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Declaración del 6º Foro Parlamentario Mundial

viernes, 27 de enero de 2006

"Los parlamentarios reunidos en el Sexto Foro Parlamentario Mundial en ocasión del VI Foro Social Mundial realizado en la ciudad de Caracas, reafirmando la Carta de Principios aprobada y adoptada por el Comité de Organización del Foro Social Mundial en Sao Paulo el 9 de abril de 2001, modificada y aprobada por el Consejo Internacional del Foro Social Mundial el lO de junio de 200 1, los compromisos adoptados en los Foros de años precedentes e inspirados en la lucha de los pueblos por lograr la dignidad y el respecto a los derechos políticos, sociales, económicos y culturales con el pleno convencimiento de que "otro mundo es posible ", basado en principios de libertad, autodeterminación, integración, cooperación, solidaridad, convivencia, paz y justicia social, como esencia para la plena realización del ser humano y de los pueblos del mundo, declaramos:

 

Asumimos el compromiso con la democracia, como un espacio abierto para el debate plural y diversificado de ideas y acciones de los diferentes movimientos sociales y para el pleno ejercicio de los derechos civiles y políticos de los ciudadanos y ciudadanas, de las organizaciones y asociaciones sindicales. Al respecto, los parlamentarios debemos favorecer todas las acciones y mecanismos para fomentar y promover la democracia participativa en todos los ámbitos del poder local, regional, nacional y mundial.

 

Reafirmamos el logro a la paz como único camino para la convivencia entre los pueblos del mundo y para la resolución pacífica de conflictos internacionales. Nos pronunciamos contra la militarización de las relaciones internacionales cuyos efectos devastadores se hacen sentir en especial en América Latina y el Caribe, Asia, Medio Oriente y África.

 

Es por ello que los parlamentarios comprometidos como estamos con el logro de la paz de todos los pueblos del mundo promovemos mecanismos idóneos para la resolución pacífica de conflictos y denunciamos toda forma o tentativa de dominación militar, política o económica de un Estado sobre otro.

 

Destacamos y defendemos el papel fundamental de la participación de las mujeres en los procesos de paz tal como se expresa en la resolución de la ONU N° 1.325.

 

Del mismo modo, exigimos la retirada inmediata de las tropas de ocupación de los Estados Unidos en Irak bajo la supervisión de las Naciones Unidas. Apoyamos el derecho a la autodeterminación del pueblo palestino, su derecho al retorno a su tierra y su derecho a la plena soberanía, así como la coexistencia de dos estados, Palestina e Israel).

 

Igualmente manifestamos nuestro rechazo a la carrera armamentista y defendemos la supresión y prohibición general de armas nucleares, así como apoyamos la formalización de un tratado para reglamentar el comercio de armas ligeras y demandamos el respeto a la Convención de Ottawa sobre las minas antipersonales. Siendo oportuno, exigir enérgicamente el retiro de las múltiples bases militares norteamericanas y de la OTAN, haciendo un especial énfasis en la presencia de la Base de Guantánamo en el territorio nacional cubano utilizada para humillar y torturar detenidos. Así mismo, repudiamos el bloqueo impuesto por el gobierno de los Estados Unidos al pueblo cubano de doblegar su dignidad.

 

Condenamos el Plan Colombia, como otro caso de injerencia y militarización inaceptable de un país, que constituye una amenaza real y concreta para la estabilidad de la región.

 

Rechazamos el terrorismo y consideramos que la mejor forma de combatido es acabar con la pobreza, la injusticia y la exclusión. Condenamos la doctrina de la guerra preventiva y la utilización del pretexto de la lucha contra el terrorismo para restringir libertades, violar los derechos humanos y golpear movimientos sociales. Como igualmente rechazamos la idea que califica como terrorista a los movimientos de resistencia de los pueblos. En este sentido, exigimos la inmediata extradición de Luis Posada Carriles por considerado un reo convicto y confeso de terrorismo.

