Documentos

Informe Consejo político 07.10.2015

miércoles, 07 de octubre de 2015
 

1.- El cambio político en Navarra y el cumplimiento del programa de cambio.

 

El 24 de mayo pasado las elecciones municipales y autonómicas abrieron un tiempo político nuevo en Navarra.

 

El bipartidismo navarro, articulado sobre el entendimiento entre UPN y PSN, perdió la mayoría en el parlamento y en los principales ayuntamientos.

 

En su lugar se han articulado, en base a acuerdos programáticos, nuevas mayorías que, con diversas fórmulas y composiciones, han protagonizado fuerzas políticas del nacionalismo vasco y de la izquierda.

 

Siempre en base a acuerdos programáticos IUN-NEB (con sus siglas, en la coalición Izquierda-Ezkerra o en confluencias municipales) ha sido protagonista decisiva del cambio producido en Navarra.

 

En prácticamente todas las instituciones UPN ha pasado a la oposición, y el PSN ha corrido la misma suerte en la mayor parte de los ayuntamientos (con excepción de algunos ayuntamientos de la ribera).

 

Por lo tanto, los cuatro meses transcurridos desde las elecciones han servido para materializar una salida general de la derecha y del bipartidismo navarro del poder institucional.

 

Este cambio ha sido posible mediante acuerdos alcanzados entre el nacionalismo vasco y la izquierda.

 

Acuerdos que tienen en el firme compromiso social y en una decidida voluntad de pluralidad sus máximas señas de identidad.

 

Esta es la clave para que el cambio sea real, y tenga estabilidad y continuidad, estabilidad y continuidad derivadas del apoyo de una sólida mayoría social.

 

Somos cuatro los partidos que hemos negociado el programa de cambio en el Parlamento de Navarra.

 

Somos partidos diferentes, con proyectos y propuestas estratégicas muy diferentes entre nosotros. Dos formaciones son nacionalistas vascas y otras dos no lo somos.

 

Nosotros, Izquierda-Ezkerra (IUN-NEB y Batzarre) nos situamos en una clara y nítida posición de izquierdas, de izquierda transformadora. Posición diferente sin duda  a la de otras formaciones con las que hemos negociado y acordado el programa.

 

En este sentido las cuatro formaciones hemos hecho un importante esfuerzo de negociación y consenso.

 

Desde IUN-NEB lo hemos hecho porque somos plenamente conscientes de que la mayoría social de navarra, la mayoría social trabajadora de navarra, necesita imperiosamente pasar página a las fracasadas políticas de la derecha, de los gobiernos de UPN.

 

A eso nos comprometimos ante la ciudadanía antes de votar, y eso es lo que en las urnas la ciudadanía decidió el 24 de mayo.

 

Ahora resta lo más importante y decisivo, esto es, conseguir que el cambio se produzca en las políticas y en las prioridades que se establecen y ejecutan.

 

En los próximos meses hay que acreditar que las políticas que la derecha de UPN ha ejecutado en contra de la mayoría social (con el apoyo del PSN en momentos decisivos como la última reforma fiscal) dan paso a nuevas políticas construidas desde la izquierda y el cambio social.

 

Y otro tanto habrá que constatar en el ámbito de la pluralidad y convivencia identitaria. Sin revanchismo ni sectarismo las políticas frentistas y excluyentes de UPN deberán dar a paso a una visión incluyente y abierta de nuestra pluralidad (euskera, símbolos…)

 

En los próximos meses leyes como la de presupuestos para 2016 o la reforma fiscal serán decisivas para medir el alcance real del cambio.

 

Por ello desde IUN-NEB trabajaremos con firmeza e intensidad para que los compromisos suscritos por las cuatro fuerzas del cambio en el Acuerdo Programático se cumplan de forma efectiva y real.

 

En este nuevo contexto IUN-NEB, y la coalición Izquierda-Ezkerra, tenemos un doble compromiso, por un lado un compromiso con el contenido del acuerdo programático  que supone una acción institucional y en la calle de control al gobierno en la exigencia de su cumplimiento, y por otro lado un compromiso con la ciudadanía y con nuestros y nuestras votantes en la defensa y desarrollo de la propuestas políticas que incluía el programa con el que nos presentamos a las elecciones.

