INFORME DE GESTIÓN APROBADO POR LA 7ª ASAMBLEA

 

INTRODUCCIÓN

 

Con este informe de gestión de los 1.379 días que lleva esta dirección, desde la anterior Asamblea General el 14 de febrero de 2004, pretendo hacer un análisis sincero, abierto, plural y desde la lealtad con el proyecto de Izquierda Unida de Navarra – Nafarroako Ezker Batua.

 

El objetivo de este informe es que nos sitúe ante nuestro espejo, para afrontar con realismo y objetividad el futuro de nuestra organización, que desvele nuestras virtudes pero también nuestros defectos, que sirva para conocernos mejor.

 

Este informe no debe marcar el camino del nuevo rumbo que debe emprender esta organización. Es un informe que ni pretende ni puede dejar herencia a la nueva dirección, sino que tiene que servir para subsanar los errores cometidos y poner en más valor nuestras fortalezas, que las tenemos.

 

En primer lugar quiero reivindicar la existencia de IUN como proyecto, porque si no la izquierda no existe en Navarra. La izquierda con contenido, la izquierda con trabajo, con política de izquierdas y con prioridades. La izquierda con coherencia que se enfrenta a la derecha, porque no estamos dispuestos a que sea el sistema establecido quien haga el orden del día de IUN.

 

Durante estos casi 4 años de dirección colegiada, IUN ha defendido que es un proyecto autónomo, propio y diferenciado del resto de espacios políticos presentes en Navarra. IU se articula en torno a unos valores, a unas propuestas y a una forma de hacer política característicos, que nos son específicos, y por tanto intransferibles. La prioridad de la igualdad, la solidaridad y la libertad frente a cualquier otra bandera es nuestra principal seña de identidad, y es necesario un espacio político que lo siga defendiendo.

 

Creo que el esfuerzo que hemos hecho el conjunto de IUN de integración de la pluralidad, de la búsqueda del consenso interno, de la apuesta por la renovación tanto en los órganos de dirección como en las listas electorales, y de la lealtad con el proyecto ha sido muy positivo. Quiero reconocer que tenemos una organización ejemplar, por la que merece trabajar y luchar.

 

Quiero hacer un repaso a la gestión política en torno a los siguientes ejes:

 

1.- La derecha en el Gobierno con mayoría absoluta.

 

Hemos soportado a una derecha que tras alcanzar, por primera vez en Navarra, la mayoría absoluta del Parlamento inicia su andadura en el poder desde el ejercicio de la prepotencia política. La actuación de UPN y CDN aplicando el rodillo parlamentario y el control de toda propuesta política: ninguna iniciativa de la oposición de cierta entidad ha sido posible sacar adelante durante los últimos 4 años.

 

Esta estrategia política excluyente impuso un régimen político de derechas, que generaba confrontación social, impulsaba una política de privilegios priorizando determinados intereses privados frente al interés general en necesidades básicas en materia de vivienda, educativa, sanitaria y de bienestar social, y que en poco tiempo se socializó un malestar entre los usuarios de los servicios públicos esenciales por la creciente pérdida de calidad de éstos.

 

Unido a esto, la política económica de las grandes cifras se realizaba a través de una gestión nada transparente, y por supuesto con nulo debate social. Así, decisiones estructurales para el futuro de Navarra como la venta de EHN, el peaje en la sombra para financiar obra pública, la inversión en el Canal de Navarra o la compra del 1% de acciones de Iberdrola se han impuesto sin debate social alguno, obedeciendo a otros intereses que no se correspondían con las necesidades de la  mayoría social.

 

2.- El debate territorial.

 

Ya en la campaña electoral de las Elecciones Generales y con el nuevo Gobierno socialista en La Moncloa, se reabre en España el debate sobre el modelo territorial. En este debate cobran especial protagonismo las posiciones nacionalistas: tanto el nacionalismo español, como el vasco, catalán y gallego. Frente al discurso de ruptura de España que enarbola la derecha españolista, se lanzan propuestas maximalistas como el Plan Ibarretxe que representó una quiebra en la propuesta del Estado autonómico. Este debate se incorpora en Navarra con crudeza y hace girar durante varios meses la agenda política en torno a la identidad de Navarra. UPN aprovecha este debate para ponerse al servicio de la estrategia de desestabilización radical del PP, y utiliza las instituciones navarras como una herramienta política más de la derecha española.

