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Informe Consejo político 20.09.2008

1.- La unidad de acción UPN-PSN y sus consecuencias.

 

Hace poco más de un año, agosto de 2007, el PSN-PSOE rompió la palabra dada a la sociedad navarra a favor de un cambio político progresista y plural y entregó, al igual que ya hizo en 1996, el Gobierno de Navarra a una derecha que viene ocupando el Palacio de Navarra desde 1991.

 

Una vez más por intereses ajenos a Navarra, y en contra de la voluntad mayoritaria de cambio expresada en las urnas, se frustró el desalojo democrático de UPN del poder.

 

Un año es tiempo suficiente para valorar como ha ido evolucionando y asentándose el panorama político e institucional.

 

Hoy UPN gobierna con una evidente comodidad pese al trabajo de oposición que realizamos las dos únicas formaciones políticas, IUN-NEB y Nabai, que nos situamos en el Parlamento de Navarra en esa posición frente a la derecha.

 

Desde IUN-NEB hemos trabajado a lo largo de este año en nuestra labor de oposición al gobierno de UPN, en la articulación de un discurso que identifique y denuncie los contenidos de las políticas de la derecha y en la defensa de propuestas alternativas.

 

Hemos sido claros y directos, y hemos presentado alternativas, frente al pacto presupuestario, al Plan Navarra 2012 o a las injustas y desequilibradas medidas tomadas ante la crisis económica.

 

Hemos denunciado que los presupuestos pactados por UPN y PSN son más de lo mismo y no han supuesto ningún giro social.  Y hemos alzado la voz contra una Plan Navarra 2012 que básicamente supone una lluvia de millones para los empresarios del cemento.

 

Las 90 actuaciones definidas como prioritarias en el Plan Navarra 2012 presentan una muy escasa inversión social así como una paupérrima inversión medioambiental.

 

Las inversiones sociales (discapacidad y menores, sanidad, educación y vivienda protegida) representan sólo el 16,44% del total y la inversión medioambiental (medio ambiente y ordenación del territorio) se queda en un mísero 1,05%.

 

Sin embargo para grandes infraestructuras (canal de navarra, carreteras, tren de alta velocidad...) se destina el 53% de la inversión total y la inversión de apoyo a los empresarios (centros tecnológicos, polígonos industriales, agroindustria y áreas logísticas) llega al 23,29%.

 

En definitiva un Plan muy gris, poco social y nada verde.

 

Frente a estas políticas hemos demostrado capacidad de presentar y defender nuestras propias iniciativas: en educación con la ley foral de gratuidad de libros de texto, en vivienda con la ley foral de reconocimiento del derecho subjetivo de acceso a la vivienda, en el Plan Navarra 2012 con la presentación de una enmienda a la totalidad con prioridades alternativas, en política lingüística con la ley foral para ampliar la zona mixta en la Comarca de Pamplona, o ante la crisis económica  trasladando propuestas concretas para que sus costes no recaigan sobre los trabajadores y las políticas sociales.

 

Todo este trabajo ha permitido que IUN-NEB se haya mantenido a lo largo de este año como una oposición real a la derecha, que ha estado presente día a día en la pelea política y que ha tenido voluntad y capacidad para elaborar y defender sus propuestas.

 

Y sin embargo, como hemos dicho, UPN gobierna hoy Navarra con gran comodidad. Una comodidad de la que es responsable un PSN que, tutelado por el PSOE, garantiza con sus votos en el Parlamento de Navarra la estabilidad del gobierno de la derecha.

 

Pero al margen de sostener a UPN durante este tiempo cabe preguntarse, ¿cuáles han sido los logros del PSN si es que los ha habido?

 

En este sentido cabe recordar que hace un año, una vez roto su compromiso con el cambio, el PSN trasladó a la navarra progresista su palabra de que al menos iba a garantizar el cumplimiento de dos objetivos: lograr el fin de la crispación y modificar en clave social las políticas de la derecha.

 

Sobre el fin de la crispación casi produce sonrojo democrático escuchar a los dirigentes socialistas decir que este objetivo se ha alcanzado plenamente.

 

Porque si para poner fin a la crispación hay que dar a los crispadores lo que piden (renunciar a desalojarlos democráticamente del poder) la consecuencia de ello será que nuestro modelo democrático quedará enfermo y desacreditado.

 

Son muchos miles los navarros y navarras que todavía hoy se revuelven al contemplar como una derecha que salió a la calle para insultar y mentir ha conseguido mantener el gobierno en contra de la demanda de cambio expresada en las urnas.

 

Y sobre el objetivo de modificar e influir en las políticas de la derecha un año después del agostazo salta a la vista que UPN sigue dirigiendo, decidiendo y aplicando sus políticas de siempre (presupuestarias, fiscales, sociales...)

