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6. Por un municipalismo de izquierdas

sábado, 14 de febrero de 2004

 

Debemos recordar por su radicalidad democrática nuestra apuesta programática municipalista por la participación ciudadana en los ámbitos más cercanos  a la vida cotidiana y a los intereses más inmediatos de cada persona. La democracia participativa adquiere un contenido pleno en los ámbitos cercanos a la ciudadanía, ya que permite un control más estrecho de los órganos de decisión política y favorece la implicación activa y la toma de decisiones de los ciudadanos y ciudadanas. Abogamos por la plasmación efectiva del principio de subsidiariedad, siendo la Administración más cercana a la ciudadanía quien lleve a cabo las funciones y servicios que inciden en sus condiciones de vida. Esto implica una apuesta fuerte por el fortalecimiento del poder y de las competencias de los Ayuntamientos y de mecanismos financieros suficientes para su desarrollo. 

 

  

6.1. POR EL PACTO LOCAL. 

  

El tercer pilar del Estado, lo local, no puede permanecer por más tiempo en una situación de letargo, inferioridad político-jurídica y sometimiento financiero. El federalismo debe apostar por el municipalismo. El verdadero Pacto Local, en el ámbito estatal y autonómico, es inaplazable y tiene que tener como objetivo la cimentación de la estructura política, administrativa y ejecutiva del Estado español en tres pilares firmes e iguales en poder cuales son el pilar estatal, común o federal, el pilar autonómico y el pilar local. Recuperar la dignidad institucional de nuestros municipios es, sin duda, uno de los retos de la izquierda autonomista y federal. 

  

El Pacto Local que proponemos se basa en los siguientes principios: 

  

- Subsidiariedad: los Ayuntamientos asumirán aquellas competencias que por capacidad y cercanía se puedan prestar mejor desde el ámbito local. 

  

- Claridad competencial: es importante establecer el marco de las competencias exclusivas y compartidas entre las Administraciones autonómica y local. 

  

- Suficiencia financiera: es necesario garantizar a los Ayuntamientos los recursos suficientes para cumplir las funciones asignadas. Es imprescindible contabilizar el coste real de la competencia, siendo éste, y no menos, el coste a transferir. 

  

En los últimos años el reforzamiento de las competencias de la Comunidad Foral de Navarra no ha ido paralelo al de las competencias locales. Al contrario, se ha producido una suerte de neocentralismo en el que las entidades locales cada vez son más dependientes, en lo económico y en la gestión, de la Administración Foral. La única autonomía fortalecida en estos años ha sido la de la Administración Foral, que frente a la permanente minoría de edad de los municipios y concejos mantiene sobre ellos una tutela de hecho a través de los Planes de Infraestructuras Locales, Planes Directores, Proyectos Sectoriales de Incidencia Supramunicipal, Fondo de Participación en los impuestos de Navarra, Normas Urbanísticas Comarcales, etc. El Pacto Local en el ámbito de Navarra debe posibilitar el fortalecimiento de la autonomía local a través de una reforma del mapa administrativo (que puede incluir la comarcalización) y de la redistribución de competencias entre la Administración de la Comunidad Foral y las entidades locales. 

  

Nuestra acción municipal debe ir encaminada a que todos los vecinos y vecinas de cada entidad local disfruten de los mismos servicios públicos y prestaciones sociales en condiciones que les aseguren la satisfacción de sus derechos. Especialmente importantes son las políticas referidas a los servicios sociales, los que permiten superar sus dificultades a los ciudadanos y ciudadanas que tienen menos posibilidades de integración social, de acceso un empleo, a la educación, etc. El ámbito local es donde se puede practicar con mayor eficacia una política solidaria de igualdad de oportunidades. 