 

Preocupados por la denegación de los derechos políticos, económicos, sociales y culturales de los pueblos, como obstáculo que se opone al desarrollo y a la integración de los mismos, reafirmamos el respeto a los derechos humanos y asumimos desde nuestros respectivos parlamentos acciones que coadyuven a la materialización del goce y ejercicio irrenunciable de todos los derechos y las libertades fundamentales de una forma indivisible e interdependiente. En este sentido, reclamamos el acatamiento inmediato de la sentencia de la Corte de Apelaciones del Onceno Circuito de Atlanta que hace justicia a los cinco prisioneros cubanos y en consecuencia, solicitamos el retorno inmediato a su patria.

 

Reconocemos la creciente fortaleza de los movimientos en defensa del derecho a la diferencia en su oposición a la discriminación por razones de género, raza, credo, cultura y nacionalidad. Hacemos extensivo nuestro apoyo a los movimientos de defensa de grupos sociales hasta ahora oprimidos para que puedan alcanzar la justicia social.

 

El fortalecimiento a la integración y cooperación como alternativas al neoliberalismo. El modelo neoliberal impuesto a nuestros países ha ocasionado graves daños al aparato productivo, daños que han alcanzado mundialmente niveles sin precedentes en pobreza, inequidad, desigualdad y exclusión, afectando el desarrollo y sostenimiento y gobernabilidad de nuestros países. Lo que se ha reflejado en déficit en nutrición y alfabetismo, en la creciente propagación de enfermedades y atención sanitaria, en la ausencia o carencia de adecuados servicios públicos, en la falta de acceso a los recursos hídricos, así como en el deterioro ambiental, entre otros, que han provocado una creciente pauperización socio­económica de nuestras sociedades, en especial de los grupos sociales más vulnerables.

 

Celebramos el rechazo por los pueblos de Francia y Holanda del proyecto de Constitución europea que apuntaba a limitar la democracia, perpetuar el neoliberalismo y la subordinación de la política exterior de la Unión Europea a la OTAN.

 

Los hechos han demostrado fehacientemente que las políticas neoliberales del modelo capitalista no conducen al desarrollo integral y sostenido de nuestros pueblos, muy por el contrario han reproducido el capital financiero internacional en detrimento de las economías regionales con una marcada asimetría en perjuicio de las condiciones de vida de sus ciudadanos y ciudadanas a través de los procesos de privatización que vulneran los derechos colectivos e impiden la acción rectora de los Estados para el logro del desarrollo nacional.

 

En este sentido, rechazamos aquellos tratados de libre comercio, diseñados en beneficio de las empresas trasnacionales y del capital financiero internacional, por ser proyectos de expansión económica y recolonización e ir en contra de los legítimos intereses de nuestros pueblos, violan las soberanías nacionales, agravan las condiciones de trabajadores y trabajadoras y atentan contra la dignidad del ser humano, tales como: Ronda de la OMC, ALCA, Acuerdo de Partenariato Económico UE-ACP.

 

En la VI Conferencia Ministerial de la OMC, celebrada en la ciudad de Hong Kong, durante los días del 13 al 18 de diciembre de 2005, quedó en evidencia que el Sistema de la OMC, lejos de resolver los graves problemas económicos y sociales de nuestros países, tal como se proclama en su preámbulo, en especial de los más afectados por la asimétrica relación comercial, ha contribuido a incrementar la pobreza y las desigualdades entre nuestros pueblos, favoreciendo los poderosos intereses de pocos países dado su dominio comercial.

 

Desde este punto de vista, los datos hablan por sí solos: más de 80 países todavía tienen ingresos per cápita inferiores a los de hace un decenio o más; la acumulación de riqueza ha llegado hasta el punto de que las tres personas más ricas del mundo poseen una fortuna superior al PIB de los 48 países más pobres; más de 3.000 millones de personas -la mitad de la humanidad- malviven con menos de un $1 al día. Y año tras año, no sólo se acrecientan las desigualdades entre regiones ricas y pobres, sino también entre los ciudadanos de un mismo país, incluidos países "desarrollados" como Estados Unidos, Gran Bretaña o Suecia.

