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Informe Consejo político 06.10.2012

1.- PARO, POBREZA, DESIGUALDAD CRECIENTES, Y EXTENSIÓN DEL CONFLICTO SOCIAL EN NAVARRA Y EN ESPAÑA.

 

En el quinto año desde el comienzo de la crisis económica Navarra es una comunidad en la que mes a mes crece la pobreza y la desigualdad. Una comunidad cuyo gobierno, de la mano del gobierno central del PP, acata y ejecuta las políticas de recortes sociales y de derechos que exigen los mercados financieros y la Troika (BCE, FMI y CE).

 

La idea tantas veces publicitada por la derecha de una ¨navarra de las maravillas¨ rica y a la cabeza de las regiones europeas en modernidad y bienestar se ha venido deshaciendo en estos cinco años como un azucarillo en un vaso de agua.

 

UPN, desde el Gobierno de Navarra, se limita ahora a pregonar aquello de que ¨otros están peor¨; lo cual además de ser cada día más discutible no deja de ser un muy pobre consuelo para las cada vez más numeras víctimas de la crisis.

 

Porque hoy lo que pesa como una losa en Navarra es la brutal realidad de una sociedad que ve como semana a semana aumentan las filas de quienes han perdido su puesto de trabajo o temen perderlo.

 

Y ahí es donde UPN, que lleva gobernando Navarra, en solitario o en coalición, desde 1991 no puede ocultar su enorme responsabilidad.

 

Responsabilidad en haber despilfarrado miles de millones de euros (en cemento y obras tan faraónicas como innecesarias, en todo un entramado de empresas y fundaciones donde colocar a los de casa…), responsabilidad en haber machacado la progresividad y capacidad recaudatoria del sistema fiscal en favor de los que más ganan y más tienen, responsabilidad en haber dejado Caja Navarra en manos de unos gestores megalómanos que la han acabado arruinando, responsabilidad en haber alimentado también en Navarra la economía del ladrillo, la especulación inmobiliaria y el endeudamiento masivo, y responsabilidad en definitiva en haber sido los máximos defensores y ejecutores políticos en Navarra del pensamiento económico neoliberal, cuya aplicación ha estado en el origen y desarrollo de la actual crisis-estafa.

 

Esa es la enorme responsabilidad ante la sociedad navarra, y ante las víctimas de la crisis en especial, que ha acumulado la derecha de UPN, y junto a ella de quienes, como el PSN, en un momento u otro le han apoyado y permitido gobernar.

 

Responsabilidad que ahora además se acrecienta por las políticas de recortes que no hacen sino hundir a la sociedad más y más en el pozo de la crisis y el paro.

 

La tasa de paro se sitúa en el 16,4% en Navarra según los datos de la EPA del segundo trimestre del 2012. Para el año 2013 el propio Gobierno de Navarra prevé un incremento del desempleo del 2,4%.

 

De esta forma, el propio ejecutivo de UPN prevé que sus políticas nos llevarán en 2013 a rozar las 60.000 personas desempleadas con una tasa de paro que rondará el 18-19%.

 

La desigualdad se ha disparado desde el comienzo de la crisis y cada vez más personas entran en la zona de pobreza y exclusión social como consecuencia del paro y los recortes sociales. Nos acercamos ya en Navarra a las 3.000 familias desahuciadas de sus viviendas, y el 40% de las solicitudes de renta básica son rechazadas a pesar de que los demandantes carecen de cualquier ingreso.

 

En Navarra las políticas antisociales, de recortes de servicios públicos y de derechos, se han aplicado siguiendo paso a paso la hoja de ruta neoliberal.

 

Hoja de ruta que descansa sobre estos principios: que la crisis la paguen los trabajadores, que la crisis la paguen los servicios públicos y los derechos sociales, y que del bolsillo de todos los ciudadanos se pague hasta el último euro perdido en la estafa de la banca y en la especulación del suelo y el ladrillo.