 

Nuestra sanidad, educación y servicios sociales siguen soportando una financiación insuficiente que ahora amenaza UPN con recortar todavía más, lo cual se traducirá en más listas de espera, más pérdida de calidad en la prestación de los servicios y mayor deterioro del bienestar social.

 

Y ante este escenario cuando el PSN amaga con algún enfado o protesta nadie acaba por tomarle muy en serio. La derecha porque sabe que el calentón se pasará en 24 horas con una rápida terapia consistente en una foto en el Palacio de Navarra, y la oposición porque esta película ya la hemos visto demasiadas veces.

 

En definitiva, y en lo sustancial, este año ha demostrado (pacto presupuestario, Plan Navarra 2012, recortes presupuestarios...) que el PSN no tiene capacidad ni voluntad de alterar significativamente las políticas de UPN.

 

Así, los próximos meses van a ser muy importantes para denunciar la profundización que se va a dar en las políticas de recortes sociales, señalar a sus responsables y presentar alternativas.

 

Miguel Sanz ha anunciado que su gobierno va a elaborar los presupuestos para el año 2009 con una directrices muy restrictivas.

 

Tan restrictivas son esas directrices que la reducción del presupuesto no fijo (descontando la aportación al estado, los gastos de personal y los intereses de la deuda) será del 11,3% pasando de 2.156 millones de euros en 2008 a 1.912 en 2009.

 

Estas cifras no significan otra cosa que más dificultades para nuestra sanidad, nuestra educación o nuestros servicios sociales.

 

Incluso el presidente Sanz ha llegado a señalar a los trabajadores de la administración como los responsables de las dificultades simplemente por reclamar en su negociación colectiva no perder poder adquisitivo.

 

Hasta este extremo ha llegado el discurso provocador e injusto de quien lleva 12 años en la presidencia del Gobierno de Navarra y ahora ante la crisis se niega a asumir él ninguna responsabilidad.

 

Y sin embargo lo cierto es que medidas como las continúas rebajas fiscales  aplicadas año tras año durante la última década en beneficio de las rentas altas y de los grandes beneficios empresariales tienen ahora mucho que ver con la incapacidad de nuestro sistema fiscal para afrontar con mayores garantías la crisis.

 

Como sin duda ahora también pagamos el despilfarro con que en muchas ocasiones el gobierno de la derecha ha gestionado los recursos públicos. Despilfarro que hasta la misma Cámara de Comptos ha puesto en evidencia en más de una ocasión (Autovía del Camino, exposiciones...).

 

En este sentido mención especial merece el sistema llamado de peaje en la sombra utilizado por UPN para la financiación de inversiones como la Autovía del Camino o los nuevos regadíos del Canal de Navarra.

 

Porque si algo ha quedado claro de la experiencia de la Autovía del Camino es que este sistema es muy poco transparente y mucho más caro que el sistema tradicional de endeudamiento presupuestario. La inversión realizada en la Autovía del Camino por la empresa concesionaria se la vamos a devolver los próximos 25 años con una rentabilidad que triplica los tipos de interés de mercado en el momento de su ejecución.

 

Y sin embargo el presidente Sanz sin asumir ninguna responsabilidad por sus decisiones señala con el dedo a los trabajadores por querer mantener el poder adquisitivo de sus salarios.

 

Un nuevo factor de incertidumbre que se ha hecho presente en las últimas semanas en la escena política navarra es la posibilidad de que el Pacto UPN-PP vigente desde 1991 entre en serias dificultades.

 

El anuncio del presidente de UPN de querer negociar con el PSOE, al margen del PP, los PGE-2009 y la posibilidad de votarlos en sentido también diferente al voto del PP sitúan entre interrogantes la continuidad del pacto que mantienen ambos partidos de la derecha.

 

Hace un año el presidente Sanz y UPN alcanzaron un pacto con Zapatero y el PSOE para impedir el cambio político en Navarra y mantenerse en el poder.

 

Hoy UPN sabe que la mejor forma de garantizarse manos libres para aplicar en Navarra una terapia de choque ante la crisis es lograr un nuevo acuerdo con Zapatero, ya que los intereses y deseos de los navarros y navarras pesan prácticamente nada en la toma de decisiones del PSOE.

 

Acuerdo pasaría por la disposición de los diputados de UPN en el Congreso para aprobar los Presupuestos Generales del Estado.

 

El presidente Sanz ha comprobado además a lo largo de este año que la capacidad del PSN para mantener criterios propios y autónomos es nula.

 

Y si hace un año la víctima del acuerdo Sanz-Zapatero fue el deseo mayoritario de cambio de la sociedad navarra hoy las víctimas de un nuevo acuerdo serían ser los trabajadores y las políticas sociales.

