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Análisis Elecciones Europeas 2009 - Ion Erro, Portavoz Parlamentario

Situación de emergencia electoral

 

Muchos electores diferencian cada proceso electoral, y por tanto no se pueden sacar conclusiones definitivas de ninguno de ellos. Pero también es cierto que hay una base electoral que viene participando de forma estable que marca las tendencias y orienta las deficiencias y potencialidades en cada ámbito electoral.

 

Desde estas consideraciones la situación del mapa electoral municipal y al Parlamento salido de las pasadas elecciones al Parlamento Europeo es más que preocupante para IUN-NEB.

 

La siguiente tabla indica los resultados obtenidos en 2009 en aquellos municipios donde presentamos candidatura en las pasadas Elecciones Municipales. En negrita aparecen los municipios en los que con éste resultado obtendríamos representación en las próximas elecciones si la movilización de nuestro electorado fuera la misma que en las pasadas Europeas.

 

 MUNICIPIO

EUROPEAS 2009 

 ABLITAS

3,05% 

 ALSASUA

3,06% 

 ANSOAIN

6% 

 ARANGUREN

3,75% 

 AZAGRA

1,06% 

 BARAÑÁIN

 4,86%

 BERIAIN

 6,22%

 BERRIOZAR

 5,24%

 BURLADA

4,96% 

 CASTEJÓN

5,99% 

 EGÜÉS

4,48% 

 ESTELLA

3,96% 

 MARCILLA

3,75% 

 MENDAVIA

5,34% 

 NOÁIN

3,81% 

 PAMPLONA

3,64% 

 RIBAFORADA

6,53% 

 SAN ADRIÁN

2,69% 

 SANGÜESA

3,76% 

 TAFALLA

3,08% 

 TUDELA

3,23% 

 VIANA

1,79% 

 VILLAFRANCA

2,18% 

 VILLAVA

4,32% 

 ZIZUR MAYOR

5,68% 

 NAVARRA

3,35% 

 

Como se puede ver, sólo en 7 municipios estamos por encima del 5% exigido para acceder a los Ayuntamientos y en el Parlamento de Navarra, donde la exigencia se sitúa en el 3%. En los otros 18 municipios donde presentamos candidatura hace dos años nos encontramos por debajo de ese 5% (en 15 de ellos a más de 1 punto de ese suelo) y esto nos coloca en una situación de EMERGENCIA ELECTORAL en estos Ayuntamientos que representan al 60% de la población navarra.

 

Un mal resultado en Navarra

 

Si calificábamos como derrota electoral el resultado obtenido en las pasadas Elecciones Generales con un 3,29%, obtener ahora el 3,35% no lo podemos analizar exclusivamente con que hemos parado la caída. Sin querer hacer una humorada, pero recientemente un premio nobel de economía, refiriéndose a la crisis económica y las valoraciones de los gobiernos occidentales que señalaban que ya habíamos tocado fondo en la crisis, decía “ya hemos tocado fondo, ahora empezamos a cavar”. ¿Queremos reducir nuestro análisis electoral a este mismo análisis?

 

Deberíamos analizar algunas circunstancias para poder sacar conclusiones certeras:

 

  • Tradicionalmente el espacio del voto progresista se ha venido repartiendo entre el PSOE e IU, en función de la capacidad de representar el descontento de lo “alternativo” y nuestros incrementos o descensos han venido siendo proporcional a la percepción de este electorado de la acción de gobierno/oposición del PSOE. Hasta estas elecciones, nuestros incrementos/descensos electorales estaban directamente relacionados con la situación contraria que afectara al PSOE, también en Navarra. Así en las últimas Elecciones Generales, mientras el PSN obtenía el mayor número de votantes de su historia, nosotros obteníamos uno de los peores resultados. Estas Elecciones Europeas han roto con este trasvase de este voto progresista entre PSOE-IU: es la primera vez que se ha producido un importante descenso electoral del PSN y a la vez un descenso de los votantes de IUN-NEB (el PSN baja un 10,45% con respecto a la pasadas europeas y nosotros bajamos el 21,55% de nuestro porcentaje con respecto a las pasadas europeas). Voto progresista que parece que se ha instalado en la abstención y que ha permitido una clara victoria del PP también en Navarra. Aquellos vasos comunicantes sociales y electorales que interactuaban en función de las coyunturas políticas se han esfumado en estas Elecciones.

 

  • Una de las razones que “explicaban” nuestro mal resultado en las pasadas Elecciones Generales era que el voto a IUN-NEB no era útil ante la previsible no obtención de representación por Navarra al Congreso de los Diputados. En estas Elecciones, al tratarse de una circunscripción única de todo el territorio español, esta situación no se producía, todos los votos contaban para la obtención de representación al Parlamento Europeo. ... pero el resultado ha sido prácticamente igual. Nuestro argumento de que el voto útil nos perjudicaba y explicaba nuestro descenso electoral, en estas Europeas no se ha producido.

