Opinión

Querido compañer@

escrito por Javier López Ezquerro ,Coordinador de la Asamblea local de Izquierda Unida de San Adrián miércoles, 12 de marzo de 2008

Un miembro de mi asamblea se asusto cuando el domingo por la mañana, frente al café, antes de empezar la dura jornada electoral le confesé mis previsiones de los resultados electorales. El café le supo más amargo que de costumbre.

 

Le dije: -Lo veo venir. ¿Te acuerdas? En nuestra localidad intentaron silenciarnos. El PSOE una y otra vez tapó los cáteles de Izquierda Unida hasta tres veces. A pesar de que siendo los primeros en iniciar la campaña, hubiéramos dejado ¾ partes de los paneles electorales libres. Otro día nos taparon en las paredes con carteles de plazas de toros. También chavales -aleccionados por un adulto intolerante- colocaron dianas en nuestras cabezas y escribieron proclamas insultantes en nuestros carteles. Era un buen ejemplo demoscópico del resto del estado y de como han tratado por todos los medios de acallar nuestra voz. Un estado en el que llevamos cuatro años de odiosa campaña electoral donde nos han sometido a los partidos minoritarios a un apartheid mediático. Donde la confrontación, la crispación bipolar y el miedo han sido los protagonistas. Donde la política ha bailado al son del terrorismo. Los grandes ganan, los pequeños perdemos. La historia se repite.

 

El claro bipartidismo denunciado hasta la saciedad se confirma. Fíjate en la política americana. Ese es el futuro que nos espera. Elegir entre lo terrible o lo pésimo donde se invierten fortunas en los despliegues mediáticos. Aquí la baba de un debatiente, las cejas remarcadas o la temperatura del estudio decide miles de votos. No importa que el PSN vilipendiara la ilusión de muchos navarros y que esté ahora gobernando en Navarra en un tripartito innegable con UPN y CDN. Tampoco nadie se acuerda de los sátrapas corruptos socialistas o marianistas que se han enriquecido ilícitamente a lo largo y ancho del país a golpe de ladrillazo. Ni que la vivienda se haya convertido en un artículo de lujo o la precariedad laboral sea un continuismo, legislatura tras legislatura.

 

El PP y PSOE se reparten el botín. Los dos dicen que han ganado las elecciones. Lo triste es que es verdad. El poder mediático-electoral nos ha fagocitado. El voto IN-útil ha pasado sobre las minorías como un tren de mercancías y no lo saben. Esas minorías, esos votantes del PSOE que en los próximos meses saldrán a las calles como hordas de hipotecados y parados gritando “Zapatero ¡Qué hay de lo mío!” Se sentirán engañados cuando vean que esos voto-cheques concedidos por el gobierno no le sirve para pagar ni una letra de la hipoteca, ni para pagarse un médico privado para que no lo ingresen en un despacho.

 

Seguirán los contratos basura por horas, los salarios de subsistencia, la abolición de los ajustes salariales, la imposibilidad de acceder a una vivienda digna, la segregación de la mujer de la sociedad y un sinfín de injusticias sociales. La crisis que se avecina cobrará sus victimas sobre los más desfavorecidos de la sociedad. Los que durante estos años han perdido un espacio social que les corresponde por derecho. Todos aquellos que han votado a los dos partidos mayoritarios no han hecho otra cosa que entregar el poder a los que siempre lo han tenido.

 

Por otra parte, un injusto sistema electoral, hace que cada escaño les cuesta al PSOE y al PP poco más de 65.000 votos mientras que IU tiene que reunir 253.906 para lograr un diputado. Algo no va bien en la democracia. Cuando valen menos cuatro votos de Izquierda Unida que uno del PSOE o del PP, algo no funciona ¿A caso pago la cuarta parte de impuestos? ¿Acaso soy la cuarta parte de ciudadano? ¿Por qué nuestro voto vale la cuarta parte? Izquierda Unida es la tercera fuerza política en número de votos en España, pero la incoherencia de la Ley Electoral le castiga dándole mucha menos representación de la que le correspondería. De los 960.000 votos que ha obtenido, sólo 315.000 se traducen en escaños. El resto, 645.000 papeletas nada menos, se pierden. Piruetas electorales en un circo con solo dos pistas.

 

Compañer@, sé que ahora lo estarás pasando mal. Solo te pido que dejes pasar unos días. Olvídate durante un tiempo de los resultados. Será lo mejor. Nos espera mucho trabajo. Cuando un joven en un foro se preocupa por el video de Llamazares antes que de su futuro de mileurista sin derecho a techo, queda mucho por hacer. Te pido que sigas acompañándome en la travesía del desierto que nos espera, por que el camino es largo y duro. Y no te voy a engañar, difícil Necesito que estés a mi lado para seguir enarbolando la bandera tricolor de los que ya no están y lucharon por que tú y yo viviéramos en un mundo más libre y más justo. Que no te derroten los datos. Porque a nosotros no nos mueven los resultados, nos mueven los principios.

 

Compañer@, aunque algunos les gustase, esto no es nuestro fin, si no el inicio de un renacer. Hay que lamer nuestras heridas, hacer una profunda reflexión y trabajar por ilusionar al electorado que nos soslaya. Porque no somos idealistas, ni somos soñadores, ni perseguimos utopías. Hemos demostrado nuestra capacidad allá donde hemos tenido oportunidad. Tenemos un proyecto político y social claro y la firme convicción de llevarlo a cabo. Aunque una cosa está clara. Ya nada será como antes. Debemos adaptarnos a las circunstancias y salir de las mazmorras mediáticas, deberemos luchar contra el olvido institucional y a trabajar sin recursos. Plantarle cara a las circunstancias. Nadie dijo que esto iba a ser fácil. Quizás sea el momento de enseñar los dientes, dejarse de tibiezas y de medias tintas. Dejar de ser los Pepito Grillo del PSOE, y desechar de una vez por toda nuestra ambigüedad calculada. Calculada con un ábaco roto, con el que echábamos cuentas y nos han salido rosarios. Ahora no somos políticos, somos supervivientes. Una catástrofe agudiza el ingenio y lo que no te mata te hace más fuerte.

 

Salud y Republica ¡Animo compañer@!

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