Oficina de Prensa

Entrevista con Félix Taberna, ex-coordinador general de IU en Navarra

sábado, 22 de septiembre de 2007
  • «Si tengo que creer a Pepe Blanco o a Fernando Puras, me creo a Puras»

 

 

[DIARIO DE NAVARRA] - Félix Taberna se retira de la política activa tras 16 años de intensa actividad, pero no renuncia al análisis y al diagnóstico de la actualidad.

 

Después de una dilatada trayectoria política (afiliado a IU en el 87, coordinador general de la coalición en Navarra desde el 89 hasta el 2003 y miembro de la dirección federal de IU durante los últimos 4 años, además de parlamentario foral durante 4 legislaturas seguidas), Félix Taberna, marcillés de 45 años, ha regresado a la vida civil. Desde esta semana, trabaja en el Gabinete de Estudios de CCOO y ahora, confiesa, su principal cometido es ponerse al día.

 

-¿Por qué ha emprendido la retirada?

 

-Llevaba a cuestas una mochila de 16 años en el ámbito de la dedicación exclusiva y el Parlamento. Y ahora debía resolver el dilema de continuar con la dedicación exclusiva en Madrid, oferta que me trasladó Gaspar (Llamazares), o intentar ubicarme en el ámbito profesional. Elegí esto último porque soy de los que piensan que hay que vivir conforme a tus argumentos, y no argumentar conforme a lo que vivas. Lo que yo no quería en ningún caso es ser de la corriente de los asalariados, de la banda de la nómina, que tiene sus opiniones supeditadas a su futuro.

 

-¿Cómo ha sido la vuelta a la vida civil?

 

-Lo más duro ha sido la técnica. Ahora estoy poniéndome al día, leyendo mucho y recuperando la dinámica del trabajo ordinario.

 

-A pesar de no estar en primera línea política, ¿ha tenido participación activa en las negociaciones de este verano?

 

-Bueno, al inicio estuve en alguna reunión. Y, después, he seguido las vicisitudes desde más lejos.

 

-¿Le llamaron para ofrecerle una consejería en el gobierno del cambio?

 

-Agua pasada no mueve molino, y eso es un ejercicio de nostalgia.

 

-¿Se hubiera visto ocupando una cartera?

 

-La vida hay que afrontarla en términos de motivaciones y todo lo que sea el ámbito de la gestión me parece un reto en el que me hubiera implicado. Porque el Gobierno desgasta, pero la oposición desgasta mucho más. Y 16 años en la oposición, hombre, no voy a decir que sea frustrante, porque al final ves que también se consiguen modificar algunas cosas, aunque de forma más lenta. Es mucho más eficaz estar en puestos de dirección.

 

-¿En qué consejería se hubiera visto?

 

-Por contraponer con mi etapa anterior de trabajo en el área social, me hubiera gustado más un ámbito de política industrial.

 

-¿Cuál fue la clave del fracaso de las negociaciones para ese gobierno alternativo a UPN?

 

-Dándole vueltas, si tengo que creer a Pepe Blanco o a Fernando Puras, me creo a Puras. Yo he tenido relación con él, también durante este proceso, y esto es una cuestión de confianza personal.

 

-¿No cree entonces que Puras y Chivite conocieran desde el principio el rechazo de Madrid al pacto con NaBai?

 

-Todos conocíamos que había dificultades, lo que no se sabía era la determinación de Madrid. Cuando se reunieron Sanz y Blanco se encendió la alarma roja; el 16 de julio, después de San Fermín, Fernando expresó que no le dejaban en Madrid, y también fue un elemento de alarma. También en la dirección federal de IU conocíamos el rechazo del PSOE por el coste electoral que iba a tener pactar con NaBai. Es decir, sabíamos que había inconvenientes para el PSOE, pero que no eran ni de principios ni de ideología. No era más que una cuestión de coyuntura.

 

-¿Cómo ve el futuro del PSN?

 

-Complicado. Lo único que deseo es que el PSN, que es un referente importante para la izquierda social en nuestra Comunidad, se defina y tenga un proceso de impulso y regeneración. Creo que, al PSN, este episodio le ha hecho mucho más daño que la corrupción. La corrupción es achacable a dos o tres personas, pero esto es achacable ya a un pensamiento político y a un método. Todavía recuerdo las famosas frases de Zapatero, que se han querido adornar, pero él dijo aquello de «Navarra será lo que los navarros quieran», y no ha sido así. Navarra es lo que ha querido Pepe Blanco y, en última instancia, lo que ha querido Zapatero, que es quien manda. El PSN lo tiene muy difícil.

 

-¿Cómo están las relaciones entre IU y el PSN ahora?

