Opinión

La Cartera de Servicios Sociales, lejos del cuarto pilar del Estado de Bienestar

escrito por Carmen Juanmartiñena, del Área de Bienestar Social de IUN-NEB y Ana Figueras, Portavoz Parlamentaria miércoles, 02 de enero de 2008

La Cartera de Servicios Sociales constituye una de las herramientas esenciales del Sistema de Servicios Sociales en Navarra.  Para nosotros, el planteamiento de la Cartera  de Servicios actual es excesivamente prudente en la determinación de las prestaciones, pues una parte tiene la consideración de garantizadas y otra de no garantizadas mientras se olvidan algunas prestaciones que hoy se ofertan.

 

En base a esto, las no garantizadas quedan sujetas a la buena disposición del Gobierno de turno, ya que dependerán del presupuesto anual y, lógicamente, no pueden ser exigidas a la administración al no tratarse de un derecho.

 

En la relación de las prestaciones actuales cabe destacar las ayudas económicas como forma de dar respuesta a las necesidades que se demandan, no avanzando en la consolidación y oferta de nuevos y mejores recursos de los que hasta ahora conocemos.

 

Es indicativo que en los presupuestos para 2008 la mayor partida presupuestaria está relacionada con  las Ayudas para atención en el domicilio de Personas Dependientes, en vez de reflejar un Servicio público para la atención a estas personas.

 

No es casualidad que esta diferencia sea entre otras el caballo de batalla defendido por nuestro grupo político. Lo hemos planteado como servicio de calidad, con control público y realizado por personal cualificado y con condiciones de trabajo debidamente reguladas, intentando que así aflore el trabajo sumergido realizado fundamentalmente por mujeres.

 

Los puntos débiles que a nuestro modo de ver tiene la Cartera de Servicios propuesta por el Gobierno son los siguientes: 

 

Prevención de la Dependencia

 

Entendemos que el sistema que se propone de prestaciones carece de programas y actuaciones de carácter preventivo y comunitario; cuando lo lógico sería impulsar acciones preventivas desarrolladas por Entidades Locales, que creen un tejido social activo evitando las dificultades por las que atraviesan muchos ciudadanos en nuestra comunidad.

 

Prestación económica

 

Esta es la novedad de la Cartera, una decisión que permite eludir la responsabilidad del Gobierno en la  gestión directa de una red diversificada de atención, ya que en vez ofrecer servicio de calidad a la persona dependiente en el domicilio, se precariza su  atención con  ayudas económicas que no garantizan una buena atención.  

 

Atención Domiciliaria Municipal

 

Este servicio puede sufrir una modificación, de modo que se oriente hacia una atención exclusivamente para los grandes dependientes y los severos, olvidándose  de los actuales  usuarios que son personas con necesidad de apoyos para mejorar su autovalimiento y mantenerse en el domicilio.

 

Escasa implicación del sistema de salud en la dependencia

 

La responsabilidad de la atención de personas con problemas crónicos de salud se traslada a Asuntos Sociales, sin desarrollar proyectos ni ampliación presupuestaria para atender sus necesidades. De esta manera, las personas dependientes con problemas de salud mental, consumo de alcohol y otras drogas, y los afectados por el VIH, se ven obligados a ser atendidos exclusivamente por sus familiares.

 

La sustitución de servicios de atención por ayudas económicas 

 

Creemos que la Cartera de Servicios debe garantizar el acceso a los servicios de atención al dependiente y sólo de manera excepcional y con límite de tiempo máximo de un año contemplar la prestación económica sustitutoria.

 

La gestión de los servicios debe ser pública, directa y descentralizada

 

La universalización de la atención es de responsabilidad pública. Desde la Cartera se deben concretar los compromisos de gestión directa de las Administraciones Públicas de Navarra y el papel que deben jugar en la extensión de los servicios las Entidades Locales y la iniciativa privada.

 

Izquierda Unida apuesta especialmente por la implicación directa de todas las Administraciones navarras y de  las entidades sin ánimo de lucro. Consideramos que es preciso ir equilibrando en Navarra los niveles de mercantilización y privatización que se han desplegado en la atención a la dependencia y la transferencia de la atención de las personas en situación de dificultad a la iniciativa social.

 

Nuestro compromiso 

 

Estas son las prioridades que hemos trasladado al Departamento de Asuntos Sociales y nos comprometemos a defender en el ámbito parlamentario. Para un desarrollo integral de la Cartera de Servicios Sociales es preciso trabajar de forma coordinada entre Consejerías, donde es fundamental que se impliquen la de Salud, Vivienda y Empleo, de manera que elaboren propuestas transversales y de desarrollo en la comunidad que tiendan a erradicar las causas de desajustes personales y sociales.

 

Por último, es fundamental un cambio radical en la política de impuestos y recaudatoria del Gobierno, de manera que los que más ingresen sean los que más contribuyan económicamente para conseguir implantar el cuarto pilar del Bienestar Social.

 

En estos momentos tanto el Gobierno de UPN en Navarra como el de PSOE en España por medio de sus respectivos presupuestos van en sentido contrario, rebaja para las rentas más pudientes. Esto no es ni más ni menos que, tener menos Estado, menos dinero para poder atender las necesidades de las personas más vulnerables. 

 

Rebajar los impuestos no es de izquierdas, es lisa y llanamente mas liberalismo, y menos respuesta de los poderes públicos a los nuevos problemas de la sociedad dejando que cada uno se apañe como pueda.

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