 

Esta tensión política artificial que impulsa UPN en el Gobierno no es aceptada por la mayoría de los navarros y navarras, generándose un importante grado de crispación social.

 

En este debate, desde IUN ponemos en marcha iniciativas para impulsar una vía navarra de reforma de nuestro autogobierno, en clave federalista, con tres ejes:

 

  • Navarra es un sujeto político, autónomo y diferenciado del resto de realidades nacionales o regionales.
  • Queremos una Navarra con más presencia en España y en Europa, donde se deciden las políticas.
  • Impulsamos el reconocimiento de nuevos derechos de ciudadanía, derechos sociales y civiles, para todas las personas que viven y trabajan en Navarra.

 

Llegamos a celebrar una importante Jornada sobre Reformas Estatutarias (presencia de Catalunya. Euskadi, Pais Valencia, Baleares). Y elaboramos nuestra propia propuesta de un nuevo Amejoramiento, elaborado colectivamente y que incorporamos al debate de la Ponencia parlamentaria que se creó al efecto.

 

3.- El proceso de paz.

 

La Resolución del Congreso de los Diputados y el anuncio de la banda terrorista ETA de tregua generaron la esperanza ciudadana de poder poner fin definitivamente a la violencia terrorista.

 

En este capítulo, IU lanzó desde el inicio una propuesta activa por la paz. En todo momento hemos apoyado el proceso de paz y la necesidad de poner fin a la violencia, sin aceptar condicionamientos políticos por parte de ETA o su entorno. Desde IUN nos reunimos con todas las fuerzas políticas navarras, desde UPN a la izquierda abertzale, con el objetivo de impulsar desde Navarra el proceso de paz. Hemos participado activamente en la movilización social a favor de la paz, apoyando cuantas iniciativas han impulsado colectivos como Gesto por la Paz o ELKARRI. Es de destacar, la Declaración de Iruña, firmada en Pamplona entre IU Federal, EB e IUN-NEB, 5 días antes del anuncio de tregua por parte de ETA, donde establecíamos la hoja de ruta para un proceso de paz.

 

Pero este proceso, que generó tanta esperanza ciudadana, ETA lo manchó de sangre y frustró todo el esfuerzo político y social realizado hasta ese momento, y sentó las bases por las que no serán posibles nuevos procesos sin el fin definitivo, y con carácter previo, de la organización terrorista.

 

Este proceso fue utilizado políticamente por UPN, en coordinación con el PP, para la mayor ofensiva contra el Gobierno central y todos cuantos apoyábamos el mismo. La derecha colocó, falseando la realidad, a Navarra como precio a pagar a cambio de la paz, primero, y como oferta para el cambio político a los nacionalistas, después. Y esto generó un grado de crispación y confrontación desconocidos en la sociedad navarra. El hito de esta estrategia fue la manifestación institucional, convocada por el Gobierno de Navarra, pagada con fondos públicos (247.514,60 euros) e instrumentalizada por el PP en su estrategia, que dividió a los navarros.

 

4.- El cambio político.

 

Este clima de crispación y confrontación social, es el que generó con más intensidad la necesidad de impulsar el cambio político por una parte, y el tensionamiento del voto de la derecha navarrista por otro. Esta estrategia de polarización electoral tuvo su inicio en las Elecciones Generales del 14-M, donde ante las excepcionales circunstancias en las que se producen, se da en Navarra una masiva participación electoral, dejando a UPN y CDN con apenas el 40% de los votos y visualizando que era posible el cambio político en Navarra si se mantenía esta tensión electoral.

 

En estas Elecciones, IUN recibe las consecuencias negativas del voto útil y del “voto emocional”, y obtenemos un 6% de los votos (casi tres puntos menos que 10 meses antes, en las Elecciones Autonómicas). Los principales beneficiarios de la movilización electoral son el PSN (2 diputados) y la coalición nacionalista que se estrena unida a unas elecciones, obteniendo un diputado.

 

Decíamos entonces “de mantener la ilusión por el cambio y la movilización social, dependerá nuestro resultado. Nos equivocamos si pensamos que el voto va a permanecer estático”.

