Oficina de Prensa

Entrevista a José Miguel Nuin en Diario de Noticias

domingo, 14 de febrero de 2010
  • "Fue un error dar por hecha una fórmula de Gobierno; los acuerdos del futuro se tendrán que basar en el programa"

 

[DIARIO DE NOTICIAS] - El coordinador general de Izquierda Unida de Navarra optará a la reelección en la Asamblea que la organización celebrará el próximo 27 de febrero. El reto, dice José Miguel Nuin, es conseguir el cambio "mediante la movilización y la participación social en base a un programa".

 

José Miguel Nuin aspira a revalidar su liderazgo al frente de Izquierda Unida de Navarra en un momento complicado para la coalición, pero convencido de que lo peor ya ha pasado. La vieja proclama del "programa, programa, programa" que Julio Anguita popularizó en los últimos años del felipismo, y la crítica por igual a PSN y NaBai por su "alejamiento" de las políticas de izquierda, se convierten en la base argumental del ideario en el que Nuin quiere asentar la recuperación electoral que le auguran algunas encuestas, y que espera concretar en 2011 para forzar "el necesario cambio de izquierdas" que, a su juicio, no representan las otras dos formaciones "que se dicen progresistas". "Alejarse del programa es alejarse del cambio", señala.

 

¿Hay que cambiar muchas cosas en Izquierda Unida de Navarra?

 

En lo político hay que mantener lo esencial. Somos una izquierda alternativa y transformadora, y nuestro discurso es más necesario que nunca. Hacen falta reformas profundas y de fondo ante el fracaso del modelo económico de los últimos años.

 

Los últimos resultados electorales, sin embargo, parecen decir que el discurso de IU no ha calado en la sociedad.

 

Es evidente que hay que aprenden de algunos errores.

 

¿Qué se ha hecho mal?

 

Hemos puesto en primera linea del discurso fórmulas concretas de Gobierno por delante de nuestra propia identidad programática.

 

¿Se habían olvidado del programa?

 

No nos hemos olvidado, pero sí lo hemos puesto por detrás de las fórmulas cerradas de Gobierno. Ha sido uno de nuestros errores.

 

¿Cuáles son los otros?

 

Tenemos que subrayar más lo que no hacen bien otros partidos que se reclaman de izquierdas y progresistas. En base al PSN, pero también con intensidad en relación al espacio nacionalista.

 

¿Ser más críticos con NaBai?

 

Más claros en algunas cosas. Uno no se puede reclamar progresista y luego pedir la ruptura de la caja única de la seguridad social.

 

¿Es más rival electoral Nafarroa Bai que el PSN?

 

Hay muchos ciudadanos de izquierdas y progresistas que optaron por estas dos opciones. Pero nosotros, desde nuestra crítica política, vamos a tratar de hacer ver las incoherencias evidentes que están teniendo durante toda la legislatura.

 

¿PSN y NaBai son igual de responsables de que en esta legislatura no se haya avanzado en políticas progresistas?

 

Cada uno que ponga el porcentaje que quiera, pero los dos son responsables. El PSN está apostando por las políticas de la derecha, y NaBai no representa ni la unidad de la izquierda ni el cambio de izquierdas. Representa el cambio nacionalista, que ni es numéricamente posible ni supone un cambio en el modelo socioeconómico.

 

¿Nos olvidamos entonces del Gobierno de progreso?

 

Eso dependerá de los ciudadanos, y estamos tan convencidos de que Navarra necesita un cambio de izquierdas, y que es el único posible, que no vamos a caer en el pesimismo. Pero cualquier cambio se deberá articular entorno a un programa concreto.

 

En cualquier caso, sin NaBai y ni PSN se reduce la capacidad de influencia de IU en la sociedad.

 

Queremos condicionar Navarra desde la izquierda, y la condición es el programa. Y cuando nos sentemos con alguien lo primero será poner el programa sobre la mesa.

 

De momento, sobre la mesa tienen tres candidatos a la presidencia de la Cámara de Comptos, y su voto es fundamental.

 

Nuestro voto no es fundamental. Podemos condicionar la primera votación, pero no quién sale elegido. Así que el foco se tiene que poner en quienes tienen la posibilidad de evitar que el presidente de Comptos sea el candidato al que propone el partido que apoya al Gobierno.

 

¿Y qué posición van a tomar?

 

Se trata de una institución fundamental para garantizar que el dinero de los ciudadanos se emplea en el interés general. Y para eso la Cámara de Comptos debe tener rigor técnico e independencia. En función de estos criterios valoraremos a los candidatos y tomaremos una decisión.