 

  

6.2. NUESTRA REALIDAD MUNICIPAL. 

  

Tras las últimas elecciones municipales, IUN-NEB ha ensanchado su influencia política en la política municipal de Navarra. Hemos obtenido más apoyo social para nuestras propuestas políticas netamente de izquierdas: cohesión social, participación y solidaridad. Tras la constitución de los Ayuntamientos, IUN-NEB tiene representación directa en 22 municipios e indirecta, a través de candidaturas independientes de izquierda en 7 más, en total el 78% de la población navarra. Gobierna en Orkoien, Barañáin, Burlada, Estella, Tafalla, Alsasua, Sangüesa, Ribaforada y Marcilla; más de 120.000 navarros y navarras tienen gobiernos municipales en los que está IUN-NEB. 

  

En términos generales, sin caer en tentaciones vanidosas o triunfalistas, podemos afirmar que el ejercicio de la actividad política no ha mermado la legitimidad moral y política de IUN-NEB. La voluntad, más allá de resultados inmediatos, de poner en practica los compromisos políticos, el comportamiento honesto de los cargos públicos, son valores que no se le discuten a la organización. 

  

Es hora de transmitir la diferenciación del proyecto político y su viabilidad práctica como instrumento de una transformación social; y exigir desde la legitimidad reconocida, la soberanía para establecer los mecanismos estratégicos y tácticos de su puesta en práctica. 

  

Desde el análisis de esta realidad, una estrategia de futuro debe posicionarse en la necesidad de transmitir de forma clara y diferenciada los elementos esenciales de nuestro proyecto político que debe centrarse en la colaboración y participación de los ciudadanos y ciudadanas a través de sus movimientos asociativos, argumentando reiteradamente, legal y políticamente, su viabilidad y efectos sociales transformadores. 

  

La política no debe ser el arte de alcanzar y mantener el poder sino el arte de poner el poder al servicio de la sociedad civil desde un compromiso político, responsabilizándonos de su cumplimiento en todos sus contenidos.  La política no es un valor que se tiene en propiedad sino que se gana en el día a día con la actividad coherente y responsable. 

 

  

6.3. ¿GOBERNAR PARA QUÉ? LA ACCIÓN DE GOBIERNO EN LOS MUNICIPIOS GOBERNADOS POR LA IZQUIERDA. 

  

Desde IUN-NEB debemos buscar la fórmula explicativa del proyecto que se manifieste con claridad y diferenciación y permita someterlo a la prueba de su legitimación por la actuación y compromiso de nuestra fuerza política. 

  

En este sentido la razón de gobierno de una fuerza de izquierda podría anunciarse en el compromiso de ejercerlo con la colaboración y participación efectiva de los ciudadanos y ciudadanas a través de sus organizaciones de base; es decir en la idea de devolver a sus legítimos soberanos y legítimas soberanas el poder, en la máxima extensión posible, que nos han delegado. 

  

La simplicidad de la formulación para enunciar este proyecto, debe  complejizarse con la voluntad responsable de llevar a efecto este compromiso sin renunciar a sus últimas consecuencias, permitirá someter con claridad y diferenciación los contenidos políticos y así mismo someter a control permanente la legitimidad de cada cual, y ello por cuanto la propia naturaleza y contenido de la formulación exigirá compromisos y actuaciones concretas medibles y constatables que pueden poner a prueba cualquier voluntad política. 

  

La participación ciudadana en el poder, requiere un posicionamiento político concreto, cual es la aceptación de su soberanía, ejercida a través del movimiento asociativo y ciudadano, haciendo un reconocimiento expreso de su utilidad pública. Y este posicionamiento tiene unas medidas concretas de articularse, como puede ser a través de la organización de consejos sectoriales con capacidad para la gestión de los servicios municipales correspondientes, sin perjuicio de cualquier otro sistema que permita trasladar a la ciudadanía la capacidad de gestionar sus necesidades. 

  

En el ámbito territorial, aparte del movimiento asociativo organizado, la comunicación con la institución municipal debe favorecerse a través de la representación que los propios vecinos y vecinas determinen, eligiendo al Alcalde o Alcaldesa de Barrio que será con todas las consecuencias quien represente al vecindario ante el Ayuntamiento y no quien designe la Alcaldía para el Barrio. 