 

Porque es contra los trabajadores y las políticas sociales contra quienes la derecha navarra quiere descargar todos los costes de la crisis.

 

Por lo tanto desde IUN-NEB consideramos que más allá de cual sea el escenario de juegos de cama entre el PSN-PSOE y UPN-PP hoy lo esencial es que la derecha en Navarra se dispone a aplicar jarabe de palo en los Presupuestos Generales de Navarra para 2009.

 

Esto es, jarabe de palo a la sanidad y educación públicas, a los servicios, a la inversión social y a los trabajadores.

 

Por lo tanto insistimos en que lo fundamental los próximos meses debe ser impedir que las costosas facturas de la crisis sean endosadas a los más débiles.

 

Esta será la prioridad de IUN-NEB.

 

Es en la denuncia de esa política y en la movilización en defensa de los trabajadores y de las políticas sociales donde IUN-NEB debe centrar sus esfuerzos y ser contundente.

 

2.- La crisis económica en el centro de la política y la movilización. Por una salida democrática y de izquierdas a la crisis.

 

Desde una posición de izquierdas si hay algo que en cualquier coyuntura debe estar en el centro mismo de la propuesta política y de la movilización es la economía, la desigualdad social y el injusto reparto de la riqueza y las oportunidades.

 

Y este principio adquiere todavía un mayor nivel de importancia y exigencia en momentos de crisis económica, de aumento del desempleo y de recortes sociales.

 

Porque en este contexto se plantea el debate, y la pelea, por el reparto de los costes de la crisis; reparto de costes que se puede hacer en contra de los trabajadores y de las políticas sociales o, por el contrario, salvaguardando los derechos laborales y el gasto social.

 

Por ello para IUN-NEB la actual situación de crisis nos exige tener muy claras nuestras prioridades, ser conscientes de que estamos ante una pelea política y social fundamental y estar preparados para participar en la movilización social e impulsarla.

 

Nos situamos en la antípoda de quienes afirman, tanto desde el PSN como desde Nabai, que ante la crisis hay que adoptar una posición aséptica, técnica y de contención en la crítica o la movilización.

 

En este sentido algunas declaraciones de responsables de Nabai, como las que realizó al principio del verano el presidente de EA en Navarra, resultan muy clarificadoras de la confusión que provoca en la coalición nacionalista su dispersión ideológica.

 

El llamamiento del dirigente de EA a rebajar la crítica al gobierno ante la crisis le sitúa, en este terreno, en una posición abiertamente neutra o centrista.

 

Antes estas actitudes desde IUN-NEB debemos insistir en la gravedad que va a adquirir el próximo debate de los Presupuestos Generales de Navarra.

 

Van a ser los primeros presupuestos en muchos años en una situación de crisis económica, de crisis fiscal y de crisis laboral.

 

La receta presupuestaria ante la crisis de la derecha ha sido ya adelantada este verano por el gobierno de UPN con el Plan Navarra 2012 y el recorte de 150 millones de euros en los vigentes presupuestos de 2008, y confirmada por las directrices presupuestarias anunciadas para 2009.

 

Se trata de una receta injusta y desequilibrada en contra de los derechos sociales y de los trabajadores, y cuyos ejes esenciales son:

 

  • Fuerte reducción del gasto y la inversión presupuestaria, con especial incidencia en el ya insuficiente gasto e inversión social.
  • Fuerte apoyo a la inversión en cemento frente a la inversión social y medioambiental.
  • Importantes rebajas y beneficios fiscales a las rentas empresariales y a los contribuyentes con elevado patrimonio (supresión del Impuesto sobre el Patrimonio).
  • Aplicación de los importantes superávit presupuestarios de ejercicios anteriores prioritariamente a las ayudas y apoyos a las empresas y a la inversión en cemento frente al gasto y a la inversión social.
  • Ajuste en la negociación con los trabajadores de la función pública cuyos salarios perderían en términos reales poder adquisitivo.
  • Mantenimiento de una estabilidad presupuestaria que impediría asumir los endeudamientos necesarios para mantener las políticas de gasto e inversión social.

 

Medidas defendidas por UPN y PSN como la supresión del Impuesto sobre el Patrimonio resultan especialmente sangrantes. Tendrá un coste superior a los 70 millones de euros y beneficiará a sólo el 3% de los más de 458.000 contribuyentes navarros.

 

Frente a este clásico recetario de la derecha existen alternativas. Es posible aplicar políticas diferentes que impidan que los costes de la recesión una vez más maltraten los intereses y derechos de la mayoría.

 

Y desde IUN-NEB hemos ya presentado una serie de primeras propuestas, viables y efectivas, que permitirían movilizar en los próximos meses en el marco de la política presupuestaria una cantidad muy importante de recursos para sostener las políticas sociales.

