Oficina de Prensa

Alberto Garzón, nuevo coordinador general de IU, elegido con el respaldo del 77,7% del Consejo Político

lunes, 06 de junio de 2016
  • Advierte a PP y C’s de que su campaña “del miedo” contra Unidos Podemos “no les va a funcionar”

 

El nuevo coordinador federal de IU, Alberto Garzón, elegido ayer con el apoyo del 77,7% del Consejo Político a tres semanas de las elecciones, se ve ya inmerso en la “épica de la victoria”, contagiado por las encuestas y por el empuje que atribuye a la coalición que ha firmado con Podemos.

 

Ante la XI Asamblea de IU, mero trámite puesto que el veredicto de la militancia se conoció la semana pasada, Garzón se pone al frente de una nueva organización, que supone un relevo generacional en sintonía con la nueva política que ha surgido tras las elecciones de diciembre.

 

El sábado le dio el relevo Cayo Lara, con una despedida muy emotiva en la que reconoció que le costará votar a Garzón por el encaje que ha tenido en la lista de Madrid, donde ocupa el quinto lugar, y ayer el coordinador más joven que ha tenido IU le ha correspondido valorando su “honestidad y firmeza” de ideas, generando un larguísimo aplauso.

 

Un primer discurso, un tanto acelerado y con mucha carga ideológica, en el que advirtió al PP y a Ciudadanos de que su campaña “del miedo” contra Unidos Podemos, alertando de que vienen “los rojos y los comunistas”, no les va a funcionar. “A los que damos miedo es a los que han saqueado y expoliado el país” y no a los parados, a los que han sido desahuciados o han tenido que emigrar de España para sobrevivir, dijo Garzón, que hizo mucho hincapié en la vieja dicotomía de la izquierda “capital-trabajo”.

 

Repasando los últimos años de IU, insistió en que Izquierda Unida no ha doblegado “la rodilla”, y por estas razones, sigue siendo una formación “necesaria” que ha luchado y seguirá haciéndolo contra el “cacique del pueblo”, contra “el explotador y contra las injusticias”. Todos esos concejales, todos esos “nombres y apellidos” que, en definitiva, han hecho posible que, 30 años después, IU sea “un instrumento esencial” para el cambio.

 

Más en clave interna, recordó también esos años “muy duros” y “turbulentos” en los que incluso se llegó a hablar de que IU estaba abocada a la desaparición, una etapa que ve superada pese a que su forma de entender la unidad popular sigue teniendo sus detractores dentro.

 

No obstante, Garzón se comprometió a poner en marcha una ejecutiva “integradora” para superar algunas diferencias que se han producido en los últimos meses por la resistencia de las candidaturas minoritarias a ir a los comicios de la mano de Podemos. Y para demostrar que va por ese camino, ha integrado en su nueva ejecutiva (21 miembros) a los dos sectores críticos con los que compitió por el liderazgo: la candidatura IU, Sí con Más fuerza, de Paloma López y apoyada por el coordinador saliente, Cayo Lara, e Izquierda Abierta.

 

La corriente de Lara, que obtuvo el 21% de los votos en las elecciones primarias, tendrá cuatro asientos en la nueva ejecutiva, mientras que Izquierda Abierta, que lidera Gaspar Llamazares, tendrá uno en correspondencia con el 4,7% de apoyo que obtuvo entre la militancia.

 

Sin embargo, estas minorías reciben con cierto escepticismo la llegada de Garzón, según algunas fuentes más críticas, aunque están dispuestos a darle un margen de confianza. Creen que tiene una visión “muy grupal” de Izquierda Unida, aunque esperan que finalmente todos tengan cabida en el nuevo proyecto que tiene como objetivo “superar” las siglas de IU.

< Anterior   Siguiente >