  

La simple colaboración ciudadana exigirá unos niveles de transparencia y publicidad en la gestión de gobierno que la someterá a un control permanente, que contradice substancialmente la concepción del control político sólo en los procesos electorales, propio de posiciones oscurantistas y ambivalentes. 

  

Los conceptos de transparencia y publicidad permiten una actuación medible y constatable, dentro de fórmulas que no es necesario inventar. Toda la actuación administrativa desde el momento que se desarrolla como elemento de gestión pertenece al ámbito de lo público, es decir los elementos de su intencionalidad pertenecen al ámbito de lo público por cuanto ningún expediente o actuación puede eludirse a tal concepción. La publicidad es otro elemento que debe aprovechar todos los medios de difusión posible para que la transparencia y el control que se deriva de la misma no sólo sean incentivados desde la investigación, curiosidad o trabajo particulares, sino desde la provocación que a los mismos suscite el conocimiento publicitario de la actuación de gobierno. La propuesta de editar un boletín informativo de toda la actividad municipal con una gestión paritaria de todos los grupos políticos municipales, debe ser propuesta por nuestros Grupos Municipales. 

  

Una política presupuestaria llevada a cabo con la colaboración y participación de los ciudadanos y ciudadanas resulta así mismo sustancial, tanto en la determinación del gasto como de los ingresos; la presencia de un movimiento social participativo en la gestión de la acción de gobierno obliga a tener en cuenta sus criterios de distribución del gasto así como del esfuerzo fiscal para los ingresos. Esta es una práctica desconocida en Navarra, y que debe ser una seña de identidad de IUN-NEB. 

  

Por otro lado el apoyo político de un proyecto de tales características debe de estar alejado de otras áreas de influencia que no sean las de las organizaciones de base sociales, ciudadanas y sindicales, debiéndose mantener con ellas una relación de entendimiento y colaboración. 

  

Una política basada en la participación ciudadana, con la voluntad decidida de que éstos asuman todo el poder delegable, obligará a realizar una política centrada en el empleo, con predomino de los valores de equidad y cohesión social y territorial, una política de bienestar, solidaridad social, una política fiscal progresiva y un modelo de desarrollo ecológicamente sostenible. Es evidente que los ciudadanos y ciudadanas en el ejercicio participado del poder no entenderán tan fácilmente, frente a la insatisfacción de derechos fundamentales -empleo, vivienda, seguridad, bienestar social, equilibrio de las rentas etc.-, las grandes razones que se nos pretenden presentar como insalvables e insondables de las leyes del mercado nacional o internacional. 

 

  

6.4. POSIBILIDADES Y LIMITES DE NUESTRO DISCURSO POLÍTICO. 

  

En la necesidad expuesta de concretar y diferenciar nuestra posición política resulta imprescindible transmitir a la ciudadanía las posibilidades de dicho discurso, tanto en su aplicación práctica como en su validez y eficacia transformadora de la sociedad. 

  

En tal sentido, ante acusaciones fáciles de, utopía, falta de realismo, etc., habrá que abundar en razones de todo tipo, en primer lugar, desde un punto de vista legal, significar el amparo jurídico partiendo del orden constitucional. 

  

La Constitución española establece el principio de soberanía popular, atribuye a los poderes públicos la misión de “facilitar la participación de todos los ciudadanos en la vida política, económica, cultural y social", y reconoce a los ciudadanos y ciudadanas el derecho a participar en los asuntos públicos “directamente o por medio de representantes". 

  

La Carta Europea de Autonomía Local de 1985 establece que "Este derecho se ejerce por Asambleas o consejos integrados por miembros elegidos por sufragio, libre, secreto, igual, directo y universal y que pueden disponer de órganos ejecutivos responsables ante ellos mismos. Esta disposición no causará perjuicio al recurso a las asambleas de vecinos, al referéndum, o a cualquier otra fórmula de participación directa de los ciudadanos, allí donde esté permitido por la ley". En la misma línea la Ley de Bases de Régimen Local dispone en su art. 69 que "Las corporaciones locales facilitarán la más amplia información sobre su actividad y la participación de todos los ciudadanos en la vida local", y en su art. 72 que deben favorecer el desarrollo de las asociaciones para la defensa de los intereses generales o sectoriales de los vecinos facilitándoles la más amplia información sobre sus actividades y, dentro de sus posibilidades, el uso de los medios públicos y el acceso a las ayudas económicas para la realización de sus actividades e impulsando su participación en la gestión de la Corporación. 

