Opinión

Tiempos para el compromiso y la movilización social

lunes, 12 de noviembre de 2012

En la historia hay momentos que son cruciales por los riesgos que entrañan y exigen una responsabilidad extraordinaria individual y un compromiso colectivo para contribuir a su superación y con ello provocar avances. En la historia podemos encontrar valiosas lecciones en este sentido. La gran depresión de los años 30 en Estados Unidos y Europa guarda muchas similitudes con la situación actual: desestabilización de la economía, hundimiento de la actividad, millones de parados y familias enteras inmersas en la ruina y la miseria. Los gravísimos desequilibrios fueron el caldo de cultivo para el nazismo, fascismo, caudillismo y las guerras.

 

El tiempo que nos ha tocado vivir supone un grave riesgo para las conquistas sociales, las condiciones de vida de las personas, las garantías para los más desfavorecidos y vulnerables, para las libertades y la democracia. Nuevamente nos encontramos en la encrucijada. Tenemos que decidir si asumimos el retroceso impuesto, desandamos las conquistas que costaron sudor y sangre, o si nos comprometemos personal y colectivamente para ejercer de contrapeso a los poderes que nos amenazan y sumamos esfuerzos hacia adelante, en la búsqueda de equilibrio, justicia, libertad y felicidad que, como seres humanos y como civilización, estamos llamados a realizar de tiempos en tiempos.

 

El hecho de que el día 14-N se celebre una huelga general e importantes manifestaciones de forma simultánea en tantos países europeos, es una buena noticia, un paso adelante en la articulación de una respuesta global de diferentes países que vivimos la desestructuración de nuestros sistemas de protección, garantías y libertades. Navarra, que comparte el marco europeo y mediterráneo donde la involución impuesta está siendo más brutal, no puede faltar a esa llamada histórica en este convulso siglo XXI. Y nuevamente las sociedades y la ciudadanía estamos llamados a la responsabilidad y a la acción. No esperemos que los gobiernos y la oligarquías nos regalen nada. Hay que ir a por las soluciones. En este escenario se mueve la Cumbre Social de Navarra que aglutina a 38 entidades que representan a 246 entidades sociales.

 

Hay motivos vitales que afectan de lleno a las personas, a las familias y al sostenimiento de nuestra sociedad para salir el día 14 y movilizarnos en todas las acciones colectivas que hagan falta. Grecia ha vivido 26 huelgas generales y sufre cientos de suicidios provocados por su situación. ¿Nos suena? Vamos, entre otras razones:

 

- Por la destrucción de empleo de 51.000 personas en Navarra y a casi 6 millones en el Estado, por los 16.100 hogares en Navarra y 1.738.000 en el Estado que tienen a todos sus miembros en paro.

 

-Por las familias que no pueden hacer frente a las necesidades más básicas ni al pago de compromisos como las hipotecas que está generando el drama de los desahucios y los suicidios.

 

- Por todos los proyectos de vida truncados, por la juventud condenada al paro, a la dependencia sine die de sus familias y a la emigración forzosa, por todo un futuro robado.

 

- Por la infancia condenada a la pobreza. Por primera vez en la historia de este país, la infancia va a ser el grupo de edad más pobre y esto nos tiene que poner de pie.

 

- Por los pensionistas y jubilados a los que el Gobierno devaluá sus pensiones, les imponen repagos de fármacos, prótesis, sillas de ruedas, a los que han estafado y les obligan a asumir cada vez más carga económica.

 

- Por colectivos abocados a la extrema pobreza y a la exclusión social, a los que se les torpedea las posibilidades de inclusión y de una renta básica de subsistencia.

 

- Por las personas en situación de dependencia y personas con discapacidades, grupos que están sufriendo recortes en garantías jurídicas, prestaciones sociales y atención sanitaria. La indefensión de estos colectivos requiere la corresponsabilidad social para que no se queden en la cuneta.

 

- Por la inmigración atrapada, a la que negamos derechos fundamentales como la salud.

 

- Por esos antisociales Presupuestos públicos para 2013 que van a generar más paro, más pobreza, más recesión y más hundimiento en el Estado y en Navarra. Son presupuestos sanguijuelas que reflejan el trasvase de dinero público para pagar las deudas financieras privadas.

 

Son demasiadas reformas y recortes transversales que venimos sufriendo a lo largo de todo 2012 en forma de decretos de Estado y decretos forales que recorren todo el abanico social y han profundizado de manera abismal en las desigualdades. Muy pocos pueden decir que están a salvo, que lo que sucede no les afecta. Nadie puede asegurar que no le vaya a afectar. El silencio, la ausencia y la resignación juegan en nuestra contra y serán utilizados como avales para seguir hundiéndonos.

 

Desde este marco, las organizaciones de la Cumbre Social de Navarra hacemos un llamamiento individual y colectivo a la responsabilidad ciudadana y a la solidaridad social para sumarse a nosotros en la manifestación del día 14 y a los actos de acción colectiva en un camino abierto, participativo y plural para:

 

1) Rechazar de forma masiva y contundente las reformas, recortes y el desguace del Estado para pagar una deuda que no hemos generado y que va directamente a las elites financieras que se sirven de gobiernos complacientes para obligarnos a una nueva servidumbre.

 

2) Hacer llegar un requerimiento de cambio profundo en el sistema, en el orden de las prioridades políticas, en el reparto justo de los recursos, en el equilibrio de las relaciones laborales y de la convivencia social, para reflotar el Estado Social y de Derecho y dar una salida humana y social a esta situación.

 

Los acontecimientos nos emplazan a tomar una postura activa. Hay salidas, hay alternativas consensuadas que van en en esa línea. Vamos a por nuestro rescate, a por el futuro de nuestros hijos y nietos. Así lo hicieron otras generaciones que nos precedieron. Lo que nos están arrebatando son conquistas de otras muchas huelgas y movilizaciones. Si ellos lo lograron nosotros tenemos que ser capaces, desde el compromiso colectivo, de salir de la encrucijada, de caminar para hacer camino y con ello avanzar en la historia.

< Anterior   Siguiente >