 

Esto supone descargar la guadaña de los recortes sobre la sanidad, la educación, las pensiones, los salarios y los derechos de los trabajadores.

 

En España, tanto el PSOE de zapatero como el PP de Rajoy han estado comprometidos con esta gestión injusta y antisocial de la crisis.

 

Los PGE-2013 son la primera entrega de un programa acelerado y radicalizado de recortes y empobrecimiento social masivo. A esta primera entrega le seguirán otras después de las elecciones vascas y gallegas o con la formalización del rescate bancario y de la deuda soberana.

 

Rescates que lo son de la Banca y no de la ciudadanía. Rescates, y PGE-2013, que representan un monumental y masivo robo al conjunto de la ciudadanía.

 

Asistimos a una gigantesca estafa por la cual los cientos de miles de millones que la Banca, española e internacional, ha perdido en sus inversiones especulativas van a ser ahora pagadas por la clase trabajadora y la ciudadanía. Lo que eran deuda y pérdidas privadas pasan a ser pérdidas y deuda públicas.

 

Esto es el rescate y esto son los PGE-2013. En vez de responsabilizarse la Banca de sus propias pérdidas las van a sufrir las pensiones, las personas paradas, la educación y sanidad públicas, la dependencia, los salarios…

 

 En Navarra, también el gobierno de UPN-PSN, siguió este año ese mismo camino. Dicho gobierno no tocó los intereses de los poderosos y de los responsables de la crisis, olvidó a las víctimas, y aplicó en definitiva las políticas dictadas por los mercados y los poderes financieros.

 

Ante una situación de emergencia y creciente deterioro social al Gobierno de Navarra no le ha temblado el pulso a la hora de aplicar drásticos recortes en los servicios públicos y los derechos sociales.

 

El recorte presupuestario total ejecutado sobre las políticas publicas y sociales desde que comenzó la crisis se acerca a los 600 millones de euros, se han destruido miles de puestos de trabajo en la sanidad y educación públicas (800 en educación), se ha metido un auténtico hachazo a las políticas de dependencia, se han expulsado de la renta básica a miles de personas condenándolas a la pobreza absoluta, se han excluido de la asistencia sanitaria a miles de personas sin papeles, y ahora se anuncian para 2013 nuevos recortes por al menos otros 200 millones de euros.

 

Pero al mismo tiempo que desde el gobierno recortan las políticas sociales los impuestos que en Navarra pagan los que más ganan y más tienen siguen siendo los más bajos del Estado.

 

En los próximos meses IUN trabajará para que el debate sobre una reforma fiscal progresiva y eficaz en términos de recaudación entre de lleno en el debate político en Navarra.

 

En este sentido IUN ha presentado en el Parlamento una proposición de ley de reforma fiscal que de ser aprobada permitiría parar todo nuevo recorte presupuestario en 2013.

 

Una reforma que hace pagar más a las rentas altas, a las de capital, a los grandes patrimonios y a las grandes empresas.

 

En concreto proponemos situar el tipo máximo del IRPF en el 56% frente al 49% actual, elevar el tipo máximo que grava las rentas de capital hasta el 33% frente al 26% vigente, recuperar íntegramente el Impuesto sobre el Patrimonio suprimido por UPN y PSN en 2007, recuperar el tipo del 35% en el Impuesto de Sociedades y suprimir el tipo mínimo del 1% de las SICAV para que pasen a tributar al tipo general.

 

En esta línea de introducir cambios profundos y justos en el sistema fiscal vamos a presentar en el Parlamento nuevas propuestas para implantar en Navarra la tributación verde, así como para eliminar los privilegios fiscales de la Iglesia Católica.

 

Asimismo hemos propuesto la elaboración de un estudio público exhaustivo sobre la dimensión de la economía sumergida y el fraude fiscal en Navarra para incrementar drásticamente los recursos e instrumentos legales necesarios para su combate.