 

Desde nuestra propuesta propia para visibilizar la izquierda que somos y representamos.

 

2.- Contenido del Acuerdo Programático para el cambio y apoyo a la investidura de la presidenta Barkos.

 

Con la firma del Acuerdo Programático y el voto de investidura a la candidata a la presidencia del gobierno Uxue Barkos IUN-NEB cumplió con el compromiso de cambio social, plural y de izquierdas que había asumido ante la sociedad navarra y sus votantes.

 

En el momento decisivo en el que, tras 24 años de gobiernos de UPN y mayorías bipartidistas, se abrió camino en Navarra la opción de un cambio IUN-NEB ha sido, junto a otros, protagonista de ese cambio y parte imprescindible del mismo.

 

Desde IUN-NEB hemos defendido una y otra vez la necesidad de un cambio de izquierdas y plural en Navarra.

 

Un cambio que fuera el inicio de una nueva etapa, con nuevas mayorías políticas y sociales, para poner en marcha nuevas políticas y nuevas prioridades.

 

Nuevas políticas y prioridades impulsadas desde la izquierda por y para la gente, nuevas políticas y prioridades para:

 

  • defender lo público, la educación pública, la sanidad pública, los servicios sociales…

  • recuperar los derechos sociales y laborales.

  • garantizar un compromiso firme y prioritario con el medio ambiente, con un desarrollo sostenible, lejos de la megalomanía y la irracionalidad de algunas grandes infraestructuras.

  • defender la democracia, la democracia directa y participativa, las consultas directas a la ciudadanía.

  • defender ante todo a las víctimas de la crisis.

  • poner en marcha una política económica y presupuestaria que reactive la economía, y que tenga como primera prioridad la lucha contra el paro, la pobreza y la desigualdad.

  • recuperar la presencia pública en los sectores estratégicos de la economía, como la banca.

  • articular un sistema fiscal justo y progresivo.

 

Después de que la ciudadanía votó y decidió en las urnas, desde IUN-NEB y la coalición Izquierda-Ezkerra, hemos actuado con responsabilidad para hacer realidad el cambio en Navarra.

 

Así, desde el acuerdo programático que negociamos y firmamos cuatro fuerzas políticas (fuerzas que sumamos mayoría absoluta en el parlamento) votamos favorablemente la investidura de la presidenta Barkos.

 

El Acuerdo Programático no es, obviamente, el Programa de IUN-NEB ni de la coalición Izquierda-Ezkerra. De hecho, es un programa que se queda muy lejos nuestras aspiraciones y propuestas máximas.

 

Sin embargo también es cierto que se trata de un acuerdo con los compromisos y contenidos suficientes para que su cumplimiento sea la base desde la que cambiar durante los próximos cuatro años las políticas aplicadas por la derecha.

 

Un Acuerdo Programático cuyos contenidos sociales y de izquierdas hubieran quedado muy mermados sin la aportación y presencia de IUN-NEB e IE.

 

Un acuerdo programático que debe servir para cambiar fundamentalmente dos cosas: cambiar la Navarra de la desigualdad por la Navarra de la cohesión y la justicia social, y cambiar también la Navarra de la exclusión y confrontación identitaria por la Navarra de la pluralidad y la convivencia.

 

Lo primero pasa por rectificar las políticas de la desigualdad, las políticas austericidas, privatizadoras de los servicios públicos, laminadoras de los derechos sociales y laborales que la derecha, que UPN y sus aliados, han ejecutado en los últimos años.

 

Es preciso recuperar el prestigio, la importancia, la calidad y la eficiencia de lo público, trabajar por un empleo de calidad y con derechos, combatir como primera prioridad la pobreza y la desigualdad, revertir los recortes sociales, convocar las necesarias ofertas públicas de empleo, desprivatizar los servicios públicos privatizados, avanzar en un sistema fiscal mucho más justo y progresivo…todo esto forma parte del profundo cambio social que debe llegar a Navarra.