 

Por ello, es tarea de todos nosotros y una responsabilidad común y compartida, luchar contra la imposición y aplicación del modelo neoliberal y comprometemos, a garantizar estructuras sociales y económicas accesibles para todos, a realizar los máximos esfuerzos para implementar modelos de integración y cooperación que beneficien a los pueblos, como vía para alcanzar las metas de reducción de la pobreza, el hambre y las enfermedades, así como lograr la protección y promoción de los derechos políticos, económicos, sociales y culturales de las personas en todos nuestros países, tales como: el ALBA, la SADE, la Carta de los Derechos Sociales, Económicos y Culturales.

 

Reafirmamos nuestro compromiso por un nuevo orden de relaciones internacionales y un mundo multipolar, con la inmediata revisión de las relaciones económicas entre los países y los órganos del sistema mundial de gobernabilidad, considerando los diferentes niveles de desarrollo social y económico, que en algunos países como es el caso de África, su participación en el comercio mundial es apenas del uno por ciento.

 

Estimamos que las recientes catástrofes naturales están demostrando la producción de preocupantes cambios climáticos causados por la acción de la civilización humana debido a la irracionalidad del modelo de producción capitalista y de las acciones gubernamentales irresponsables. Por ello ratificamos nuestro apoyo al Protocolo de Kyoto y a cualquier iniciativa internacional que tenga por fin la protección del medio ambiente a través de un nuevo modelo de desarrollo económico, social y cultural sustentable. Exhortamos al Gobierno de los Estados Unidos, a que suscriban tan importante Tratado Internacional.

 

Reivindicamos la poderosa presencia de los movimientos populares, uno de los sujetos importantes en la construcción de alternativas que impugnan fuertemente al modelo capitalista en su fase de globalización neo liberal. Presencia en la que destacan los movimientos indigenistas. En especial destacamos la victoria de los sectores populares en Bolivia y la elección a la presidencia de su líder indígena Evo Morales.

 

Las y los asistentes al Sexto Foro Parlamentario Mundial realizado los días 26 y 27 de enero de 2006 en la ciudad de Caracas, República Bolivariana de Venezuela, nos manifestamos en contra de la Ley HR4437 que pretende autorizar la construcción de un muro a lo largo de la frontera entre México y Estados Unidos, y exigimos que la solución a la emigración sea con base en el Derecho Internacional, y no a la militarización, la fuerza y la criminalización de inocentes.

 

Acordamos presentar en nuestros respectivos parlamentos la solicitud de Declaración de Condena al respecto.

 

Declaramos que este mundo inhumano sería la antítesis del derrumbe del muro de Berlín, representaría una regresión y sería un monumento al fascismo y a la intolerancia.

 

Ratificamos nuestro compromiso en consolidar la red parlamentaria internacional, como un espacio abierto a las corrientes de pensamiento para el examen profundo de las relaciones y la adopción de una agenda común, para el debate y definición de mecanismos concretos que reflejen en un plan de acción el sentir de nuestros pueblos frente al imperialismo y su globalización neo liberal. Tal convencimiento nos lleva a plantear desde este Foro el impulso de un parlamentarismo social que en la calle y con lo pueblos refunde nuestras democracias desde sus bases, a través de la participación y protagonismo popular.

 

Este Foro hace un reconocimiento a esa larga lista de hombres y mujeres que han dado su vida por los ideales de construir una sociedad libre, justa e igualitaria. En especial, rendimos homenaje a Schafik Jorge Handal quien, tal como diría en una oportunidad el cantor del pueblo venezolano Ali Primera, "los que mueren por la vida no pueden llamarse muertos".

 

República Bolivariana de Venezuela Caracas, 26 y 27 de enero de 2006

 

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