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5. Autogobierno de Navarra en un marco federal solidario

sábado, 14 de febrero de 2004

 

Es preciso profundizar en el autogobierno desde los principios de plena autonomía, cooperación y solidaridad a todos los niveles. El federalismo hace posible la convergencia y la diversidad. Frente a la cultura nacionalista de afirmar la diferencia y la separación, es preciso establecer una cultura federalista que afirme el pacto y la voluntad de convivencia. Frente a la construcción de naciones soberanas, afirmamos la soberanía de los ciudadanos y ciudadanas y la construcción de la democracia en todos los niveles de la organización social. Frente a la imposición de la unidad nacional, propugnamos la unidad federal construida sobre la libertad y la voluntad, sobre el derecho a la libre determinación de su futuro por cada comunidad política. Frente a la imposición de unas identidades sobre otras, queremos un marco donde quepan todas las identidades. Frente a la uniformidad cultural, étnica, lingüística o ideológica queremos una sociedad plural y mestiza. Frente a la defensa de intereses localistas, propugnamos la defensa de los intereses generales. 

  

El autogobierno de Navarra históricamente se ha plasmado en su régimen foral y en la actualidad en el Amejoramiento del Fuero. En un sistema democrático el régimen foral tiene su sustento en la voluntad de los ciudadanos y ciudadanas, no en el legado de la historia. El mantenimiento del régimen foral de Navarra no es incompatible con su inserción en un Estado Federal. Al contrario; tanto el federalismo como el régimen foral se basan en la misma idea de Pacto. El pacto de Navarra con el resto del Estado se mantiene; Navarra será en un futuro Estado Federal, si así lo deciden sus ciudadanos y ciudadanas, una de las entidades federadas en pie de igualdad con las demás, no sólo manteniendo sino incrementando sus actuales competencias. El federalismo no hace sino extender la idea de pacto a todas las comunidades, nacionalidades y regiones que forman el Estado, añadiendo las notas de solidaridad y democracia. La capacidad de decidir sobre su propio futuro no puede reducirse solamente a quienes por azares históricos han obtenido o conservado en determinadas épocas un régimen de autogobierno, sino que es exigencia esencial de una concepción radicalmente democrática de la sociedad.

  

Proponemos una Navarra que se autogobierna en un marco doblemente federal: a) En el Estado Federal Solidario; b) En el proceso de construcción de la Unión Europea. En ambos casos desde el principio de subsidiariedad respetando las competencias regionales y locales. 

  

La creación de una República Federal Solidaria como objetivo de nuestro modelo de Estado pasa por cambios constitucionales importantes,  por un pacto de libre adhesión de las regiones y nacionalidades y de la mayoría de las fuerzas políticas. 

  

Las propuestas para la potenciación del autogobierno de Navarra, en un marco de desarrollo federal del Estado, son las siguientes. 

  

A) La participación de Navarra, y del resto de Comunidades Autónomas, en la gestión de la política del Estado, además de a través de la reforma del Senado para que se convierta en un órgano de representación territorial efectivo, en la forma de elección y composición de todos los órganos del Estado que son comunes a toda la ciudadanía española: Consejo General del Poder Judicial, Tribunal Constitucional, Tribunal de Cuentas, Consejo Económico y Social, Banco de España, Comisión Nacional del Mercado de Valores, Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones, Agencia de Protección de Datos, Comisión del Sistema Eléctrico Nacional, Consejo de Administración  de RTVE, etc., así como en la política de emplazamiento geográfico de los nuevos órganos a crear. 

  

El Senado debe convertirse en un verdadero instrumento de representación territorial con capacidad de decisión en aquellas materias en las que las competencias e intereses de las Comunidades Autónomas se vean afectados y con verdaderas posibilidades de producir una mayor cohesión estatal que permita trascender el actual estadio de autonomismo conflictual o dual, para entrar en una senda de autonomismo cooperativo o prefederalismo. Para tal propósito la reforma constitucional deberá posibilitar un Senado elegido sobre la base territorial y política de las actuales Comunidades Autónomas, donde se hallen representados sus parlamentos y gobiernos. 

  

B) Participación de Navarra en el proceso de construcción de la Unión Europea. Navarra y el resto de las Comunidades Autónomas no deben tener motivo para ver en la Unión Europea y en el proceso de construcción europeo un enemigo laminador de sus competencias, sino un ámbito más de ejercicio, en este caso mancomunado con el Estado, del autogobierno. A las Comunidades Autónomas se les debe permitir cooperar en sede legislativa (en el Senado) y en sede ejecutivo-administrativa (en las conferencias sectoriales y mecanismos análogos de cooperación, conferencias de presidentes de Comunidades Autónomas, grupos de trabajo de la Comisión y el Consejo de la Unión Europea, reuniones del Consejo de la Unión, etc.) con la Administración General del Estado y con el Gobierno en la definición de la postura común del Estado español ante la Unión Europea. Para Navarra, dadas sus competencias fiscales, es particularmente importante participar en la gestión de la política de la Unión Europea a través del Ecofin. La postura de España en Europa no puede ser siempre la del Gobierno Central, pues en unos casos las competencias afectadas por la Unión Europea son estatales, en otros autonómicas y en la mayor parte de los casos compartidas o concurrentes. 

  

Proponemos también una mayor presencia directa de Navarra, y del resto de Comunidades Autónomas y regiones europeas, en la construcción europea a través del reforzamiento del Comité de las Regiones en la toma de decisiones. Debe dotarse de un estatuto de institución de pleno derecho de la Unión Europea, con capacidad de iniciar procedimientos ante el Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas y  competencias que trasciendan de lo meramente consultivo. 

  

C) Reforzar el ámbito competencial. A través de: 

  

a) Defensa del Convenio Económico, de nuestra potestad tributaria y presupuestaria como instrumento indispensable de nuestro autogobierno. Rechazo a la aplicación de la Ley de Estabilidad Presupuestaria. 

  

b) Asunción de todas las trasferencias pendientes, en particular asumir la competencia exclusiva de tráfico y seguridad vial e instituciones penitenciarias. 

  

c) Avanzar en el concepto de Administración Única, mediante delegación o transferencia de competencias estatales, tales como gestión de sociedades públicas, inmigración, seguridad, régimen local.

  

D) Navarra en un marco de relaciones solidarias. La solidaridad debe plasmarse en el mantenimiento y potenciación de técnicas como el fondo de compensación interterritorial y la caja única de la seguridad social. Hemos de impulsar la colaboración de Navarra en todos los espacios de interés común, sin ningún complejo y en pie de igualdad, con otras Comunidades Autónomas, y en particular con la Comunidad Autónoma del País Vasco, mediante acuerdos o mediante la creación de órganos de cooperación. También con otras regiones europeas, recuperando la euro-región Aquitania-Navarra-País Vasco que fue torpedeada por UPN, ampliando las iniciativas de colaboración en el marco europeo a otras regiones limítrofes (Aragón, Midi-Pyrénées, Rioja, etc.) y potenciando foros como la comunidad de trabajo de los Pirineos. 

 

 

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