 

En toda esta agenda económica y social el programa acordado contiene un compromiso explícito, claro y conciso, tanto en las medidas concretas que recoge, como en la orientación y posición política e ideológica general.

 

El programa de cambio acordado rechaza explícitamente el marco legal del austericidio neoliberal y aboga por su rectificación. En concreto:

 

  • Rechaza el artículo 135 de la ce y exige su derogación. Es el artículo que establece la prioridad absoluta de los acreedores.

  • Rechaza  la reforma laboral aprobada por el PP en marzo de 2011. Es la reforma que ha laminado el derecho a la negociación colectiva.
  • Rechaza la ley de estabilidad presupuestaria y exige su derogación. Es la ley que establece el déficit cero, la regla de gasto y que arrasa con las competencias en política presupuestaria de Navarra.
  • Apuesta inequívoca y prioritaria por los servicios públicos, por desprivatizar lo privatizado y por revertir los recortes de los últimos años.

Y desde ahí el programa firmado aterriza en lo concreto y recoge muchísimas medidas y compromisos.

 

En materia fiscal:

 

  • Incremento de los tipos impositivos en los últimos tramos del IRPF.

  • Aumento de la progresividad en la escala del ahorro aumentando el tipo impositivo más alto.

  • Cambio de las reducciones en base (IRPF) de los mínimos personales y familiares por deducciones en cuota.

  • Reducción de las deducciones por aportaciones a planes de pensiones.

  • Subida del tipo general del impuesto de sociedades del 25% actual al 28%.

  • Aumento sustancial de los recursos humanos contra el fraude fiscal.

 

En educación:

 

  • Rechazo a la LOMCE y exigencia de su derogación.

  • Apuesta por la educación pública como una prioridad política y presupuestaria.

  • Consideración de la enseñanza privada concertada como subsidiaria de la pública.

  • Aplicación de la ley foral 17/2012 para no concertar centros educativos que segreguen por sexo al alumnado.

  • OPE en junio de 2016 en la enseñanza pública que cubra las vacantes por jubilaciones y por concursos de traslado.

  • Plan de inversiones en centros educativos públicos: Biurdana, Castejón, Roncal, Sarriguren, Buztintxuri y Elizondo.
  • Modificación de la normativa de escolarización con el objeto de priorizar la escolarización del alumnado en el entorno próximo evitando cualquier discriminación (procedencia, religión, sexo o cualquier circunstancia del alumno o su familia).

 

En sanidad:

 

  • Apuesta por la sanidad pública como una prioridad política y presupuestaria.

  • Garantía de realización de la IVE en la sanidad pública.

  • OPE inmediata en salud para reducir la alta temporalidad.

  • Apuesta firme por recuperar la gestión pública de los servicios actualmente privatizados (como el servicio de cocinas del CHN).

 

En servicios sociales se trabajará la reforma de todo el sistema aumentando de los recursos y extendiendo la renta básica a todas las personas en situación de pobreza sin ingresos.

 

En vivienda priorización de la vivienda en alquiler y asunción de las propuestas de las PAH.

 

En cuanto al segundo gran cambio que debemos afrontar en este nuevo tiempo que se abre en Navarra, el de la pluralidad y convivencia, el programa es también claro y ambicioso.

 

La ambición de cambiar la Navarra de la exclusión y confrontación identitaria por la Navarra de la pluralidad y convivencia.

 

Pluralidad y convivencia, en libertad y con derechos, desde el reconocimiento de la toda la diversidad de nuestra sociedad.

 

No hay nada de lo pactado que excluya, discrimine o maltrate a ningún navarro/a.

 

No hay nada que ataque u ofenda la identidad cultural, lingüística o nacional de ningún ciudadano o ciudadana de Navarra.

 

El Acuerdo Programático se compromete a trabajar para que cada vez más navarros y navarras conozcan y usen nuestras dos lenguas propias.