 

La gran mayoría de las reformas fiscales aprobadas en los últimos años por UPN y PSN (PP, PSOE y CIU en el Estado) han reducido sensiblemente la presión fiscal a las rentas altas y de capital, a las grandes fortunas y a los beneficios empresariales.

 

En un momento de grave dificultad de financiación de las políticas públicas, y de los servicios sociales básicos, por la caída de ingresos provocada por la crisis económica es necesario que estos contribuyentes y rentas realicen un esfuerzo fiscal mucho mayor.

 

Pero la acción en el Parlamento, siendo necesaria y útil, es insuficiente para alcanzar una salida social a la crisis, así como para parar el golpe de los mercados y los poderes financieros contra la democracia.

 

El terreno decisivo para ganar esta pelea es el de la movilización.

 

Por seguir con el ejemplo de la reforma fiscal en el Parlamento de Navarra podemos aprobar medidas progresivas y justas que aumenten la recaudación en unos cientos de millones de euros, y también podemos aumentar la persecución del fraude fiscal y la economía sumergida, pero lo que no podremos hacer es acabar con las decenas de paraísos fiscales que existen dentro del territorio de la propia Unión Europa.

 

Paraísos fiscales desde donde operan, ante la pasividad y complicidad de las instituciones europeas, el 80-90% de las multinacionales y por donde se evaden cientos de miles de millones de euros. El 80% de las empresas del Ibex-35 operan desde paraísos fiscales.

 

Para darle la vuelta a esta situación necesitamos la movilización social, necesitamos una rebelión democrática, general, unitaria y masiva. En Navarra, en España y en Europa.

 

En los últimos meses frente a los recortes y agresiones sociales la dimensión de la movilización está siendo importante, y en ocasiones con un nivel y de unidad y transversalidad muy importante (educación, sanidad…).

 

Sin embargo sigue faltando el gran salto adelante, el paso a movilizaciones generales construidas desde la unidad y solidaridad de todos los sectores y personas afectados por la crisis-estafa.

 

Unidad y solidaridad de los trabajadores del sector público con el privado, de los trabajadores de ocupados con los desempleados, de las personas autóctonas con las personas inmigrantes, de los mayores con los jóvenes, de los trabajadores con contrato fijo con los precarizados, solidaridad de los trabajadores de diferentes sectores y empresas, y unidad y solidaridad también en la movilización con los nuevos sectores víctimas de la crisis como son los pequeños empresarios o los autónomos.

 

En la huelga general del 29-M se vislumbró la potencia y energía social que es capaz de desplegar una lucha social con estos componentes de unidad y solidaridad.

 

Por el contrario la huelga del 26-S convocada principalmente por los sindicatos nacionalistas ha tenido un seguimiento mucho menor. Este menor seguimiento reafirma la necesidad de avanzar en la unidad sindical, social y ciudadana para combatir los recortes y ganar la lucha por una salida justa y social de la crisis.

 

Tenemos que organizar, entre muchos, una rebelión masiva, general, unitaria y pacífica.

 

En este sentido seremos firmes en señalar que la acción de grupos violentos en una movilización daña y debilita esa movilización, perjudica la suma de fuerzas necesaria para derrotar las políticas neoliberales. Los grupos violentos, en términos objetivos, refuerzan a los gobiernos que sacan la tijera para recortar y la porra para reprimir la contestación social.

 

La cumbre social, con las movilizaciones que ha convocado en Navarra y en España, es un buen ejemplo de como trabajar en clave de unidad, suma y convergencia social y ciudadana.

 

La manifestación del 15S en Madrid, con cientos de miles de participantes, fue el punto de arranque de la agenda movilizadora que la cumbre social quiere materializar este otoño. IU, e IUN, apoyará y participará en las movilizaciones que se convoquen en la dirección de organizar y fortalecer la rebelión democrática frente a la crisis, sus responsables y para ganar una salida justa y social.

