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Intervención de José Miguel Nuin en Pleno Extraordinario Monográfico 'Análisis de alternativas para garantizar el derecho subjetivo a la vivienda'

viernes, 07 de abril de 2017
  • De la vivienda como negocio a la vivienda como derecho

 

Señorías,

 

Ya conocemos las consecuencias de la política especulativa y del boom inmobiliario, como elemento principal y agravante de la crisis financiera que tan nefastas consecuencias han tenido y sigue teniendo tanto en Navarra como en España.

 

Necesitamos un cambio de paradigma en la política de vivienda, un cambio radical respecto a las políticas de vivienda aplicadas por los gobiernos de UPN.

 

Un cambio radical que situé el acceso a la vivienda como derecho subjetivo de todas las personas. Llegar hasta ahí es el objetivo al que aspiramos y que queremos recoger en el próximo plan foral de vivienda con un compromiso y un calendario claro de ejecución.

 

Mientras llegamos ahí tenemos que avanzar, eso es lo que se está haciendo en cumplimiento del acuerdo programático, un paso importante ha sido la recién aprobada ley foral 22/2016, de 21 de diciembre, por la que se adoptan medidas de apoyo a los ciudadanos y ciudadanas en materia de vivienda. Y un paso también era la ley foral 24/2013 de medidas urgentes en materia de vivienda aprobada por este parlamento en 2013 y recurrida por el gobierno del PP ante el TC, y suspendida por este.

 

Señorías,

 

En primer lugar para garantizar el derecho a la vivienda es fundamental una política de fomento del alquiler público social a precios asequibles en función de la renta. sin embargo, durante los gobiernos de UPN esta política de fomento del alquiler ha sido la parte débil, se apostaba durante los años previos a la crisis por una política centrada en la promoción de miles de viviendas en régimen de compra con fuertes desgravaciones fiscales, ayudas públicas, y proyectos faraónicos al calor de la burbuja financiera e inmobiliaria (en este modelo las 19.000 viviendas proyectadas en Guenduláin o las 9.000 en el psis de la estación del TAV son modelos de estas fracasadas políticas).

 

Las cifras de promoción de vivienda fueron relativamente estables con alrededor de 2.500 viviendas por año hasta 1996. a partir de ahí se inició en 1997 el boom del ladrillo y del endeudamiento masivo para acceder a una vivienda de la gran mayoría de la ciudadanía, hasta llegar a las más de 10.000 viviendas que se promovieron en 2006 en Navarra.

 

Sin embargo, con la crisis, desde 2007 todo este sistema se va por el desagüe (eso si se lleva por delante miles de puestos de trabajo y arruina a miles de familias). se da un acusado descenso de promociones de vivienda que finaliza en 2013 con una producción anual ligeramente superior a 600 viviendas. a partir de ese momento se produce un leve repunte de la promoción hasta llegar a las aproximadamente 1.400 viviendas año que se han promovido hasta finales de 2015.

 

Hemos padecido todos los años de los gobiernos de UPN una escasísima política del alquiler social y la locura inmobiliaria con incrementos exponenciales de precios, ha provocado, con la llegada de la crisis, que decenas de miles de familias hayan tenido y sigan teniendo que destinar porcentajes abusivos de sus salarios al  pago de sus viviendas, y que miles hayan sido desahuciadas de sus casas por no ser capaces de pagar sus abusivas hipotecas como consecuencia del incremento brutal del desempleo, los bajos salarios o la precariedad.

 

Además en los años del ladrillazo no solo la vivienda libre sufrió unos incrementos de precios especulativos. Los precios de la VPO, tanto en compra como en alquiler, se incrementen en casi un 80%, muy por encima del IPC y de los precios del conjunto del estado.

 

En fin, señorías, todo un sistema volcado en la concepción de la vivienda como un negocio, en un entorno brutalmente especulativo, y no como un derecho de ciudadanía cuyo cumplimiento exige una estricta intervención y control de los poderes públicos en el mercado de suelo y vivienda.

 

Una concepción en la que la vivienda en alquiler era la cenicienta del sistema.  Entre 1990 y el año 2015 (25 años) se promovieron en alquiler tan solo 3.402 viviendas por promotores privados y 1.245 viviendas públicas, es decir, en 25 años, menos de la mitad que un año de máxima construcción de vivienda para la compra.

 

Además de estas viviendas, en la bolsa de vivienda de alquiler pública existen unos cientos (476) de viviendas de particulares que el gobierno alquila a precios públicos y que en las que garantiza a los propietarios los impagos.

 

Si ha sido alarmantemente baja la promoción de vivienda de alquiler, lo ha sido aún más en las de titularidad pública, esencial para facilitar el derecho a la vivienda a personas con escasos recursos que no pueden pagar una hipoteca o precios de alquiler de mercado. y mucho más ahora con los bajos salarios que el modelo de miseria laboral que está imponiendo el PP conlleva.

 

En los últimos ocho años de gobiernos de UPN se promovieron únicamente 213 viviendas públicas en alquiler. en cuatro de estos ocho últimos años, no se promovió ni una sola vivienda pública de alquiler.

 

Y si esto ha pasado con la oferta que ha sucedido con la demanda?

 

Pues bien, aquí la combinación de empleo precario o desempleo y falta de crédito, están dejando a miles de personas con una única opción de poder acceder a una vivienda: el alquiler. 


Nº SOLICITUDES SOLO ARRENDAMIENTO:                                            2.415


Nº SOLICITUDES SOLO ARRENDAMIENTO OPCIÓN COMPRA:                     653


Nº SOLICITUDES AMBAS PREFERENCIAS SELECCIONADAS:                    1.479


TOTAL:                                                                                          4.547


Por todo esto es imprescindible un cambio radical en la política de vivienda, de un modelo anclado en el negocio especulativo hay que pasar a un modelo de intervención y regulación pública eficaz que garantice el derecho.