 

No puede ser de otra manera si nos creemos de verdad, y nosotros nos lo creemos, que el euskera es lengua propia de Navarra.

 

Pero esa apuesta y compromiso con el euskera se hace desde la libertad y la voluntariedad, sin imposiciones ni obligaciones.

 

Se va a ofertar en la escuela pública en toda Navarra la posibilidad de estudiar en euskera a las familias que así lo demanden, desde la libertad y voluntariedad.

 

En cuanto a las relaciones con la CAV, el Acuerdo Programático recoge el compromiso de mantener buenas relaciones de vecindad y cooperación con las comunidades limítrofes, de normalizar el impulsar las relaciones con la CAV.

 

Nada de activar la transitoria cuarta, nada de integrar Navarra en la CAV, nada tampoco de órgano común permanente, el programa habla simplemente de cooperación y normalización.

 

En relación a los símbolos oficiales de Navarra no se cambian ni se pretenden cambiar.

 

Lo que el programa establece es modificar la ley foral vigente desde un compromiso con la pluralidad y tolerancia.

 

El cambio asimismo debe suponer también un compromiso inexcusable con la democracia, con la transparencia, contra la corrupción y las puertas giratorias.

 

El Acuerdo Programático también contiene aquí medidas claras y ambiciosas: auditorias, oficina anticorrupción, comisiones de investigación, consultas ciudadanas...

 

Asimismo el Acuerdo Programático contiene una clara y firme posición en materia de derechos humanos, rechazo de la violencia y defensa de las víctimas de toda violencia injusta.

 

El programa de cambio está firmemente comprometido con la paz, la memoria y los derechos humanos,  con las víctimas (todas las víctimas), con la deslegitimación social de toda violencia ilegítima.

 

En este sentido el programa recoge explícitamente el compromiso con el cumplimiento pleno de:

 

- Ley foral 9/2010 de ayudas a las víctimas del terrorismo.

- Ley foral 16/2015 de reconocimiento y reparación de las víctimas de grupos de extrema derecha o funcionarios públicos.

- Ley foral 3/2013 de reconocimiento y reparación moral de las ciudadanos y ciudadanas navarras asesinados y víctimas de la represión a raíz del golpe militar de 1936.

 

En definitiva, son muchísimos los compromisos recogidos en el programa pactado (defensa de lo público, medio ambiente, igualdad, política económica, transparencia, lucha contra la corrupción, juventud, convivencia…), en todo caso es un programa que responde a la necesidad de cambiar las políticas económicas y sociales de la derecha, que tiene mucha ambición, y cuyo reto es su cumplimiento.

 

3.- La necesidad de la Unidad Popular y de candidaturas unitarias en las generales para derrotar al bipartidismo e iniciar un proceso constituyente. La participación en Ahora en Común.

 

El 20 de diciembre se celebrarán las elecciones generales, unas elecciones cuyo resultado puede resultar decisivo para determinar lo que suceda no solo en los próximos cuatro años sino a las próximas generaciones.

 

Si el bipartidismo (solo o con muleta) renueva su hegemonía consolidará y acelerará las regresiones sociales y democráticas que ha ejecutado en los últimos años contra la mayoría social trabajadora.

 

En este caso asistiremos a un proceso de reforma constitucional que consistirá en un nuevo pacto de élites sancionado y garantizado por la monarquía, y cuyos contenidos afirmarán el modelo económico neoliberal así como una deriva autoritaria y regresiva de los derechos democráticos.

 

Si por el contrario el bipartidismo es derrotado, o seriamente debilitado, se impedirá el proceso de involución social y democrática planeado, y se podrá abrir una nueva fase de lucha política y social conducente a un proceso constituyente en función de la correlación de fuerzas existente.

 

Asistimos por lo tanto a unas elecciones cruciales y que pueden marcar el futuro no solo por cuatro años.

 

Los Consejos Políticos de IUN-NEB e IU Federal del 6 y 14 de junio pasados reiteraron el firme compromiso de IU con la Unidad Popular y con la conformación de programas y candidaturas unitarias para las próximas elecciones generales.