  

Conforme a ello, la formulación de devolver el poder a sus titulares originales, que son los ciudadanos y ciudadanas, constituye un proceso perfectamente viable y exigible legalmente cuyos primeros pasos forman parte de formulaciones ya tradicionales vigentes que es necesario consolidar y desarrollar: Fortalecimiento del movimiento asociativo, su declaración de utilidad pública, regulación normativa de la participación ciudadana con el fin de formalizar legalmente con la mayor amplitud posible los cauces de participación -audiencia pública, asistencia y voz en los Plenos y comisiones, derechos a propuestas e información-, instauración del Referéndum y de la iniciativa popular municipal, creación de Consejos sectoriales y territoriales como lugar de encuentro y participación en la gestión de los asuntos públicos, elección por los vecinos y vecinas del Alcalde o Alcaldesa de Barrio pasando de esta forma de ser una persona designada personalmente por la Alcaldía a ser quien represente directamente al vecindario donde ejerce.

  

En estos momentos el reconocimiento de un déficit democrático en el funcionamiento del Estado, que requiere la proximidad a la ciudadanía -principio de subsidiaridad- como fórmula de ejercer más ágil, eficaz y democráticamente el poder y para ello el reconocimiento de las Administraciones locales como parte del Estado, en el mismo nivel que la Central y Autonómica, como las más cercanas a los ciudadanos y ciudadanas y las que mejores condiciones tienen para buscar la participación y colaboración ciudadana, constituye un posicionamiento político que nadie se atreve públicamente a contradecir y en consecuencia las fuerzas políticas incorporan ese lenguaje reivindicativo aunque no con idéntica voluntad o intención de llevarlo a la práctica. Todo lo cual debe servirnos para reivindicar un Pacto Local en Navarra, desde el debate de todas las fuerzas políticas, con el objetivo de efectivamente avanzar en la descentralización hacia nuestros Ayuntamientos y Concejos de las competencias que les corresponden legalmente.  

  

En estos momentos al discurso se apuntan todas las fuerzas políticas, utilizando un lenguaje idéntico y donde las intenciones o voluntades aparecen ocultas en el discurso. En tal sentido la afirmación de la autonomía local es una manifestación unánime, otra cosa será el determinar a qué grado de autonomía y en qué condiciones se está refiriendo cada una de las fuerzas políticas. Aceptaremos todos como premisa previa indispensable para establecer unas bases sólidas al municipalismo el garantizar la capacidad financiera adecuada. 

  

Desde IUN-NEB hemos apostado en todo momento por el desarrollo del municipalismo hacia su total autonomía, con las capacidades competenciales y financieras máximas posibles; y desde esa posición hemos entendido el municipalismo como la fórmula más eficaz para hacer partícipe a los ciudadanos y ciudadanas del poder y gobierno del Estado. Es nuestra obligación, desde IUN-NEB, como proponente de un Pacto local, diferenciar nuestro discurso a la vez que hacer salir a la luz las contradicciones de quien se manifiesta en las palabras de forma contraria a lo que es su voluntad. El pacto local debemos de entenderlo no como un fin sino como un medio que nos permita un comportamiento municipal de origen más amplio y eficaz que el actual, pero que a la vez permita un marco de desarrollo que pueda ser realizado en la práctica diaria sin grandes confrontaciones legales. 

  

Por ultimo no podemos olvidar, que el Municipalismo y su sistema organizativo, constituye el marco adecuado e ideal para impulsar los movimientos sociales asociativos, ofreciéndoles posibilidades de participación cualitativamente importantes. 

  

El discurso se ofrecerá no como una realidad inmediata desde el acceso al poder sino dentro de un proceso transformador de las estructuras municipales que permita consolidarse con estabilidad y permanencia.   

 
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