 

En esta nueva orientación se ha trabajado en estos dos años de esta legislatura (ley foral 22/2016) y es lo que debe continuar con el nuevo plan de vivienda, un giro de 180 grados a las prioridades. 

 

  • Construir 525 viviendas públicas de alquiler social duplicando lo hecho en los últimos 8, y en el que se prevé invertir en torno a 70 millones de euros. 

 

  • Viviendas del tipo “consumo cuasi-cero” que reducen de manera muy importante todo tipo de consumos energéticos, para prevenir la pobreza energética además de mejorar la sostenibilidad ambiental.

 

  • Tras un incremento de precios de casi un 80% entre el año 2000 y el 2015, se han bajado los precios entre un 8% y un 14,5%, a lo que se suma el 3% que logramos la pasada legislatura con una propuesta de Izquierda-Ezkerra que obliga a las promotoras a pagar el IBI (la contribución urbana en navarra), que antes pagaban los inquilinos. 

 

  • Promoción de 475 viviendas en alquiler por promotores privados y ayuntamientos mediante la puesta en marcha de subvenciones a la promoción de vivienda de entre un 23 y un 30% según los años de protección.

 

  • Subvencionar con un 50% la rehabilitación de viviendas municipales vacías que se destinen al alquiler (200 viviendas). 

 

  • Ampliación de la bolsa de vivienda vacía a toda navarra, antes solo era para la comarca de pamplona y, de manera limitada, para Tudela (400 viviendas en los próximos años). 

 

  • Fondo foral de vivienda para familias que han sufrido un desahucio, 25 viviendas vacías más del gobierno.

  

Con todo ello se ampliará en torno a 1.600 viviendas el parque de vivienda en alquiler social y protegido (que cabe recordar es subvencionado por el departamento entre un 90%, 75%, 50% y 25% según la renta), a precios sustancialmente menores, con más calidad (y por tanto menos consumos energéticos que previenen la pobreza severa) y mejor distribuidas por todo el territorio de navarra.

 

Además, en la nueva ley, no solo se impulsa el alquiler social como principal garante del derecho a la vivienda. Incluye también un buen número de medidas para potenciar la rehabilitación, especialmente entre personas mayores, jóvenes y familias de escasos recursos; da rango de ley a la oficina de mediación de vivienda encargada de prevenir los desahucios tanto de alquiler como por impago de hipotecas, y se crea, por primera vez en navarra, un consejo de participación en materia de vivienda que mejore los mecanismos de transparencia y participación social en un sector tradicionalmente muy “opaco”.

 

Se trata de pasar de un paradigma que considera a la vivienda como un sector económico más, con muchas tendencias a la especulación y la cultura del pelotazo, a otro donde la garantía del derecho a la vivienda de todas las personas a precios asequibles en función de su renta, sea la prioridad máxima.

 

Pese al importante avance que todo esto supone, para los próximos años queda un debate todavía no resuelto; qué hacer para que el derecho a la vivienda sea efectivo para el 100% de la ciudadanía.

 

Es decir el acceso a la vivienda garantizado como derecho subjetivo. Cuestión esencial que habrá que abordar en el nuevo plan foral de vivienda.

 

La nueva ley de vivienda refuerza las actuaciones y los recursos públicos para la vivienda de alquiler y la rehabilitación. El presupuesto para 2017 tiene una previsión de incremento del 21,7% para desarrollar la nueva ley de vivienda.

 

Mención especial requiere la ley foral 24/2013 de medidas urgentes en materia de vivienda. una ley hecha en el peor momento de la crisis, que contó con el voto contrario de UPN/PP, que quería evitar desahucios y gravar la vivienda vacía.

 

Pero PP y UPN lo tenías muy claro, primero la banca y después las personas. y así actuaron, presentaron, el PP, recurso ante el TC y este mantiene a día de hoy suspendida la norma.

 

Hoy tenemos decenas de miles de viviendas vacías en navarra, y miles de personas que no pueden acceder a una vivienda.

 

Y cuando proponemos penalizar fiscalmente la vivienda vacía para castigar a quien no se niega a alquilar esas viviendas (¿dónde queda la función social de la propiedad de la que habla ese papel mojado, esa letra muerta que es hoy la constitución de 1978?) UPN/PP recurren al TC para suspender la aplicación de la ley.

 

Por cierto una ley que contó con el aval unánime del consejo de navarra sobre su constitucionalidad (tanto por la competencia de navarra como por su contenido). Ahora que algunos hablan tanto de los informes del consejo de navarra se olvidan de este.

 

Pues bien, si queremos garantizar el derecho a la vivienda entrar de lleno en el debate de la vivienda vacía es imprescindible, entrar de lleno en la función social de la propiedad y eso es lo que hacía la ley foral 24/2013.

 

Es imprescindible levantar la suspensión del TC, hemos presentado en este sentido una propuesta de resolución para que este parlamento se pronuncie a este respecto.

 

Instar al Gobierno de Navarra a exigir al estado que levante la suspensión de la ley foral 24/2013, de 2 de julio, de medidas urgentes para garantizar el derecho a la vivienda en Navarra, que contó con el aval unánime del consejo de navarra sobre su constitucionalidad y que permitía tomar medidas decididas de cara a prevenir desahucios y promover el uso de la vivienda vacía.

 

Señorías,

 

Estamos cambiando la política de vivienda de los gobiernos de UPN, valoramos lo realizado pero queda mucho por avanzar y realizar.

 

PROPUESTAS DE RESOLUCIÓN  

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