 

Inmediatamente después, en las Elecciones Europeas, y con una bajísima participación (el 43%) obtendríamos el 4,3% de los votos. Entonces ya analizamos que se trataba de una pérdida de voto estructural, que nuestro electorado se encontraba desmotivado y apuntábamos como causa el encontrarnos con un proyecto agotado organizativamente.

 

5.- El cambio de izquierdas.

 

Ante esta situación, lanzamos la necesidad de reconstrucción de un proyecto político de cambio, de transformación y alternativo y de desarrollar una organización más pegada al terreno, como consecuencia de las conclusiones de la Asamblea Federal Extraordinaria.

 

Aquí ponemos en marcha el discurso de posibilitar el cambio de izquierdas en Navarra, donde nos presentábamos como un agente imprescindible para posibilitar ese cambio político que los últimos resultados electorales habían dibujado como posible socialmente.

 

La estrategia de IUN-NEB durante todo este largo proceso, de tres años de duración, fue por un lado recuperar el discurso y el espacio político propios; y por otro, intentar ilusionar a las capas sociales de izquierdas ante la posibilidad de conseguir por primera vez un Gobierno de izquierdas en Navarra.

 

Y nos lanzamos a ello con ilusión y con tesón. Pusimos en marcha una estrategia política para divulgar la necesidad del cambio de izquierdas y de nuestra presencia como espacio propio y diferenciado del nacionalismo y del PSN. En esta estrategia, y ante los envites lanzados por PSN y NaBai, proponemos desde IU a las fuerzas de izquierda (PSN, Aralar y Batzarre) la elaboración conjunta de una propuesta básica de izquierdas para el cambio político en Navarra, para motivar a la ciudadanía de izquierdas, que es rechazada por éstas.

 

A partir de aquí, diseñamos una estrategia propia para trasladar nuestra propuesta política: Participamos en los Foros Sociales Mundiales, ponemos en marcha el Foro Municipal de Izquierdas, creamos Grupos de Trabajo Sectoriales en Vivienda, Educación, Sanidad, Bienestar Social, Euskera o Estrategia Territorial, impulsamos una Iniciativa Legislativa de Ayuntamientos por el 0-3. Asimismo, hemos celebrado tres fiestas de IUN-NEB en Tafalla, Ribaforada y Ansoáin. Hemos recorrido 23 localidades navarras con la Exposición Republicana, organizando charlas y fiestas republicanas, al conmemorarse el 75 Aniversario de la proclamación de la IIª República. La Convención Programática de Junio de 2006, supuso un gran trabajo programático, conjuntamente con 30 organizaciones y colectivos sociales que participaron en su elaboración, además de la militancia de IUN-NEB. Esta propuesta programática fue seguida de Jornadas sectoriales durante este año, organizadas por las Áreas, sobre la Ley de Dependencia, la educación infantil y el medio ambiente, entre otras, así como campañas temáticas con propuesta programática.

 

La actividad institucional de nuestro Grupo en el Parlamento, así como en los diferentes Ayuntamientos navarros, sirvió para expresar nuestras propuestas alternativas tanto desde la oposición, como desde el Gobierno municipal donde lo ostentábamos. Los Grupos Institucionales sostuvieron la propuesta política de IUN. El Grupo Parlamentario presentó más de 1.400 iniciativas, presentó una iniciativa por día. La actividad municipal de nuestros grupos también fue muy importante.

 

A esto hay que añadir una importante renovación de nuestra imagen corporativa, que ha modernizado nuestra presencia pública como organización, impulsando también la página web como una nueva forma de contacto con la gente.

 

6.- Las elecciones.

 

Y así llegamos al proceso Electoral, en el que debíamos contrastar con la sociedad navarra el grado de conexión con sus demandas y necesidades. Desarrollamos nuestro discurso electoral, acordado unánimemente en el Consejo Político, en torno a considerarnos como la referencia nítida de izquierdas, como una referencia política imprescindible para derrotar a UPN, por tanto, señalando a IUN como la garantía de cambio y la garantía de izquierdas. Trasladamos la capacidad de nuestra organización para asumir tareas de gobierno y estableciendo complicidades con la izquierda social, con el sindicalismo de clase, con la Navarra alternativa y el ecologismo político. Asimismo, definimos el marco de competencia con nuestros adversarios electorales en el espacio progresista (NaBai=nacionalistas vascos y el centrismo progresista del PSN). Asimismo, impulsamos la CONVOCATORIA POR NAVARRA donde desgranábamos en 15 puntos nuestra alternativa programática para hacer una política de izquierdas.

