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PSN, NaBai e IUN abordan hoy el último y decisivo debate: la estructura del Gobierno
- Los grupos barajan una tercera ronda de consultas antes de la investidura
- El reto es limar las distintas visiones en torno al concepto "Ejecutivo de coalición "
[DIARIO DE NOTICIAS] - Hoy debe ser el día clave en las conversaciones para el cambio en Navarra. Los partidos implicados abordarán el diseño de la estructura del posible Ejecutivo que, con Puras a la cabeza, apoyarían. Las posiciones están centradas en dos posturas de matiz pero con un importante calado político: por una parte NaBai e IUN defienden que el pacto ha de girar en torno a un Gobierno de coalición en cuya composición se respete la representatividad alcanzada por cada una de las fuerzas el 27-M; por otra parte, el PSN centra sus pretensiones en un "Gobierno de convivencia" cuyos componentes no tengan un marcado perfil político sino más bien técnico. La solución, quizá aceptar como consejeros tanto a técnicos como a políticos pero representando a las diferentes sensibilidades que habrán de conformar ese Gobierno.
Esta disyuntiva se refleja hasta en el título que cada parte da a su propuesta. La de los socialistas es Bases para la constitución de un Gobierno de progreso desde la convivencia ; la de NaBai es Bases para un acuerdo de investidura y la constitución de un Gobierno de coalición para el progreso desde la convivencia.
La cuestión que explica estas diferencias de matiz también tiene un hondo calado político. Los socialistas no quieren dar munición al PP para que les pueda atacar de cara a las elecciones Generales previstas para marzo del año que viene; mientras NaBai no está dispuesta a que el dictamen de la ciudadanía que, entienden, demandó el cambio desde el reconocimiento de la pluralidad y la diversidad, no se refleje claramente en la composición del Ejecutivo. IUN, como tercer agente en la negociación, reclama por su parte que las bases del acuerdo no giren en torno a cuestiones "de identidad", sino que garanticen, a través del impulso de las políticas sociales, lo que ellos denominan como "el giro a la izquierda".
De no llegar a un acuerdo en este punto, la posibilidad de que el cambio sea un hecho se diluirá y los acercamientos en materia programática en los que el PSN ha centrado exclusivamente estas cinco semanas de negociación no serán sino papel mojado. Además, hay que tener en cuenta que el calendario aprieta y que dilatar hasta después de Sanfermines estas decisiones sólo serviría para aumentar el escepticismo. Zabaleta lo resumió muy gráficamente concediendo sólo el 50% de posibilidades al pacto.
Y es que, salvo "cuestiones semánticas", la negociación en torno a un programa de gobierno está cerrada. Así lo reconocen todos los interlocutores que sólo señalan dos cuestiones en cuya redacción, que no en el fondo, aún no hay pacto: la cuestión del euskera (se busca flexibilizar la legislación para cubrir "todas las demandas" de la ciudadanía), y el tema de las relaciones con la CAV (donde se reconoce que han sido marginadas y se aboga por su normalización). La tercera cuestión, sobre la que incide IUN, es la demanda de mayor concreción en políticas sociales sobre todo en materias de vivienda, empleo, bienestar social y sanidad. Sobre estas cuestiones no se prevé ningún problema.
La pregunta es, si se ha llegado a tal nivel de entendimiento entre los negociadores, ¿por qué el empeño de querer difuminarlo al no reconocer una coalición? Mucho más cuando los pesos pesados de NaBai, Patxi Zabaleta y Maiorga Ramírez, ya han mostrado su disposición a no entrar en el Ejecutivo para centrarse en las labores de portavoces parlamentarios.
Los grupos barajan una tercera ronda de consultas antes de la investidura
La Mesa y la Junta de Portavoces del Parlamento de Navarra debía decidir ayer si aceptaba o no la petición conjunta de PSN, Nafarroa Bai e Izquierda Unida para prorrogar en 24 horas el inicio de la segunda ronda de contactos para determinar si existe candidato a la investidura. No sólo decidió sobre eso (lo aceptó), sino que también, y en previsión de que las conversaciones entre los tres agentes del cambio se prolonguen, decidió regular qué pasará si mañana nadie tiene los apoyos suficientes. En ese caso, la presidenta de la Cámara, la socialista Elena Torres, convocará una tercera ronda de contactos cuya fecha se ha fijado en los días 16 ó 17 de este mes, es decir, después de Sanfermines. Eso sí, ésa sería la última iniciativa de ese tipo.
Esto implica que, de no haber consenso para la investidura en el plazo previsto (antes de mañana a mediodía), el calendario se verá de nuevo trastocado y retrasado al menos en 11 días, con lo que no habrá presidente del Ejecutivo foral al menos hasta la semana del 23 al 27 de julio. Si entonces tampoco lo hubiera, todo el proceso podría culminar en la convocatoria de nuevas elecciones.
No obstante, la posibilidad de que el PSN, NaBai e IUN cierren antes de mañana un acuerdo para apoyar a Puras también está abierta. Eso sí, según Patxi Zabaleta, cabeza de lista de NaBai, los porcentajes están al 50% (una cifra que refleja escepticismo), circunstancia que podría explicar porqué el candidato socialista, Fernando Puras, apuntó la posibilidad de que la rueda de consultas del jueves se retrase hasta la tarde: se ganaría el horario matutino para seguir negociando.
La pregunta es qué pasaría si ni mañana ni el 17 hubiera quórum suficiente para que un candidato se presente con los apoyos suficientes. En ese caso y según explicó la presidenta del Parlamento, Elena Torres, se invitaría a UPN, como lista más votada, a presentar candidato. Si lo rechazaran, serían los servicios jurídicos de la Cámara los que fijarían la fecha a partir de la cual cuentan los 30 días antes de la disolución de la Cámara y la convocatoria de nuevas elecciones.
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