Oficina de Prensa

Entrevista a José Miguel Nuin en Diario de Noticias

domingo, 07 de abril de 2019

“No olvido la frustración que siempre ha representado el PSN para el cambio”



 

  • José Miguel Nuin deja el Parlamento después de cinco legislaturas.


  • No irá en las listas, pero seguirá trabajando dentro del partido.

 

“Renovar el cambio significará darle un golpe decisivo a esa Navarra de derechas tan excluyente”

 

“Los que votaron cambio en 2015 deben ser conscientes de que el PSN no es hoy un agente confiable de cambio”

 

“Se ha demostrado la gran mentira del frente de derechas. El riesgo para el autogobierno es UPN”

 

 


 

 

José Miguel Nuin tiene claro que el cambio en Navarra sigue fuerte. Y con la serenidad y confianza habituales que muestra en sus intervenciones desde el escaño parlamentario, responde a las cuestiones de la actualidad política en la sede de I-E de la calle Mayor en Pamplona.

 

Deja el Parlamento de forma voluntaria, algo que no es muy habitual en política. ¿Por qué se marcha?

 

Son ciclos y hay que vivirlos con mucha normalidad personal y política. En mi caso han sido dos ciclos en el Parlamento: El primero de Izquierda Unida entre 1995 y 2007, tres legislaturas; Y el segundo, en representación de Izquierda Ezkerra, entre 2011 y 2019. Son dos ciclos muy intensos y positivos de compromiso en primera línea política. Y creo que en política es necesario mantener la experiencia, pero también la renovación. En mi caso los ciclos empiezan y terminan, no de presencia en la política, no de dejar la política porque voy a seguir en mi organización militando y trabajando.


¿Por qué entró en política?


Entré hace 30 años y fue un impulso de compromiso desde la izquierda. Ahora se oye mucho eso de que las izquierdas y las derechas son discursos superados y yo no lo creo así. Sigo creyendo firmemente que las principales contradicciones que hay en una sociedad son las de clase, son las que explican en términos de abuso e injusticia la desigualdad social. Y las herramientas que proporciona el análisis político y filosófico de la izquierda me parecen las más contundentes y las más pegadas a la realidad social. Eso lo pensaba en 1989 y lo sigo pensando ahora.


¿Se va satisfecho?.


Me voy satisfecho con el trabajo hecho y con mi organización, tanto IU como I-E. El balance de objetivos es otro porque queda muchísimo camino por recorrer para hacer una sociedad más justa e igualitaria. Pero es cierto que hemos avanzado y se han conseguido objetivos parciales. El cambio político en Navarra iniciado en 2015 es un buen ejemplo de ello. Desalojar a la derecha y a los pactos derecha-PSN que habían monopolizado la política navarra desde la transición, superar esa etapa de una Navarra que recorría un camino muy antisocial y que era una Navarra construida desde la exclusión de su pluralidad, a abrir un camino de cambio que empezase a corregir eso fue muy importante. Ahí I-E en 2015 fue parte necesaria y la izquierda que no se rajó como se habían rajado otras izquierdas, me refiero al PSN.


¿Qué hará a partir de ahora?


En el plano político seguiré militando y apoyando a mi organización. Ya veremos, porque ahora es imposible saberlo, si a partir del 26 de mayo me va a tocar algún puesto o responsabilidad concreta en mi militancia política. Y en lo personal será el momento de tomarse un descanso porque han sido unos años muy intensos.


¿Qué ha sido lo mejor de todos estos años?


En términos personales y políticos me quedo con los compañeros y compañeras de IU y de I-E. Hemos podido trabajar en el Parlamento porque hay militantes, porque hay una izquierda organizada detrás y porque hay lucha social y política en la calle.


¿Y lo peor?