 

¿Se debaten entre los tres?

 

Sí, aunque la independencia parece mejor garantizada en un candidato que no ha sido propuesto por el partido que sostiene el Gobierno. Pero de entrada no descartamos a nadie. Tampoco la abstención.

 

¿Qué le parece el bloque social de progreso que propugna el PSN?

 

Queremos hechos, no palabras.

 

Y los hechos dicen que están apoyando las políticas de la derecha sin cambiarlas.

 

¿Le ha sorprendido que Yolanda Barcina apueste abiertamente por un pacto con el PSN después de las elecciones de 2011?

 

En todo caso, ha sido muy clarificador. Es el escenario en el que viene trabajando UPN desde hace meses, y los hechos del día a día del PSN también le sitúan en ese escenario.

 

¿Está amortizada la marca IU?

 

Quien piense eso debería leer lo que dicen las encuestas. Cada vez mira más gente a esta formación política, y en Navarra han aumentado las afiliaciones. Pero tampoco la sacralizamos, y si dentro del debate federal y de Navarra entendemos que hay que poner nuevos instrumentos, se pondrán.

 

¿Cualquier cambio debe estar vinculado al proyecto federal?

 

Por su puesto. Hay muchos escenarios, pero todos vinculados al proyecto de IU federal.

 

Es cierto que el CIS dan un repunte a IU en el conjunto del Estado, pero siguen en un 6,1%. No es como para echar cohetes.

 

Nadie lo vende como un éxito. La reacción ha sido muy templada. El dato es bueno, pero sólo es eso, un dato.

 

¿Lo peor ha pasado?

 

Sin duda. Hemos pasado unos años con graves conflictos internos que nos han lastrado mucho. La organización estaba más preocupada por los problemas internos que los externos. Pero eso ha pasado. Izquierda Unida va a remontar.

 

¿También en Navarra?

 

Estoy seguro. Vamos a recuperar el apoyo ciudadano y vamos a tener más fuerza para hacer real el cambio de izquierdas.

 

¿Por deméritos externos más que por méritos propios?

 

Todo suma y todo cuenta. Pero tenemos que preocuparnos por nuestros aciertos. La peor etapa ya ha pasado.

 

¿A peor situación económica, mejor para Izquierda Unida?

 

Es una afirmación trampa. Hace mucho que venimos denunciado que el modelo de la globalización neoliberaral no resolvía los problemas y que tenía contradicciones profundas que iban a esta estallar. Pero es ahora cuando el sistema empieza a revelar sus propias insuficiencias, y se pone en evidencia que teníamos razón.

 

¿Qué le parece el plan de reformas que el Gobierno central negocia con la patronal y los sindicatos?

 

Que hay que hablar de otras reformas, de esas que no quieren hablar ni Zapatero ni la patronal.

 

¿De cuáles?

 

De la reforma financiera, que tiene una responsabilidad enorme en la crisis. No se pueden ir de rositas los responsables del desastre sin poner sobre la mesa la necesidad de una banca pública que destine el ahorro a la economía real. Hace años nos decían que este era un debate quimérico, pero es un debate real que hay que poner sobre la mesa. Y lo mismo pasa con la reforma fiscal.

 

¿Hay que subir los impuestos?

 

Hay que subir los impuestos a los poderosos, como dijo Zapatero, que ha acabado metiendo la mano en el bolsillo de los trabajadores.

 

¿Y quienes son los poderosos?

 

Son los 11.000 navarros a los que hemos perdonado 70 millones al suprimir el Impuesto del Patrimonio. Y poderoso es también Emilio Botín, cuyo banco ha ganado este año 8.500 millones. O Francisco González, que tiene una jubilación de 67 millones.

 

¿No es demagógico apelar al viejo discurso de ricos y pobres?

 

Es que sigue habiendo ricos y pobres. Por eso sigue siendo necesaria una reforma fiscal verdaderamente progresista que meta la mano en el bolsillo de los poderosos y que persiga el fraude fiscal. Aportaría recursos muy importantes para mantener el gasto. Pero Zapatero no tiene ni valor ni margen de maniobra. El verdadero problema del PSOE es que los mercados financieros, el liberalismo económico, le está diciendo que para mantener la financiación de la economía española tiene que hacer un programa de ajustes de derechas en recortes sociales.

 

¿Qué le parece la mediación del Rey para lograr un pacto de Estado contra la crisis?

 

No es función de la Monarquía decidir el contenido de estos acuerdos ni tener un papel político. Donde hay que hacer las propuestas es en el Congreso, donde reside la soberanía popular, y ahí es donde IU presentará sus iniciativas.

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