 

Recordemos lo que el pasado 6 de junio, a este respecto, debatió y aprobó el Consejo Político de IUN-NEB:

 

¨Ahora lo que IU plantea para las elecciones generales, en un momento político y social excepcional, es sumar las fuerzas necesarias para dar un golpe decisivo a la derecha y al bipartidismo, y de esta manera avanzar en la apertura de un tiempo democrático nuevo y constituyente.

 

Este objetivo solo se puede alcanzar mediante una potente suma de fuerzas en base a una unidad popular y de izquierdas.

 

Las elecciones europeas en 2014 y las autonómicas y municipales en 2015 han mostrado que el objetivo se puede alcanzar y que la suma se puede construir.

 

Un bloque de izquierdas, de unidad popular, que sume a fuerzas políticas como, que integre a las convergencias populares y de izquierdas articuladas para las elecciones municipales, y que añada movimientos y activistas sociales está hoy en las mejores condiciones para poder ganar en las próximas elecciones generales, y derrotar a la derecha y al bipartidismo.

 

Pero el bloque de izquierdas y la unidad popular no deben servir solo para afrontar las elecciones generales. Ante todo debe ser una convergencia político-programática construida de abajo a arriba, cohesionada en las luchas y movilizaciones sociales, con voluntad y capacidad de ganar la hegemonía social e ideológica frente a la derecha.

 

El Consejo Político Federal de IU y el candidato a la presidencia del gobierno, Alberto Garzón, han venido reiterando la necesidad de articular este bloque de izquierdas y unidad popular tanto para afrontar las próximas elecciones generales como para poner en marcha un proceso constituyente y construir un nuevo país.¨

 

La Presidencia Federal del 13 de septiembre y el Consejo Político Federal del 3 de octubre reiteraron esta estrategia y acordaron nuestra participación en la iniciativa de confluencia ¨Ahora en Común¨ en los siguientes términos:

 

¨Izquierda Unida saluda el llamamiento de Ahora en Común a las fuerzas sociales y políticas para la conformación de una candidatura unitaria, con un programa político rupturista, y ve con ilusión que la iniciativa Ahora en Común vaya a convocar primarias territoriales y a la Presidencia del Gobierno con objeto de seguir aglutinando a las fuerzas rupturistas en un mismo espacio electoral.

 

En este sentido se acuerda que nuestro candidato a la Presidencia del Gobierno participe en el proceso de primarias acordado en Ahora en Común, representando los valores y principios de Izquierda Unida.

 

Izquierda Unida acuerda que sus federaciones, con criterios de coherencia federal, participen en iniciativas de confluencia como Ahora en Común o aquellas otras que como en Cataluña y Galicia se están constituyendo para conformar candidaturas unitarias y llama a su militancia a involucrase activamente en estos procesos para que todas las circunscripciones cuenten con candidaturas plurales y rupturistas.¨

 

En este sentido el candidato de IU a la presidencia del gobierno, Alberto Garzón, trasladó el 3 de octubre al Consejo Político Federal su voluntad de presentarse a las primarias de Ahora en Común para ser el candidato de una Unidad Popular feminista, ecologista y rupturista que defienda los principios y valores de la izquierda.

 

En consecuencia el candidato de IU a la Presidencia del Gobierno va a presentarse al proceso de primarias acordado en Ahora en Común, y en este marco la militancia de IU participará y votará en este proceso que se desarrollará en el mes de octubre.

 

Una Unidad Popular que en ningún caso puede quedar circunscrita a un mero programa y candidatura unitaria. La Unidad Popular no puede existir sin lucha y movilización, la unidad popular se construye y fortaleza ante todo en el conflicto social.

 

Por ello desde IUN-NEB vamos a continuar participando activamente en la organización e impulso de los diferentes marcos de lucha social que están en marcha para las próximas semanas y meses: convocatorias contra el TTIP el 13 de octubre, Euromarchas el 15 de octubre, marchas de la dignidad el 22 de octubre, marcha mundial de las mujeres el 7 de noviembre…

 

Finalmente es el momento ya de concretar, desde el marco y directrices federales acordadas, la articulación en cada circunscripción las candidaturas unitarias de unidad popular.