 

  • Otra de las razones que veníamos empleando en las últimas convocatorias electorales, desde las Generales del 2003, era el atractivo de Na-Bai como nueva formación política, aglutinadora del nacionalismo vasco en Navarra pero que emergía como un agente electoral novedoso, progresista, aglutinador de identidades, ... Pues en estas Elecciones Europeas no se presentaba; más en su contra, se presentaba dividido entre la candidatura de Aralar-EA por un lado y la del PNV por otro. A pesar de que el resultado electoral que han obtenido ha sido de un importante batacazo electoral, con la pérdida del 75% de los votantes de las pasadas Generales, no ha significado ninguna recuperación para nuestro espacio electoral. Aún más grave sería esta situación, si como se nos ha trasladado, una parte del electorado de Batzarre ha podido orientar el voto hacia IUN-NEB en estas Elecciones. Si bien de escaso efecto, supondría que habríamos obtenido algún voto prestado con respecto al resto de procesos electorales.

 

Ante estos elementos, deberíamos concluir que los resultados obtenidos, además de cuestionar muchos de los análisis que todos hemos hecho hasta ahora, nos encontramos con unos resultados negativos para nuestra formación y que nos colocan en la frontera de obtener representación en el Parlamento de Navarra.

 

LA GRAN INCÓGNITA: ¿Estamos ante un gran debilitamiento del espacio social de la izquierda alternativa o ante el abandono social de nuestro proyecto político?

 

IU, como espacio de la izquierda alternativa, lleva más de una década ubicado en el espacio de la resistencia, con innumerables crisis, broncas internas y escisiones, tanto hacía el espacio de la socialdemocracia como hacia la izquierda más radical. Una resistencia que ha desdibujado, cuando no eliminado, nuestra imagen como alternativa de poder ni a corto ni a medio plazo, el fin de las expectativas de cambio del sistema han acabado con las posibilidades de nuestro actual proyecto político como alternativa de poder.

 

Debemos constatar que en nuestro entorno europeo, todas las experiencias que han pretendido reinventar el espacio de la izquierda alternativa sobre las mismas bases tradicionales de la izquierda han demostrado que su espacio político está en vías de agotamiento.

 

¿Cómo se puede explicar desde la lógica tradicional de la izquierda que en el momento de mayor coste de una crisis económica sin precedentes hacia los trabajadores europeos, se haya producido la mayor abstención en unas elecciones y precisamente haya sido la derecha (y en algunos casos la extrema derecha) quien ha canalizado la salida a esta crisis?¿Acusar al Partido Popular y a la socialdemocracia de tan alta abstención no es un ejercicio intelectualmente decente, más si cabe cuando nuestra campaña ha ido dirigida a intentar movilizar a los parados y a los afectados por los EREs que se han generalizado en nuestro país?¿Y nosotros que responsabilidad tenemos?¿Qué conclusiones hemos sacado de nuestro resultado electoral, cuando durante toda la campaña hemos asimilado al PP y al PSOE en la política económica que aplican:  y en acusarles, a dúo, de ser los responsables de esta crisis; adaptando aquella vieja teoría de las dos orillas a la realidad actual? El bipartidismo se ha consolidado (el 81% de los electores españoles y el 70% de los navarros, han optado por PP-PSOE), y nosotros hemos ido perdiendo la legitimidad y la utilidad como fuerza política fortalecida en la confrontación izquierda-derecha, despreciando a los votantes provenientes de un espacio socialista que confiaban en la posibilidad de un cambio de izquierdas.

 

Deberemos constatar algún día que hemos subvalorado desde la tradición que ha representado IU como izquierda alternativa el hecho de que el nuevo mapa de conflictos emergente, requería de nuevos modos de articulación y representación. Responder a los nuevos desafíos con los viejos moldes (económicos, sociales, culturales, ...) ha precipitado nuestra marginalización social, política y electoral. Los cambios estructurales producidos por la globalización económica y ahora por la crisis global no han encontrado buenas respuestas en la izquierda, ni en la alternativa ni en la socialdemócrata. El mapa electoral surgido de estas pasadas Elecciones en toda Europa en más que elocuente: la respuesta neoliberal de ruptura del Estado del Bienestar (65 horas, Bolkestein, reducción del gasto público, menor progresividad fiscal) y el programa neoconservador (nueva agenda política y nuevo consenso de valores) hegemonizan la explicación del nuevo mundo y la salida a la crisis. Los efectos de estos nuevos tiempos están siendo la despolitización de lo social, la individualización de los conflictos y la trivialización del espacio público.

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