Opinión

Barcina con la motosierra

escrito por Idoia Saralegui jueves, 16 de noviembre de 2006

Lo de Barcina talando árboles por Pamplona ya empieza a ser vicio. En la memoria de todos aun flota aquella nefasta noche de julio del 2001, cuando Yolanda Barcina decidió liarse la manta a la cabeza y talar todos los árboles de la Plaza del Castillo. Con nocturnidad y alevosía. Plataneros de gran porte. En el mismo corazón de Pamplona. Muchos lo denunciamos. Pero llegó Barcina con la motosierra y se los llevó todos por delante.

 

Este triste recuerdo nos lo ha refrescado durante esta semana cuando ha decidido talar 30 chopos de gran porte que se encontraban en medio de la Vuelta del Castillo. Y tampoco esta vez parece que se haya parado a pensar en las consecuencias. ¿Qué a su idea de marketing le molestan 30 árboles plantados en medio de Pamplona? Pues se talan y a correr.

 

La Alcaldesa, y supongo que con ella su equipo (porque no se les ha oído criticar esta actuación), parece que se llevan todo por delante. Y mucho mejor si es algo tan insignificante (eso deben pensar) como un árbol indefenso. Que se lo pregunten a la Asociación en Defensa de los Árboles Viejos, que deben estar subiéndose por las paredes con la línea llevada por los que ahora gobiernan ¿Acaso a Barcina le tiene que importar que la bandera de Pamplona sea verde? Para UPN esto es, como casi todo en su filosofía, una cuestión de marketing. Pamplona, ciudad verde... pero sólo para la postal. Verde por su bandera distintiva. Y verde también porque hemos invertido durante décadas para que nuestra ciudad sea una de las más verdes de Europa. De Europa. Es una de nuestras señas de identidad. Pero como Barcina continúe en su línea, acabaremos siendo “Pamplona, ciudad gris”. Del gris de la mediocridad y del gris de ese cemento que tanto le gusta utilizar. No porque haga grandes cosas, que a la vista de todos está que no lo hace. Simplemente, porque extiende el cemento como si estuviéramos hablando de la mancha de petróleo del Prestige. Contaminantemente. Dolorosamente para nuestro medioambiente. Sin la más mínima sensibilidad ambiental.

 

Porque esa es una de las cosas que más nos duele a Izquierda Unida. Su poca sensibilidad ambiental. El hecho de que la tala de estos últimos 30 árboles tenga tanta relación, aunque UPN se apresure a tratar de desmentirlo, con la construcción de su electoral carril bici. Porque resulta evidente que es altamente positivo que se construyan carriles bici en nuestra ciudad. Nosotros siempre lo hemos defendido. Pero porque defendemos la necesidad de apostar por una movilidad alternativa, ambientalmente sostenible y donde el vehículo privado no sea el dominante.

 

Para la derecha unida, no. Para la derecha unida este es un juego en el que van a echar un par de toneladas de cemento para hacer electoral un carril bici y así cortar una cinta inaugural más antes de las Elecciones. Un carril bici, a propósito, que ni siquiera sigue el trazado previsto en el Pacto de Movilidad consensuado entre todos los grupos políticos (UPN incluido) y los colectivos sociales de nuestra ciudad. Que más da, la participación ciudadana tampoco es algo prioritario para la derecha. Seguramente, para Yolanda Barcina, la participación ciudadana es como el arbolado, algo bastante vistoso, pero que si molesta a los objetivos de UPN, lo mejor es talarla, de raíz.

 

Porque no sabemos nada en Pamplona ni en el Ayuntamiento de esta tala. Al menos, los grupos de la oposición, quienes representamos al 50% de los vecinos y vecinas de Pamplona, nos hemos enterado por el ruido de la sierra eléctrica. Ni la Alcaldesa, ni el concejal de Obras, ni tampoco el concejal de Sanidad y Medioambiente han tenido a bien informar sobre el asunto. Mira que tenían a personas encargadas del tema, y ninguno se acordó de informar a los ciudadanos de Pamplona ni en el Ayuntamiento. Bueno, tampoco es que nos debiera sorprender: ni siquiera han pedido un informe sobre el arbolado a los técnicos municipales de jardines expertos en el tema. Mercantilizan los informes encargándoselos a la empresa que va a construir el carril bici. Y luego se atreven a decirnos que una actuación no tiene nada que ver con la otra. Pues no nos lo creemos. Es solo cuestión de sumar dos más dos.

 

Lo peor de todo es que, en este asunto, ya no hay nada que hacer. Nos llegará el informe, se detectarán los errores, organizaciones ecologistas y vecinos denunciarán la actuación, se demostrará que todo fue una más de las actuaciones equivocadas de Barcina. Pero los 30 árboles estarán ya talados. Ya no serán entes vivos en medio de nuestra ciudad. Serán ramas, serán leña.

 

A este equipo de gobierno le quedan 6 meses en el poder. Solo nos queda esperar que, durante ese tiempo, la motosierra de Barcina se quede sin gasolina.

< Anterior   Siguiente >