 

En Navarra nuestra militancia ha trabajado en las iniciativas que han surgido para avanzar en la confluencia y en la conformación de candidaturas unitarias.

 

Se ha conformado un espacio en el marco de la iniciativa Ahora en Común que busca una candidatura unitaria navarra conectada con el espacio y ámbito estatal.

 

Por otra parte se ha presentado una iniciativa para conformar una candidatura ciudadana exclusivamente navarra, sin articulación jurídica con otras iniciativas de confluencia en el ámbito estatal, y que sumase entre otros agentes a Geroa Bai, EH Bildu, Podemos e IE.

 

Desde IUN-NEB constatamos que está última iniciativa ha optado en todo momento por centrase exclusivamente en el marco navarro (asumiendo de este modo y de facto la posición de EH Bildu) y ha rehusado por lo tanto articular un mecanismo de confluencia con otras iniciativas, como Ahora en Común, en el ámbito estatal.

 

Esta posición la consideramos especialmente errónea.

 

Valoramos que en un proceso de elecciones generales la suma y confluencia de agentes sociales y políticos rupturistas, en cada ámbito territorial pero también en el marco estatal, es especialmente necesaria para construir una Unidad Popular capaz de derrotar al bipartidismo.

 

Resulta asimismo relevante la constatación de que finalmente solo EH Bildu (de las cuatro formaciones del cambio a las que se dirigía) ha decidido apoyar la iniciativa de la Candidatura Ciudadana Navarra.

 

Por todo ello el Consejo Político de IUN-NEB acuerda sumarse y participar en el espacio de confluencia Ahora en Común, trabajar en ese espacio en la elaboración de un programa político y participar en el proceso de primarias que ha convocado para conformar una candidatura unitaria, plural y rupturista en Navarra para las próximas elecciones generales.

 

4.- Grecia no echa a la Troika, Cataluña vota en clave identitaria y el imperialismo sigue provocando guerras y dramas humanitarios.

 

La Troika y la UE han conseguido imponer de nuevo una agenda de recortes y retrocesos sociales al pueblo griego.

 

El nuevo rescate ha provocado no solo la humillación del pueblo griego sino también una ruptura del partido (Syriza) que sustentaba al gobierno y la convocatoria anticipada de elecciones. En las nuevas elecciones el pueblo griego decidió, con una alta abstención, que sea Syriza quien ejecute los próximos años el rescate dictado por la UE y la Troika.

 

En todo caso hay una enseñanza de lo sucedido en Grecia y es que no basta con tener el gobierno para responder con una alternativa eficaz en un breve plazo de tiempo a las imposiciones de la Troika. El reto es generar las condiciones que permitan enfrentar esas imposiciones en una batalla que no sea imposible de ganar.

 

La Presidencia Federal del 13 de septiembre aprobó una resolución que parte del voto negativo de nuestro grupo parlamentario en el Congreso de los Diputados a las insostenible políticas impuestas por la Troika y la UE al pueblo griego, así como de la necesidad de construir una Europa social y democrática frente a la actual UE de los acreedores y mercados.

 

Las elecciones catalanas del pasado 27 de septiembre se han celebrado en clave de polarización absoluta sobre el sí o el no a la independencia.

 

A los/as compañeros/as de EUiA les corresponde en primer lugar realizar el análisis del proceso electoral, de sus resultados y sacar las conclusiones pertinentes.

 

En todo caso resulta evidente que la polarización sobre el sí o el no a la independencia ha conseguido tapar cuestiones lacerantes en la sociedad catalana como son, por ejemplo, el conflicto social o la corrupción.

 

Esto ha dado a las diferentes derechas catalanas una llamativa comodidad a la hora de encarar este proceso electoral: CIU y PP no han tenido que rendir cuenta ni de su corrupción ni de sus políticas neoliberales.