 

-Están condenados a dialogar, igual que con NaBai. La forma en que se ha elegido al senador autonómico puede ser un punto interesante para la reflexión. UPN, al final, antes que perder, prefiere sumarse al consenso de los demás para no dar la imagen de Gobierno en minoría. Yo creo que veremos esta situación repetida más veces a lo largo de esta legislatura. Esto forma parte del debate interno que se está produciendo en la derecha.

 

-¿Se está replanteando UPN su relación con el PP o se trata sólo de gestos de cara a la galería? El presidente Sanz ha tenido que salir públicamente a aclarar que el euskera no se va a aprender en toda Navarra.

 

-Cada uno es dueño de sus silencios y esclavo de sus palabras. Y en el caso de Miguel Sanz, hay mucha esclavitud, sobre todo porque le falló la estrategia política.

 

-¿Le falló?

 

-UPN y Miguel Sanz lo que hicieron fue tensar y crispar para movilizar a su derecha, entendiendo que iba a sacar la mayoría absoluta, que era su único objetivo. Yo soy consciente de que Miguel Sanz, en la última etapa de la legislatura, sobreactuó para movilizar votos. Pero en esta ocasión perdió, porque consiguió movilizar también a la parte de la sociedad que quería el cambio y no logró la mayoría absoluta.

 

REFORMULAR IU

 

-IU celebrará en noviembre su asamblea general. Se habla de cambios en la dirección...

 

-Esto me recuerda la famosa frase de Felipe González: «Los ex secretarios generales son como los jarrones chinos, tan valiosos que nadie sabe dónde colocarlos». Yo me siento como un jarrón chino. ¡Y no porque sea un muermo! Prefiero mantenerme al margen de estos asuntos, como he hecho desde que salí de la coordinación y de la ejecutiva de IU.

 

-¿Habrá autocrítica por los malos resultados electorales?

 

-Si creo que UPN ha fracasado en estas elecciones, y está en el Gobierno, qué voy a decir de IU, que no sólo no está en el Gobierno, sino que también ha pedido la representación en Pamplona, Tudela y Tafalla. Una buena capa no todo lo tapa, y aunque hubiéramos estado en el Gobierno, tendríamos que hacer una reflexión para reformular nuestro proyecto. Sin debates existencialistas.

 

«DESPUÉS DE LAS GENERALES, TODO ES POSIBLE, INCLUIDA LA MOCIÓN DE CENSURA»

 

-Al observar los guiños que está haciendo UPN al PSN, ¿cree que hay un pacto entre regionalistas y socialistas?

 

-Yo creo que no hay ningún pacto. Lo que ha ocurrido es que la dirección del PSN ha apostado por un Gobierno de cambio y la dirección federal le ha enmendado la plana. Es decir, ahora están vendidos para hacer cualquier tipo de estrategia. Tienen una dificultad muy importante, de método, porque no sé cómo van a hacer posible que una dirección que apostó por el cambio tenga que gestionar ahora justamente lo contrario. Esta situación del PSN va a marcar esta legislatura, pero también se dan otras circunstancias importantes.

 

-¿Cuáles?

 

-El presidente Sanz ha dejado caer, a modo de coquetería, que no va a repetir. En Estados Unidos, a un presidente así le llaman el pato cojo, porque está amortizado y no va a mirar por los siguientes 4 años. Esperemos que Sanz quiera dejar buen sabor de boca.

 

-¿Cómo ve a IU y NaBai con la legislatura por delante y recién salidos de esa fallida negociación?

 

-Tienen que adaptarse a la nueva situación, dejarse de nostalgias y centrarse en que tenemos un Gobierno en minoría que no tiene un pacto estable ni sólido, más allá de esos guiños al PSN. En el espacio social de la izquierda hay una frustración importante, porque la participación en las elecciones al Parlamento fue muy alta, y los que han perdido están muy desmotivados. Habrá que ver si NaBai es capaz de mantener durante el resto de la legislatura ese discurso moderado y de ámbito navarro que ha ofrecido durante la campaña electoral. Ésta va a ser una legislatura muy abierta y muy interesante.

 

-¿Cree que puede haber moción de censura después de las generales?

 

-Todo es posible, incluida la moción de censura. Este Gobierno de UPN se debe a un marco electoral general. Cuando pase ese marco, veremos. Si gana el PP o gana el PSOE se abren escenarios totalmente diferentes; si gana el PSOE y necesita el apoyo del PNV, tendríamos otro escenario distinto. Pero, en fin, ahora que estoy un poco retirado de todo esto, me voy a permitir dar consejos. Y es que creo que, lo mismo que no es conveniente anclarse en la nostalgia y vivir pensando en lo que no pudo ser, tampoco hay que vivir pendiente de lo que pudiera ser y relajarse hasta las generales. Hay que adaptarse al presente y trabajar ligero de equipaje.

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