 

Los resultados nos demostraron que no cumplimos los objetivos: ni los electorales ni los políticos. Sufrimos una importante derrota electoral, con una importante pérdida de apoyo social, que benefició a las formaciones con las que competíamos.

 

Las causas externas de esta derrota las señalamos en la polarización del voto, en la existencia de una referencia política con una nueva denominación, al éxito de la estrategia de la excitación de los sentimientos de identidad entre el navarrismo (UPN) y el nacionalismo (NaBai) y en el reflejo mediático de esta polarización política. Pero también tenemos que hacer autocrítica, y también acusamos a causas propias este resultado: nos confiamos en unas encuestas que mantenían nuestra base electoral en buena forma y no percibimos la fragilidad de nuestro electorado, nuestro valor diferenciador como “izquierda” fue también compartido con el resto de fuerzas políticas que se presentaron como progresistas, relativizamos la importancia del discurso identitario suponiendo un equivocado hartazgo social al mismo. No hemos conseguido conectar organizativamente con la izquierda social, con los hombres y mujeres progresistas que querían el cambio político y no logramos que nos vieran como su referencia electoral más útil. Por lo tanto, hemos cometido errores.

 

A pesar de ello, la representación obtenida nos colocó como agente político necesario para articular alternativas de gobierno tanto en Navarra como en varios Ayuntamientos (Barañáin, Burlada, Zizur, Berriozar, Villava, Beriáin, Mendavia, Ribaforada, Marcilla, ...).

 

7.- El cambio frustrado.

 

En este sentido, iniciamos la inicial toma de contactos y posterior negociación para la articulación de Gobiernos de cambio, de progreso y de convivencia tanto en Navarra como en los diferentes Ayuntamientos. La apuesta decidida por articular este cambio por parte de IUN-NEB nos dio un importante protagonismo e, incluso, liderazgo político durante el largo proceso de negociación. En un primer momento, nos tuvimos que hacer valer y establecer que las negociaciones bilaterales, que mantenían PSN y NaBai, no podían tener más objetivo que desbrozar el camino, ya que sólo las negociaciones tripartitas serían las que establecerían la verdadera negociación del programa y estructura del Gobierno. El acuerdo municipal se alcanzó rápidamente, con la incorporación de IU a los Gobiernos Municipales que apoyamos y la obtención de Grupo en la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona.

 

El proceso de negociación del Gobierno de Navarra fue, como todos sabéis, mucho más complejo y confuso, con el resultado contrario al de los Ayuntamientos. IUN asumió en todo momento la voluntad de articular el cambio en Navarra, cediendo en muchas ocasiones tanto asuntos políticos como espacios en la estructura del Gobierno, para posibilitarlo. Cuando todo estuvo acordado, llegó el PSOE y frustró definitivamente aquel Gobierno, que hubiera supuesto un auténtico cambio para la sociedad navarra.

 

 

DESPEDIDA

 

En cualquier caso, y como se está demostrando, tenemos un importante espacio político que ocupar. La izquierda, que ha sido la perdedora tanto de las Elecciones como del proceso posterior de configuración del Gobierno, necesita de una importante reflexión. La crisis abierta en todo el espacio de la izquierda en Navarra nos debe servir para crecer, para fortalecernos, para recuperar el espacio perdido, para ensanchar el proyecto, ampliando nuestra base social al conjunto de la izquierda, desde la integración de la transversalidad.

 

Y por eso, estoy convencido que tenemos que cambiar. Pero no podemos cambiar el proyecto sin cambiar nosotros. Mi apuesta por la refundación de IUN-NEB conlleva, por coherencia, mi decisión de no presentarme a la reelección como Coordinador.

 

Dejo la Coordinación moderadamente satisfecho:

-  por la labor desarrollada desde la izquierda.

-  Por el trabajo colectivo que hemos realizado.

-  Porque no hemos tenido miedo a volar, muchas veces a contracorriente.

-  Por la oportunidad que me habéis dado.

 

Por eso y por mucho más: Eskerrik asko, muchas gracias.

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