A nivel de frustración política yo no puedo olvidar y siempre lo tendré presente, porque lo viví en primera línea, la frustración política que siempre, una ocasión tras otra, ha representado el PSN para el cambio en Navarra. No porque tenga nada especial con ellos, sino por el papel que han representado. Yo entré en el Parlamento en 1995 y empecé esa andadura votando a un presidente socialista, Javier Otano, que duró un año. Después el PSN decidió entregar el Gobierno a UPN y así hasta 2015. Sucesivas ocasiones en las que el cambio fue posible y el PSN siempre se fue con la derecha. Entonces, lo que durante todos estos años ha tenido un peso negativo ha sido esa posición reiterada de los socialistas hasta que hemos conseguido una mayoría sin ellos para poder empezar el cambio.


¿Ve al PSN como un posible aliado en el futuro?


Voy a ser sincero... no, no lo veo. Yo lo que he visto toda esta legislatura es un PSN pegado a la derecha. Y la derecha ha hecho una oposición al cambio político en Navarra desde la mentira constante. Decían que íbamos a destrozar la situación socioeconómica en Navarra, eso se les ha hundido. La mentira de que el cambio era nacionalista... ¡Mentira! Es un cambio social y de pluralidad. Pero la derecha ha construido toda su oposición desde la mentira y el PSN les ha acompañado en esas mentiras. No veo al PSN como un aliado.


¿No percibe un cambio en ese sentido?


No veo al PSN como un compañero del cambio por lo que el PSN ha hecho en Navarra y por lo que el PSOE está transmitiendo a nivel estatal. Me parece una tomadura de pelo que habiendo estado diez meses en el Gobierno hoy siga sin derogar la reforma laboral, la Ley de Estabilidad Presupuestaria, que no hayan tocado nada de la fiscalidad de las grandes empresas o de las grandes fortunas. Pero lo que me parece todavía más grave es que ahora hayan presentado un programa electoral para el 28 de abril que abre claramente las puertas a un pacto con Ciudadanos. Por eso veo que si al PSOE le dan los números y pactan un gobierno con Cs, aquí no les va a costar nada volver a repetir su historia de pactos con la derecha. Creo que los ciudadanos que votaron cambio en 2015 deben ser muy conscientes de que el PSN no es hoy un agente confiable de cambio. La garantía del cambio pasa porque las fuerzas que firmamos el acuerdo programático volvamos a tener mayoría el 26 de mayo.


Su adiós coincide con la primera legislatura del cambio. ¿Cuál es su balance? ¿Se han quedado cosas en el tintero?


Todos los avances no se han dado. Nosotros somos una izquierda transformadora y nuestros objetivos van mucho más allá de lo que es el acuerdo programático. Pero dicho esto, lo hecho es importante porque es un cambio de rumbo frente a la Navarra excluyente y antisocial que estaba construyendo la derecha. En esta legislatura la prioridad social ha sido muy clara en todos los presupuestos. De los 552 millones de euros que ha aumentado el presupuesto estos cuatro años, el 72% ha ido a políticas sociales. Se han aprobado leyes que hoy son referencia en términos de avance social en el Estado. La Ley de Renta Garantizada y de Inclusión Social es referencia. Pedro Sánchez ha anunciado de cara al 28 de abril que quiere hacer una especie de renta garantizada. Ahora bien, lo inconcebible es que lo que hemos hecho aquí en Navarra lo hemos hecho con el rechazo del PSN, que votó en contra de la renta garantizada. Además, en estos años, se ha avanzado de forma clara en términos de educación, de avance de democracia, de igualdad, de salud y de reversión de recortes. Otras cuestiones como la banca pública o un mayor avance en la reforma fiscal no han sido posibles por falta de acuerdo entre los socios del cuatripartito. Ahí hemos chocado mucho con Geroa Bai. Ahora el voto de la ciudadanía nos evaluará para ver qué correlación de fuerzas resulta después del 26 de mayo.


¿Será más complicado, si se da el caso, firmar el próximo acuerdo programático?


Si volvemos a reiterar la mayoría de cambio del cuatripartito, estaremos obligados a acordar para que el cambio social y plural continúe en Navarra. Y habrá que estar muy atentos a qué lectura han hecho con su voto los navarros y navarras de lo que cada cual hemos representado en ese cambio.


En cuatro años es imposible dar la vuelta a 40 años del régimen, por lo que es casi obligado repetir. ¿Es una andadura a largo plazo?