 

Y seguiremos trabajando y organizando la movilización y la rebelión social en Navarra. Con todos aquellos agentes sociales, sindicales y políticos que quieran sumar y converger para hacer más fuerte y eficaz la protesta y la lucha.

 

No vamos a obstaculizar ni rechazar ninguna convocatoria de movilización que realicen los sindicatos o fuerzas políticas nacionalistas contra los recortes, aunque en esas convocatorias además del rechazo a los recortes se incluyan reivindicaciones de su exclusiva agenda nacionalista.

 

Pero si tenemos la responsabilidad y la obligación de seguir insistiendo en la necesidad de unidad, convergencia y suma en la movilización, para poder así luchar con más fuerza y eficacia contra las políticas neoliberales y por la defensa de los derechos sociales y laborales.

 

Porque la necesidad acuciante de unidad y solidaridad en la lucha se deriva de la debilidad e insuficiencia de convocatorias que no la busquen y trabajen como algo imprescindible.

2.- CRISIS Y AGOTAMIENTO DE LOS PACTOS POLÍTICOS UPN-PSN. RUPTURA DEL GOBIERNO DE COALICIÓN

 

La crisis económica, por su duración, intensidad y alcance, está también poniendo en jaque el sistema de pactos políticos que ha venido funcionando y articulando mayorías en Navarra desde la transición.

 

Los pactos UPN-PSN han sido el mecanismo político fundamental para conformar mayorías parlamentarias y gobiernos en Navarra.

 

Estos pactos han constituido, desde la transición, una especie de bipartidismo a la Navarra que ha tratado de legitimarse en la lucha contra ETA y en la gestión de los periodos de crecimiento económico y ¨vacas gordas¨.

 

Ahora sin embargo las vacas están escuálidas, la crisis ha arruinado el mito de la ¨navarra de las maravillas¨ y todo indica que la decisión de cese definitivo de la violencia por parte de ETA no tiene vuelta atrás.

 

Si además sumamos la existencia de una oposición fuerte y plural, de izquierdas y nacionalista, así como la extensión de importantes movilizaciones contra los recortes entenderemos porque hoy ese modelo de pactos UPN-PSN está haciendo aguas en su capacidad para seguir proveyendo mayorías de gobierno.

 

En el bipartidismo a la Navarra la política, en términos hegemónicos, la ponía UPN, y el PSN a cambio de algunas concesiones aportaba los votos que faltaban para garantizar mayorías de gobierno.

 

El gobierno de coalición UPN-PSN del primer año de esta legislatura ha sido una variante más de este modelo.

 

Una coalición a la que el PSN se sumó desde la debilidad derivada del peor resultado electoral de su historia (9 parlamentarios) mientras UPN jugaba a dos barajas. Por una parte imponía un programa de gobierno neoliberal y de recortes sociales al gobierno de coalición mientras al mismo tiempo recuperaba sus alianzas políticas con el PP (elecciones generales del 20 de noviembre de 2011).

 

De esta manera se ha funcionado hasta que, sin cumplir un año de vida, el gobierno UPN-PSN ha terminado su andadura con la salida de los socialistas del ejecutivo.

 

Un año de gobierno de coalición en el que, no lo olvidemos, UPN y PSN han aplicado los mayores recortes sociales de la historia de la democracia en Navarra.

 

Ha sido un año en el que mientras se iban ejecutando importantes y amplios recortes no se tomaban medidas eficaces y suficientes para que los que más tienen y más ganan pagasen unos impuestos realmente justos y progresivos.

 

En definitiva, el gobierno UPN-PSN ha estado aplicando la misma política de recortes sociales que el PP estaba ejecutando en las autonomías donde gobernaba, y que aplica ahora desde el gobierno central desde las pasadas elecciones generales.

 

Aunque ese gobierno ya es historia recordemos que durante un año el PSN no ha representado ningún dique de contención frente a las políticas de la derecha.