 

Propuestas entre las que destacamos:

 

  • Mantenimiento del Impuesto sobre el Patrimonio: 70 millones de euros anuales.
  • Recuperación de la presión fiscal sobre las rentas altas y los grandes beneficios empresariales que se ha perdido en la última década.
  • Aplicación del superávit de ejercicios anteriores al gasto y la inversión social de forma prioritaria: 340 millones de euros.
  • Venta de la participación pública en Iberdrola: 300 millones de euros.
  • Asunción de endeudamientos presupuestarios anuales de hasta el 3% de PIB: hasta 540 millones de euros. Según datos del propio Gobierno de Navarra en 2009 los intereses de la deuda supondrán sólo el 0,78% del presupuesto cuando en 1.996 llegaban al 5,2%.
  • Revisión del Plan Navarra 2012 para suprimir inversiones en infraestructuras no prioritarias (pabellón de deportes de navarra, museo de los sanfermines, circuito de velocidad...)

 

Estamos ante una dura pelea política y social entre diferentes alternativas para hacer frente a la crisis, alternativas que representan intereses sociales diferentes y enfrentados.

 

Y como hemos dicho anteriormente en este contexto en IUN-NEB tenemos muy claras nuestras prioridades: defensa de los trabajadores y defensa de las políticas sociales.

 

3.- IUN-NEB con los trabajadores y trabajadoras.
 

En los próximos meses y años desde IUN-NEB debemos multiplicar nuestro compromiso para estar al lado de los trabajadores y trabajadoras de Navarra.

 

No sólo con nuestro discurso y con nuestras propuestas e iniciativas políticas o institucionales sino también directamente en la movilización y en cada una de las muchas situaciones concretas de conflicto y de lucha por la defensa del empleo y de las condiciones de trabajo que se van a dar.

 

Vamos a ver muchas situaciones difíciles en las empresas, situaciones de conflicto en las que se va a tratar de descargar sobre los trabajadores y trabajadoras los costes de la crisis.

 

El presidente Miguel Sanz ya lo está haciendo con los trabajadores de la administración y vamos a ver como en muchas empresas en dificultades van a tratar de seguir estas recetas.

 

El neoliberalismo va a intentar aprovechar la conmoción social causada por una crisis económica y laboral intensa y duradera para dar una vuelta de tuerca más a la clase trabajadora y a los sectores populares.

 

Por ello en cada movilización, en cada lucha, IUN-NEB debe estar apoyando a los/as trabajadores/as y compartiendo con ellos/as las dificultades.

 

Esto significa movilización y organización. Toda la organización de IUN-NEB debe implicarse en esta tarea.

 

Los/as trabajadores/as no son los responsables de la crisis y por lo tanto no son quienes deban pagar sus costes.

 

Han sido el PSOE y el PP quienes han apoyado con entusiasmo un modelo de crecimiento basado en el ladrillo y en el endeudamiento masivo que ya no da para más.

 

Un modelo que ha generado por una parte enormes beneficios empresariales pero que por otra parte se ha sostenido en niveles también enormes de endeudamiento de las familias.

 

Durante la última década no han sido los salarios sino los beneficios empresariales los que han crecido de forma escandalosa.

 

No han sido las rentas salariales sino las empresariales las que se han beneficiado de enormes reducciones fiscales.

 

Y de la misma forma en todo este periodo de fuerte crecimiento económico se han mantenido intolerables niveles de temporalidad y siniestralidad laboral así como grandes bolsas de trabajo mileurista.

 

Es cierto que se ha creado empleo pero también lo es que se ha avanzado de forma muy insuficiente en la calidad y condiciones del empleo.

 

Por lo tanto lo primero que hoy hay que decir bien claro es que los sectores populares no son los responsables de la crisis, que tampoco han sido ni de lejos los más beneficiados por los años de crecimiento y que en consecuencia no pueden ser los que paguen las facturas de la recesión.

 

La firmeza y la coherencia en este compromiso serán sin duda la prueba del algodón del conjunto de IU los próximos años.

 

Nuestro discurso y nuestras iniciativas ante la crisis nos definen y nos diferencian del resto de posiciones políticas en Navarra.

 

Nos diferencian de un PSN, que como ya hemos dicho, se va a limitar a sostener y apoyar las políticas de la derecha sin influir apenas en ellas.

 

Y nos diferencian también de una Nabai que debido a su dispersión ideológica es incapaz de situarse en una posición eficaz y coherente de izquierdas.

 

Mucho trabajo y una gran responsabilidad para hacerlo bien es el reto que tenemos por delante quienes formamos parte de IUN-NEB.

 

Coordinador General.

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