Renovar el cambio va a ser muy importante porque significará darle un golpe muy decisivo a esa Navarra del frente de derechas tan excluyente y con una concepción tan elitista y fracturada de la sociedad. Creemos que se revalidará porque hay una mayoría social por el cambio. Incluso la estrategia de última hora de la derecha de construir una plataforma con Ciudadanos, absorbiendo al PP, demuestra vértigo. UPN ve que no le salen las cuentas y que el riesgo de ser derrotados de nuevo es serio y muy real.


¿Cree que la ciudadanía ha percibido el cambio?


Sí. En términos políticos de reconocimiento de la pluralidad, de su diversidad, de que Navarra ha cambiado, es muy claro. Y ojo, sin riesgo para el autogobierno. Esto es curioso porque se ha demostrado esta legislatura la gran mentira de uno de los argumentos del frente de derechas: que el cambio era un riesgo de muerte para el autogobierno. Y ha sido al revés porque se ha visto reforzado con una negociación seria y rigurosa, por primera vez, de la aportación al Estado. Por cierto, que ha desvelado que con UPN Navarra pagaba de más. Es decir, que el riesgo por una gestión nefasta lo comportaba la derecha. La legislatura del cambio ha sacado a la luz esta paradoja, que el cambio refuerza el autogobierno y que el riesgo está en UPN que, llevado por su desesperación de recuperar el Gobierno, ha pactado con quien quiere eliminar el autogobierno de Navarra.


Hablando de la deriva de la derecha, ¿qué opina de esa misma jaula para UPN, Cs y PP? ¿Le augura problemas?


Creo que es una estrategia improvisada de última hora ante unos números que no salen. UPN asume un enorme riesgo político pactando con formaciones que quieren eliminar el Convenio Económico, que quieren eliminar nuestras competencias. Lo ha hecho porque se ve débil, porque no se ve con la fuerza social necesaria para ganar. Por lo tanto han improvisado esta estrategia a última hora. Primero han absorbido al PP anulándole, sus siglas desaparecen. Eso tiene un sentido muy claro de intentar esconder al PP para preparar el terreno y poder pactar con el PSN. Después, hacen una coalición con Ciudadanos, aun siendo lo que son y preparando también, si hay un pacto del PSOE con Ciudadanos en el Estado, un acuerdo con el PSN. Por lo tanto, tiene la lógica política de ir preparando el terreno para el acuerdo con el PSN, pero revela además la debilidad política de UPN y tiene mucho de estrategia desesperada.


El cuatripartito solo se ha unido para el Senado.


Creemos que es un acierto que no haya una lista única del cuatripartito al Congreso porque el acuerdo de cambio en Navarra es un acuerdo entre diferentes. Nos equivocaríamos si replicásemos la estrategia de la derecha. La estrategia del cambio debe partir de la pluralidad. Es un acuerdo entre diferentes y ahora es muy importante que cada uno de los actores del cambio movilice a su electorado para que, como pasó en 2015, la suma total permita sumar mayorías. Una lista única al Congreso diluía las diferencias.


Van con esa intención, ser primera fuerza.


Por supuesto, y además creemos que se va a lograr. Pedimos a los y las votantes de IU e I-E que voten a la candidatura al Senado Cambio-Aldaketa, de la misma forma que pedimos que voten a Unidas Podemos al Congreso.


I-E ha sido una de las fuerzas que más ha mantenido la lealtad a ese acuerdo. Alguna otra fuerza en los últimos meses ha protagonizado justo lo contrario.


El cambio es un compromiso con la sociedad navarra y nosotros hemos tratado, sin esconder las diferencias, de ser leales y coherentes a ese mandato social. Donde hay diferencias se manifiestan, pero sin poner en juego las mayorías comprometidas para llevar un acuerdo adelante. Ha habido alguna fuerza que en los últimos tiempos ha ocasionado, sobre todo en el Parlamento, serias turbulencias, pero esperamos que la norma desde el 26 de mayo tiene que ser que lo que firmamos tengamos todos el compromiso y la lealtad de llevarlo adelante.

 

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