de todo Osasunbidea, pero que sin embargo representa entre el 30 y el 40% de la plantilla ordinaria de los hospitales navarros (llegando al 80-90% de los servicios de urgencias). Se demuestra la necesidad de inversión en profesionales sanitarios desde la red pública que permita recuperar la calidad de la asistencia sanitaria navarra.

 

Por el contrario, y atendiendo a criterios políticos frente a los técnicos, el Departamento de Salud ha decidido poner en marcha un programa de vacunación infantil, en contra de los criterios de los profesionales tanto estatales como forales. Criterios políticos que han supuesto la dimisión del Jefe de Servicio de Salud Pública por no compartir esta política descoordinada del resto de Comunidades Autónomas españolas, con dudas sobre los efectos que esta vacunación puede tener en la población adulta, y advirtiendo del beneficio económico que obtiene el único laboratorio que comercializa esta vacuna en España. Frente a una política de fuertes recortes en el sistema público de salud, se produce un derroche en unos programas no avalados técnicamente, con importantes beneficios para la industria farmacéutica que presiona con éxito a determinadas administraciones públicas, como la navarra.

 

IUN-NEB pide un apagón ciudadano contra el Plan Energético de Navarra 2005-2010. El Gobierno de Navarra pretende aumentar las emisiones de CO2 hasta un 102%, incumpliendo en 7 veces el protocolo de Kioto. Navarra, que fue pionera en el impulso de las energías renovables, ahora realiza una política de fomento del cambio climático y de desarrollo insostenible, poniendo en cuestión la capacidad de este Gobierno en política ambiental.

 

Navarra aumenta descontroladamente su consumo energético y las emisiones de CO2. Navarra está a la cabeza de Europa en estos dos indicadores tan negativos para la sostenibilidad ambiental.

 

Navarra necesita otra política ambiental que frene la previsión por la que en 2010, vamos a emitir más de 8 millones de Toneladas de C02 a la atmósfera (de las que 3 millones lo harán las centrales térmicas de Castejón).

 

Desde IUN-NEB propone impulsar la Estrategia Navarra contra el cambio climático, participada con las organizaciones sociales, para promover la reducción de emisiones contaminantes a la atmósfera tomando como referencia Kioto, el ahorro y la eficiencia energética y una política industrial y de transporte sostenibles. La apuesta por un Gobierno con mucha más sensibilidad ambiental, una política verde para una Navarra sostenible.

 

El Gobierno de Navarra está practicando una dejación de funciones en el desarrollo de la Ley de Dependencia, que afecta a más de 15.000 navarros y navarras con incapacidad de tener una vida autónoma, y a sus familias. El hecho que no haya sido nombrado ningún responsable para este asunto de importancia en la Administración Foral, demuestra el escaso interés del Gobierno por su puesta en marcha.

 

La convocatoria de prestaciones económicas personales en función de la renta de la persona dependiente, y no de la unidad familiar, es la puesta en marcha en Navarra del modelo puramente asistencial en esta materia. Supone en la práctica una medida electoralista, en contra de los principios establecidos en la propia Ley de Dependencia. Esta medida supone la hipoteca del Servicio de Asistencia Domiciliaria, es decir, anular la atención profesional e integral de la persona dependiente por los Servicios Sociales, y encargar su cuidado a familiares o personas contratadas sin una cualificación profesional específica. Navarra, con esta medida, generaliza la excepción de la Ley, y no asume el desarrollo del cuarto pilar del Estado del Bienestar.

 

Desde IUN-NEB nos comprometemos a desarrollar e impulsar la Ley de Dependencia en Navarra, a establecer un convenio con el Ministerio de Trabajo para la financiación y calendario de su aplicación en Navarra, con el criterio de ser pioneros en su puesta en marcha.

 

IUN-NEB: UNA FUERZA MUNIPALISTA

 

El próximo 27 de mayo, los navarros también elegiremos la composición de nuestros Ayuntamientos y Concejos. La política local cobra una especial relevancia en una fuerza de izquierdas. La política municipal, desde la proximidad con la ciudadanía, es el principal eje de acción política donde demostramos otra forma de hacer política.

 

IUN-NEB trabaja por unos pueblos y ciudades integrados, preocupados por el bienestar social, con un modelo sostenible de crecimiento, apostando por la participación y la convivencia ciudadana, con tres ámbitos fundamentales de trabajo: la vivienda social, una política social para la convivencia y la lucha contra el cambio climático.

 

En esta Legislatura, IUN-NEB ha gobernado a más del 25% de la población navarra por medio de gobiernos plurales de izquierda.

 

En la actualidad, estamos trabajando organizativamente en 43 localidades navarras para impulsar candidaturas municipales, abarcando el 85% de la población navarra. Supone un desarrollo importante de la presencia de IUN-NEB en los pueblos y ciudades de Navarra.

 

Vamos a tener presencia en las 15 poblaciones con mayor número de población de Navarra, abarcamos el 100% de la Comarca de Pamplona, duplicamos nuestra presencia en la Ribera y aumentamos en la zona media. La renovación de candidatos y candidatas es alta, lo que supone la incorporación de nuevas personas al trabajo político de nuestra organización.

 

La importancia fundamental de presentar candidaturas en los municipios navarros no es electoral, sino social. Presentando candidaturas municipales hacemos el mayor trabajo organizativo de extensión de nuestro proyecto y de los valores de izquierda en la sociedad navarra. Es el momento del contacto con la ciudadanía, de demostrar que somos una organización abierta, y de impulsar socialmente nuestra organización política. Este trabajo necesita del esfuerzo de todo el colectivo de hombres y mujeres que componemos IUN-NEB.

 

Pamplona-Iruña, 7 de febrero de 2007.

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