Opinión |
¿Qué tiene de malo un órgano común permanente?
Es conocido que una técnica de propaganda es repetir insistentemente una mentira hasta que se termine convirtiendo a los ojos de la mayoría de la población en una verdad incuestionable.
En mi opinión esta es la técnica que está usando el PP para denigrar los esfuerzos del gobierno, y todo el arco parlamentario menos ellos, para intentar lograr la desaparición definitiva de ETA. Y también la está utilizando UPN respecto a la cuestión de Navarra y sus relaciones con la Comunidad Autónoma Vasca.
ETA siempre ha estado en contra de un Órgano Común Permanente de cooperación entre ambas comunidades. Sin embargo UPN acusa a todos los que democráticamente puedan estar a favor del mismo, de ceder frente a ETA. De esta forma, lo que podría ser un debate democrático sobre las relaciones entre dos comunidades vecinas, se transforma en un drama de patriotas y traidores, aderezado con acusaciones de claudicación frente al terrorismo.
Que en la sociedad de Navarra existen diferentes opiniones sobre cuales deben ser sus relaciones con la CAV, viene expresamente reconocido en la Constitución Española, en la Disposición Transitoria Cuarta, que concreta detalladamente como los ciudadanos navarros pueden decidir su unión con la CAV de manera absolutamente soberana.
Desgraciadamente, esta diversidad de opiniones siempre se ha expresado en términos de enfrentamiento, pero pasadas tres décadas desde el final de la Dictadura algunas cosas han cambiado o deberían cambiar.
Hoy por hoy, la mayoría de las organizaciones nacionalistas vascas en Navarra aceptan que el estatus político actual de Navarra sólo puede ser modificado mediante la libre decisión de los ciudadanos navarros. Y para que el proceso de paz llegue a buen puerto, ETA y Batasuna tendrán que reconocer expresamente este derecho democrático que asiste a los navarros.
¿Quién en su sano juicio puede pensar que se puede cambiar la presente realidad institucional de Navarra sin que nadie se entere?
Para UPN el antivasquismo es parte esencial de su discurso político, basado en generar miedo respecto a un enemigo exterior que pretende agredir a Navarra.
Pero, de la misma forma que tres décadas de democracia han dejado sin sentido la asociación “navarrismo – fascismo”, la desaparición de ETA significará el final de la asociación “vasquismo – terrorismo” y eso dejará un enorme vacío ideológico en UPN.
Navarra está blindada democráticamente por la Transitoria Cuarta frente a decisiones ajenas a los navarros, sin embargo, no deja de ser llamativo que haya sido UPN, con la colaboración de parte de la dirección del PSN, quien ha intentado destruir este blindaje, pretendiendo arrebatar a los ciudadanos navarros su derecho a decidir.
El derecho a decidir es la clave de todo este debate. La libertad de pensamiento y de decisión son dos fundamentos democráticos básicos. Tan respetable es que unos ciudadanos navarros estén a favor de unir nuestra comunidad con la CAV, como que otros ciudadanos estén en contra. Lo esencial es que todos acepten que Navarra es y será lo que opine la mayoría, siendo respetuosos con la minoría.
Y es en este respeto democrático a las opiniones minoritarias en donde se debe cimentar la existencia de unas relaciones preferenciales entre la CAV y Navarra, a través de un Órgano Común de Colaboración Permanente. Esto es, reconocer institucionalmente que una parte importante de ciudadanos navarros se sienten a la vez que navarros también vascos. Así de sencillo.
Sólo deja de ser una cuestión sencilla para aquellas mentalidades autoritarias que se creen en posesión del derecho de otorgar el estatuto de buen navarro a quien esté en contra de la unión con la CAV, considerando el resto, desleales, o “quintacolumnistas”.
La cuestión vasca en Navarra no es el producto de la infiltración traicionera de organizaciones nacionalistas vascas que han venido de otra comunidad para destruir nuestra autonomía. Si estas organizaciones existen es porque ciudadanos tan navarros como cualquier otro les otorgan su voto.
Cuando las encuestas dicen que es posible un Gobierno Foral formado por PSN, IU y Nafarroa Bai, están diciendo que muchos ciudadanos navarros están dispuestos a unirse en un proyecto político de izquierda superando anteriores enfrentamientos sectarios.
¿Sr. Puras no debería ser un motivo de orgullo encabezar un gobierno así?
¿No es mejor esto que un Gobierno que se base en enfrentar a unos navarros contra otros?
| < Anterior | Siguiente > |
|---|