 

Al mismo tiempo otra expresión política de la derecha económica (Ciudadanos) se ha sentido muy cómoda confrontando sobre la identidad de Cataluña y la independencia mientras no tenía que dar cuenta de su apoyo a las políticas neoliberales que tanta pobreza y desigualdad generan.

 

Quien ha padecido más esta polarización electoral en torno a la independencia ha sido la izquierda federal. Los malos resultados de CSQEP así lo demuestran.

 

La cuestión es si se podía haber hecho otras cosas para desarmar y denunciar esa polarización como contraría a los intereses de la mayoría social trabajadora de Cataluña (se sienta solo catalana o también española, quiera la independencia o no la quiera). Sobre esto los/as compañeros/as de EUiA deberán debatir.

 

En relación al desarrollo de la campaña IU federal se puso a disposición de EUiA para participar como lo consideraran necesario. En todo caso el desarrollo de la misma en cuanto a su pluralidad fue manifiestamente mejorable.

 

Hubo una apropiación mediática de la campaña por parte de Podemos y Pablo Iglesias, ocultando la visibilidad de la izquierda, lo cual también puede haber tenido una influencia negativa en la misma y en las urnas.

Finalmente, en relación a la polarización sobre la independencia el resultado electoral muestra que la sociedad catalana es plural en sus identidades nacionales.

 

Hay una Cataluña que quiere la independencia y hay una Cataluña que no quiere la independencia. Hay una Cataluña que se siente solo catalana y hay también una Cataluña que se siente catalana y española, y ambas tienen una dimensión y un peso muy importantes.

 

Por lo tanto sobre esta cuestión hay muchos deberes por hacer.

 

El Estado debe reconocer su plurinacionalidad y el derecho a decidir.

 

Cataluña debe reconocer asimismo su pluralidad interna y trabajar por alcanzar consensos internos.

 

La izquierda federal y la izquierda transformadora no deben olvidar que los/as trabajadores/as (y los/as ciudadanos/as de izquierdas en general) de Cataluña, o de cualquier otra nación del Estado, tienen sentimientos de identidad nacional plurales y que tan legítimos son unos como otros.

 

En este sentido la izquierda federal debe trabajar para conseguir organizar y unir a toda la mayoría social trabajadora en torno a un programa y una propuesta política.

 

Este verano el Mediterráneo se ha convertido en una inmensa fosa donde mueren ahogados miles de personas emigrantes. Huyen del hambre y de las guerras en las que tienen mucho que ver el expolio de zonas de África por intereses económicos y de multinacionales.

 

A todo ello se suma la tragedia de centenares de miles de refugiados/as que huyen de las guerras en Oriente Medio y el Cuerno de África, y que quieren llegar al centro de Europa atravesando países con políticas hostiles y con vallas de concertinas que separan las fronteras.

 

Es responsabilidad de Europa establecer una política de acogida de esos/as refugiados/as en condiciones dignas, no solo porque lo exigen el derecho internacional y la solidaridad, sino porque en gran medida Europa ha sido cómplice, a través de la OTAN, de políticas de acoso y derrocamiento de regímenes laicos en los que convivían diversas religiones, lo cual ha provocado las guerras y persecuciones responsables del éxodo de refugiados/as.

 

Como siempre, detrás de todo se encuentra el control geoestratégico militar y económico de fuentes de materias primas como el petróleo o el gas.

 

El apoyo a grupos armados ha favorecido el surgimiento de grupos terroristas como el IS que horrorizan y aterrorizan a las poblaciones que no comparten su fanatismo y su credo.

 

Resolver ahora la situación creada en Siria es más difícil que haberla desencadenado. Es vital impedir la barbarie del IS y normalizar la situación en el país.

 

Los gobiernos europeos no pueden ocultar sus responsabilidades por lo que hicieron o consintieron en silencio. No valen ahora las lágrimas de cocodrilo, viendo el éxodo de refugiados, de algunos que ayer promovieron y alimentaron la guerra y que aún hoy siguen haciéndolo.

 

Coordinador General IUN-NEB

< Anterior   Siguiente >