 

Sobre la causa de la ruptura del gobierno de coalición, más allá de las tensiones políticas y personales entre los socios, desde IUN consideramos que ha sido la movilización social, sostenida, creciente y masiva, el factor decisivo que ha llevado al gobierno bipartito al punto de su ruptura.

 

Y del mismo modo entendemos que ahora será también la lucha social en favor de una salida justa de la crisis el factor imprescindible para despejar el camino en favor del cambio de políticas que Navarra necesita en interés de la mayoría social.

 

Una salida social, justa y democrática de la crisis es posible y es necesaria, e Izquierda Unida va a seguir trabajando en la calle y en las instituciones para conseguirlo.

 

Y además de la imprescindible y prioritaria movilización en la calle trabajaremos para que los próximos meses el Parlamento de Navarra sea un contrapoder efectivo y real al gobierno de la derecha.

 

Pelearemos para que el Parlamento impida los nuevos y drásticos recortes sociales que UPN-PP quieren ejecutar desde el Gobierno de Navarra. Recortes que persiguen también crear las condiciones para avanzar en la política neoliberal de privatizaciones de los servicios públicos esenciales.

 

En los próximos meses, y hasta que tengamos nuevas elecciones, este será nuestro compromiso y trabajo de oposición de izquierdas en el Parlamento. Con los ciudadanos, con los trabajadores, en defensa de los derechos sociales y laborales, de una salida justa y social de la crisis, y con la exigencia democrática de que los estafadores que nos han metido este pozo tengan que hacer frente a sus responsabilidades.

 

Hoy, transcurridos tres meses desde la ruptura del gobierno de coalición, UPN gobierna de forma agónica por su situación de minoría parlamentaria así como por el progresivo y acelerado agotamiento político y social del recurso a los pactos con el PSN.

 

Sin embargo junto a esa realidad también se dan otras posiciones políticas que hoy determinan un escenario político altamente complejo en Navarra.

 

De entre esas posiciones políticas consideramos las más determinantes las siguientes:

 

UPN y PSN han roto el gobierno de coalición, pero coinciden en no querer una convocatoria rápida de elecciones.

 

Bildu y PSN discrepan en la convocatoria electoral, pero coinciden en excluirse mutuamente para pactar una moción de censura al gobierno de UPN.

 

Esas posiciones en su conjunto excluyen la opción de una moción de censura, aunque sea solo para convocar de forma inmediata elecciones, ya que UPN y PSN no las desean, y abren la posibilidad de un escenario de nuevo entendimiento entre UPN y PSN que permita a Barcina seguir gobernando.

 

UPN y PSN tenían hace un año voluntad de gobernar juntos, y hoy es evidente que UPN, y sectores del PSN, siguen teniendo esa misma voluntad.

 

En todo caso desde IUN consideramos que hoy esa voluntad ya no es el factor fundamental para determinar el futuro político de Navarra.

 

Porque hoy, ante la gravedad y dimensión de la crisis-estafa y ante la creciente y fortalecida movilización social contra las políticas de derechas del Gobierno de Navarra, el elemento nuevo y decisivo es el del agotamiento general y acelerado del sistema político construido en Navarra entre UPN y PSN.

 

Por ello desde IUN consideramos que, más allá del rifi-rafe concreto entre Barcina y Jiménez que precipitó el pasado 16 de junio la ruptura de la coalición de gobierno, lo central, lo decisivo está en el agotamiento de un modelo político, y en la necesidad de presentar una alternativa.

 

Una alternativa que para IUN deberá sostenerse en la necesidad de dar una salida social y justa de la crisis, en la urgencia de defender a las víctimas de la crisis.

 

El gobierno de Barcina insistirá en aplicar la guadaña social, seguirá sin priorizar las necesidades sociales, la defensa de las personas y los trabajadores, y tratará de ejecutar nuevos recortes en la educación pública, en la sanidad pública o en la dependencia.

