Opinión

Por el derecho a decidir de las mujeres sobre su maternidad

viernes, 04 de julio de 2014

La proposición de Ley Orgánica para la protección de la vida del concebido y de los derechos de la mujer embarazada” está siendo objeto de múltiples críticas tanto por su contenido que sitúa a las mujeres 30 años atrás en relación a sus derechos sexuales y reproductivos, como por el procedimiento del gobierno en su gestión: anuncio en tono de amenaza, silencio, proposición de ley retrógrada, silencio en la campaña de las europeas y ahora un trámite oscuro en las instituciones.

 

Desde el Grupo Parlamentario de Izquierda-Ezkerra, Izquierda Unida y Batzarre rechazamos esta propuesta por ultraconservadora, irresponsable, hipócrita, cruel,  totalitaria e intimidatoria. Calificativos que aplicamos a todos los estamentos, organizaciones sociales y políticas  que la promueven, apoyan o consienten.

 

La propuesta es irresponsable, cruel e hipócrita  porque pone más obstáculos a las mujeres, nos pone en peligro, nos aboca al aborto clandestino, mientras  elimina todo lo relativo a la prevención y la educación.

 

Es Ultraconservadora y totalitaria porque rebaja a las mujeres a ciudadanas de segunda limitando nuestra capacidad de decidir cuándo y cómo queremos ser madres o no, elimina de un plumazo años de lucha en la conquista de nuestros derechos sin contar con nosotras. Nos utiliza como objeto de intercambio con los estamentos religiosos y sociales más reaccionarios e integristas que pretenden imponernos sus principios morales.

 

También rechazamos y reprobamos la actitud del  Partido Popular, de los gobiernos del Estado y Autonómicos que promueven y apoyan esta norma por Hipócritas e irresponsables.

 

Ahora, por querer añadir más sufrimiento, más riesgo y más inseguridad para las mujeres y por no protegerlas del acoso y la intimidación  al que son sometidas por parte de grupos integristas y fundamentalistas ultra católicos. Las actitudes totalitarias e intimidatorias de estamentos religiosos y grupos integristas antiabortistas que se otorgan la autoridad moral sobre todas nosotras, son crueles e inaceptable en una sociedad democrática.

 

Y desde siempre, por abandonar y desproteger a las mujeres que desde 1985 que se despenaliza el aborto no han actuado para que los abortos se realicen en la sanidad pública, en Navarra. Hasta hace poco ni siquiera dentro del territorio. Es intolerable  que se haya permitido y se esté permitiendo que el Sistema Público sanitario atienda a las mujeres en todo el proceso y las abandone en el momento de la intervención para interrumpir el embarazo. Ha habido diferentes Gobiernos desde que se promulgo la primera ley del aborto, pasando por la ley del 2010, ninguno ha actuado con la suficiente contundencia para garantizar el acceso libre y gratuito de las mujeres a la anticoncepción y  aborto en la sanidad pública.

 

Nosotras y nosotros continuamos trabajando por una educación afectivo-sexual, por  la prevención y por un sexo seguro y placentero; por un aborto libre, seguro, sin interferencias, sin tutelas y sin penalización en la sanidad pública y por una maternidad con garantías.

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