 

Ahí está como ejemplo el recorte de otros 132 millones de euros en el presupuesto de 2012, o la decisión de no cubrir el 90% de los empleos públicos que queden vacantes por jubilación (afectarán en un 80% a la educación y a la sanidad).

 

UPN, desde su debilidad política, se ha atrincherado en el Palacio de Navarra con el objetivo de seguir aplicando la guadaña social.

 

Es en este contexto de debilidad del gobierno de UPN, de crisis del modelo de pactos que ha garantizado a la derecha gobernar en Navarra desde la transición y de fuerte tensión y protesta social, en el que hay que situar los ataques de la derecha contra instituciones como el Parlamento o contra la política democrática en general.

 

La indignación y rebelión crecientes en la ciudadanía, ante la crisis, los recortes y el paro, intenta ahora UPN dirigirlas contra la política democrática para eludir o diluir de esa manera sus propias y enormes responsabilidades.

 

De esta forma el gobierno de UPN, de la mano del PP, al tiempo que aplica la guillotina social arrecia su campaña contra la política democrática.

 

Barcina hace gala de un pronunciado franquismo sociológico cuando afirma que el Parlamento ¨es hoy una institución decimonónica, pesada, cara y sin mucho sentido¨.

 

A los defensores de la dictadura de los mercados les sobran la soberanía popular, la democracia y los parlamentos.

 

Desde la izquierda, desde IUN, tenemos que combatir de frente y con energía la campaña de UPN-PP contra la política democrática.

 

La clase trabajadora, y la ciudadanía en general, necesitan más democracia, que la política entre en el conflicto social, que las víctimas de la crisis entren en la política democrática para defender sus derechos y exigir responsabilidades a los causantes de la crisis.

 

Porque mientras la derecha arremete contra la soberanía popular afila la cuchilla de la guillotina social.

 

Ante esta situación IUN trabajará para unir movilización y política, para llevar la democracia a la calle, para conseguir que la política entre en el conflicto social y en la construcción de alternativas a las políticas neoliberales.

 

Actuaremos para que la crisis-estafa que sufrimos la paguen quienes la han causado, los banqueros estafadores, los especuladores del ladrillo y los políticos que lo han permitido.

 

El 23 de junio de 2011, en la sesión de investidura de la presidenta Barcina, realizábamos una afirmación que sigue siendo plenamente válida hoy.

 

Afirmábamos: ¨el único bloque en el que vamos a estar es el bloque de las víctimas de la crisis, el bloque de los trabajadores, el bloque de la defensa de la sanidad pública, de la educación pública, el bloque en defensa de lo público y de la democracia.¨

 

En este bloque hemos estado durante este año de gobierno UPN-PSN, y en este bloque vamos a estar en el futuro.

 

UPN y Barcina por el contrario se van a empeñar los próximos meses en revivir a un moribundo, en revivir el pacto UPN-PSN.

 

En este empeño la derecha fracasará, como ha fracasado este año el gobierno UPN-PSN. Fracasará porque ese sistema esta agotado.

 

Agotado y fracasado para dar respuesta a las demandas y problemas de la sociedad, para dar respuesta al primer problema hoy que tenemos en navarra, alcanzar una salida justa y social de la crisis.

 

3.-  ORGANIZAR LA REBELIÓN DEMOCRÁTICA FRENTE A LA TROIKA EXTERNA E INTERNA. TRABAJAR LA CONVERGENCIA SOCIAL, POLÍTICA Y PROGRAMÁTICA

 

Hoy es el tiempo de organizar la rebelión democrática, es el tiempo de la unidad social y ciudadana, de la solidaridad de clase, hoy es el tiempo de que el conflicto social se extienda y politice.

 

La clase trabajadora, la mayoría social, los derechos sociales y la democracia son hoy víctimas de la pinza formada por la troika externa (FMI, BCE, CE) que impone las políticas neoliberales y la troika interna que las acata y ejecuta.

 

La troika interna la conforman todos aquellos que aplican, al margen de la democracia, las órdenes de los mercados. Estamos hablando del sistema bipartidista, de los nacionalismos de CIU y PNV, y también de UPN en Navarra.

 

La democracia y la sociedad están hoy pinzadas por esas dos troikas, la externa y la interna. Una pinza que tiene por objetivo arrasar con el Estado Social y encadenar el poder democrático a los dictados de los mercados.

 

Ante la próxima X Asamblea Federal IU se marca como un reto y objetivo esencial construir el referente político de la rebelión democrática.

 

Rebelión social y democrática que permita disputar la hegemonía y el poder al neoliberalismo mediante un proceso de suma convergencia social, política y programática con todas las personas, colectivos y organizaciones que compartan con nosotros este objetivo.

 

El neoliberalismo, y sus representantes políticos, económicos y culturales, ha puesto en marcha un contra proceso constituyente en España. El Pacto de la transición ha sido roto y nos encontramos en un proceso de destrucción de los derechos políticos y sociales incorporados al Pacto Constitucional.

 

En este sentido la campaña contra la política democrática es una expresión singular y radical de ese proceso contra constituyente.

 

La rebelión social se va a producir y la lucha por la hegemonía hoy se va a desarrollar en la pugna por gobernar esa rebelión.

 

El sistema, económico y político, neoliberal quiere dirigir la rebelión contra la democracia y contra el estado social, IU quiere encauzar la rebelión contra el sistema neoliberal y contra sus responsables económicos y políticos.

 

En esta dirección de señalar a los responsables de la crisis-estafa y exigir responsabilidades IU ha exigido la constitución de una Comisión de la Verdad, una comisión de investigación para identificar y denunciar a los responsables, y para reconocer y apoyar a las víctimas.

 

Porque no han sido las políticas públicas ni los derechos de los trabajadores los causantes de la crisis que sufrimos. Han sido el sistema financiero, los especuladores de la burbuja inmobiliaria, la clase política del bipartidismo los que nos han sumergido en el desastre del paro masivo y el crecimiento brutal de la pobreza.

 

Crisis que es consecuencia de un modelo de desarrollo insostenible, basado en la especulación sin límites sobre el suelo y la vivienda, y con el que se han enriquecido banqueros y promotores urbanísticos a costa de dejar a millones de personas con hipotecas abusivas de por vida.

 

Desde 2008 más de 300.000 familias han sido desahuciadas de sus casas porque perdieron el empleo y no pueden pagar su hipoteca. La deuda privada ha alcanzado una dimensión insostenible, y existe toda una generación de jóvenes parados a los que se les ha robado su futuro.

 

Las consecuencias de las políticas neoliberales son un escandaloso número de parados, y un dramático incremento de los índices de pobreza y desigualdad.

 

Son centenares de miles las empresas y autónomos ahogados por la ausencia de crédito, se han aprobado reformas laborales que han facilitado el despido rápido y barato, y se están recortando drásticamente servicios públicos esenciales.

 

Asistimos a un enorme drama social que tiene responsables y tiene víctimas. La lucha por disputarle al neoliberalismo la hegemonía pasa también por señalar a los responsables y reconocer a las víctimas.

 

Hay que señalar y denunciar a los responsables políticos que facilitaron con leyes del suelo que los promotores pudieran construir en cualquier parte del territorio sin apenas limitaciones.

 

Hay que señalar y denunciar a los bancos que incrementaron el crédito en el sector inmobiliario movidos por la especulación, superando los propios depósitos de los clientes y contrayendo una inmensa deuda externa que hoy ahoga a la economía real.

 

Hay que señalar y denunciar a la banca extranjera que concedió ingentes cantidades de préstamos a la banca española para destinarlos a las burbujas especulativas, y que ahora para garantizar su cobro impone a través de la Troika un corsé de acero sobre las cuentas del Estado, del gobierno central, de las comunidades autónomas y de los ayuntamientos.

 

Hay que investigar y denunciar a los consejos de administración de las entidades de ahorros, y conocer su nivel de información y decisión sobre las operaciones de alto riesgo que se aprobaban.

 

Hay que denunciar a los gobernadores del Banco de España que no hicieron nada ante el endeudamiento temerario de la banca, y que desoyeron una tras otra las advertencias presentadas en la última década por los propios inspectores de la entidad.

 

Hay que investigar y denunciar la pasividad  de la CNMV en su responsabilidad como supervisora de los mercados de valores.

 

Hay que identificar y denunciar a los directivos que se han llevado insultantes retribuciones, y que se han blindado con pensiones escandalosas muy alejadas de los resultados de sus propias entidades.

 

Y hay que denunciar a las agencias de calificación, y conocer los intereses reales que mueven sus evaluaciones de riesgo.

 

Porque esta crisis no la ha provocado una catástrofe natural.

 

Aquí hay responsables y víctimas.

 

Por eso desde IU rechazamos los mensajes que llaman a no exigir responsabilidades y a sumarnos a una unidad falsa y vacía de alternativas.

 

El Rey llamaba el pasado 18 de septiembre a no perseguir quimeras y a estar todos unidos ante la gravísima crisis social, económica y política que atravesamos.

 

Desde IU le decimos al Jefe del Estado que rebelarse contra las políticas neoliberales y exigir responsabilidades no es una quimera, es una necesidad social y democrática sin la cual no se podrá alcanzar una salida social y democrática de la crisis.

 

Una necesidad imprescindible para acabar con las políticas que nos han hundido en la crisis, el paro y la pobreza, y para poner en marcha políticas alternativas.

 

La salida social y justa de la crisis pasa por la articulación de un nuevo programa político anti-neoliberal. El programa político de la rebelión democrática.

 

IU viene trabajando desde la Convocatoria Social, en un proceso constante de convergencia programática y participación social y democrática, para la construcción de ese programa político.

 

En este sentido unos de las propuestas centrales del debate de nuestra X Asamblea Federal es la de profundizar y ampliar el proceso de convergencia y suma programática en la dirección de establecer un bloque social que confronte con la hegemonía neoliberal.

 

Desde esta perspectiva IU debe marcar con nitidez y firmeza su propuesta frente a otras posiciones y estrategias que no suponen ninguna denuncia del neoliberalismo ni voluntad de disputarle la hegemonía.

 

Este es el caso de buena parte de las propuestas nacionalistas, desde luego del nacionalismo neoliberal de CIU y PNV, pero también en gran medida de algunos nacionalismos que se reclaman de izquierdas.

 

Quien diga que el origen o la causa fundamental de la crisis-estafa es el Estado Español, o quien afirme que la solución a la crisis-estafa es la independencia está realizando un análisis de la crisis del capitalismo y de sus salidas radicalmente separado y diferenciado del que hacemos desde la izquierda transformadora.

 

Desde la izquierda transformadora afirmamos que el origen de la crisis es el propio sistema capitalista, y sus políticas de desigualdad, y que la solución pasa por un cambio radical que debe implicar que el poder económico sea sometido al poder de la ciudadanía y de la democracia.

 

IU reconoce y defiende el derecho a decidir de las naciones que conforman el Estado Español, pero al mismo tiempo debemos rechazar y denunciar como falso y equivocado el sostener que simplemente la independencia, por si sola, pondrá fin a la crisis, la pobreza, el paro y la desigualdad.

 

La solución a la crisis provocada en España por las políticas neoliberales no para por esas mismas políticas neoliberales aplicadas en unos nuevos estados independientes.

 

Si no trasladamos en el debate político, y en la calle, con claridad y firmeza este discurso corremos el riesgo de diluir nuestra propuesta, o de no hacerla reconocible, en aquellos territorios con una fuerza importante de los partidos nacionalistas.

 

Pamplona-Iruña, 6 de octubre de 2012 

Coordinador General IUN-NEB

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